"¿Qué fue la dictadura?" — José Antonio Martínez Soler No es que se pregunte José Antonio Martínez Soler qué fue la dictadura, así en pasado, porque es esta una pregunta que hay que hacerse siempre en presente y avizorando el futuro a ver si se ven venir las botas restallantes de algún militar o la mano dura de algún botarate sin amor ni ternura. Es que cuando se le pregunta a Martínez Soler qué piensa sobre el hecho de que haya chavales que cantan el cara al sol mientras se graban en redes, contesta que la culpa es nuestra: no hemos sabido contar a nuestros hijos qué fue la dictadura. Claro, la culpa siempre es colectiva, pero hay individuos dentro del sistema que tienen mucha más culpa que otros. Igual es que que andan por ahí sueltos unos desaprensivos que van todos los días al congreso a proclamar que la dictadura fue un periodo de reconciliación y progreso. Y hasta serán capaces de decir que fue una fecúndisima cuarentena de paz y ciencia, un feliz paréntesis de los má...
LA FRASE DEL DÍA 21/06/2026. Didier Eribon (filósofo): "Uno conoce el insulto antes de ser gay y ya no te abandona".
"Uno conoce el insulto antes de ser gay y ya no te abandona". — Didier Eribon Uno no conoce el insulto después de ser gay: como aviso a navegantes, un gay ya sabe lo que vale un peine antes de peinarse su pelo de color rosa o azul. Antes de ser gay ya sabe que no le conviene ser gay, que más vale que no descubra su identidad de gay, porque si lo descubre sabrá que las va a pasar putas. Qué mala suerte debe tener el que nace gay, o mujer, o negro, porque antes de ser gay o mujer o negro ya el mundo se encarga de señalarle el lugar clandestino que le aguarda y mantiene todo el arsenal de insultos en el cargador de la ametralladora. Más le vale que no se identifique con ser gay, pero si se le ocurre serlo, es decir, tomar conciencia de ello y saber quien es él sexualmente, más le vale que se esconda en el lugar más hondo de la tierra y que nadie le detecte, porque ser gay aún sigue siendo una vergonzante lacra, una de las cosas más difíciles de sobrellevar en este mundo. O eso n...