Somos el sentimiento con el que damos ejecución a nuestros actos, es decir: somos el arrojo con el que corremos hacia la meta, la gula con la que comemos, la codicia con la que miramos el dinero, la humildad con la que nos arrodillamos ante Dios. ****** La verdadera actividad del cuerpo se origina en el sentimiento, ahí tiene su sede, pues es desde el sentimiento donde el cuerpo se conmueve. Toda educación del sentimiento acaba haciendo a la vez más eficaz nuestra vida corporal. Parodiando a Spinoza, habría que decir: todavía no ha llegado a saber el hombre todo lo que puede hacer un cuerpo por medio del correcto manejo de los sentimientos. ***** Podemos dominar el cuerpo por medio de un uso correcto de los sentimientos. Así una sensación o impresión no es más que un sentimiento rudimentario. La codicia, la avaricia, la lascivia, la envidia y demás sentimientos son sensaciones complejas que hacen relación a la complejidad del mun...
Bitácora de Poesía y Pensamiento