“Muerte en Teherán” es un relato o fábula que procede, si no me equivoco, de “Las mil y una noches”, pero que ha ido saltando de libro en libro multitud de veces para ir siendo recitado con el mismo deslumbramiento por los autores más variopintos. Es una fábula tan bella y elocuente que muchos quisieran haberla parido. Aparece en Jean Cocteau, en Somerset Maughan y en una antología de Borges y Bioy Casares. Más extraño es quizás verlo aquí, en este fragmento de un libro biográfico sobre la supervivencia en un campo de concentración. Pero un relato sobre alguien que intenta en vano esquivar a la muerte para precipitarse más en ella puede venir a ilustrar la experiencia más cotidiana en un campo. Viktor Frankl nos hace comprender en “El hombre en busca de sentido” que burlar a la muerte de una forma tortuosa se convirtió en la tarea de todo el que sobrevivió en un campo de la Alemania nazi: de cada veintiocho personas que entraban sólo una conseguía salir con vida . Y en este libro...
Se dejan aquí cinco poemas pertenecientes a sendos libros de "Walt Whtiman. La traducción se le debe a Francisco Alexander. También se añade al final una reseña biográfica. 1 Me celebro y me canto y aquello que yo me apropio habrás de apropiarte, porque todos los átomos que me pertenecen también te pertenecen. Me entrego al ocio y agasajo a mi alma; me tiendo a mis anchas a observar un tallo de hierba veraniega. Mi lengua, todos los átomos de mi sangre, formados de esta tierra y de este aire, nacido aquí de padres que nacieron aquí, lo mismo que sus padres: a los treinta y siete años de edad, con la salud perfecta, empiezo, y espero no cesar hasta la muerte. Dejo a las sectas y a las escuelas en suspenso, Me retiro un momento, satisfecho de lo que son, pero no las olvido, soy puerto para el bien y para el mal, les permito hablar a todos, arrostrando todos los peligros, Naturaleza sin freno, con energía primigenia. ...