Se dejan aquí tres poemas de Leopoldo María Panero, así como una breve reseña biográfica al final. EL LOCO MIRANDO DESDE LA PUERTA DEL JARDÍN Hombre normal que por un momento cruzas tu vida con la del esperpento haz de saber que no fue por matar al pelícano sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros y que nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada de demonio o de dios debo mi ruina. A MI MADRE (reivindicación de una hermosura) Escucha en las noches cómo se rasga la seda Y cae sin ruido la taza de té al suelo Como una magia Tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos Y un manojo de flores llevas en la mano Para esperar a la Muerte Que cae de su corcel, herida Por un caballero que la apresa con sus labios brillantes y llora por las noches pensando que le amabas, Y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas Y hablemos quedamente para que nadie nos escuche Ven, escúchame hablemos de nuestros muebles Tengo una rosa tatuada en la mejilla y ...
"La belleza está en todas partes". — Enrique Loewe No se trata de esa belleza que será convulsa o no será, y que anunciara André Breton en la última frase de su novela "Nadja", no esperen que tras la belleza omnipresente que canta Enrique Loewe en una entrevista a "El país" ( léase aquí ) aparezca la liberación de todas las cadenas del ser humano y recibamos una sacudida violenta que nos concilie con toda la fealdad del mundo. Es al revés, el lujo con el que adjunta la idea de belleza que tiene en la cabeza Loewe va hacer que nos ríamos más de los feos y los pobres con sus bolsos de pacotilla o sus bolsas de plástico de supermercado barato. Loewe sabrá mucho de lujo y de marcas y de productos industriales de alto standing, pero no se dejen engañar, sabe tanto sobre belleza como un sepulturero sabe de medicina y de la salud de los cuerpos. Hay algo que nos hace revolvernos en nuestros asientos y poner una mueca de náusea cuando lo vemos pontificar sobre la...