Se dejan aquí cuatro poemas de Miguel Hernández pertenecientes a sendos libros y seguidos de una reseña biográfica. Cada poema va acompañado por la música y la voz de Joan Manuel Serrat. Umbrío por la pena, casi bruno, porque la pena tizna cuando estalla, donde yo no me hallo no se halla hombre más apenado que ninguno. Sobre la pena duermo solo y uno, pena es mi paz y pena mi batalla, perro que ni me deja ni se calla, siempre a su dueño fiel, pero importuno. Cardos y penas llevo por corona, cardos y penas siembran sus leopardos y no me dejan bueno hueso alguno. No podrá con la pena mi persona rodeada de penas y cardos: ¡cuánto penar para morirse uno! ("El rayo que no cesa") EL NIÑO YUNTERO Carne de yugo, ha nacido más humillado que bello, con el cuello perseguido por el yugo para el cuello. Nace, como la herramienta, a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insatisfecho ar...
Nacida el 16 de mayo de 1929, en Baltimore, Maryland (EE.UU.), publica su primer poemario, “Un cambio de mundo”, en 1951, poco después de cumplir los veinte años. Su precocidad ya le había llevado a ganar el Premio Yale de Poesía Joven cuando aún era estudiante. En 1953 se casa con un profesor de economía con el que tiene tres hijos. La publicación en 1963 de “Instantáneas de una nuera” le da notoriedad por su manera de indagar en las experiencias personales revelando la problemática social. Cada vez más involucrada en la lucha por la igualdad y la justicia, aún publicará dos libros más antes de llegar a la década de los 70 “Artículos básicos para la vida” y “Folletos. En 1970 se separa tras un periodo de tensiones y continuas desavenencias. La conmoción por el posterior suicidio de su marido marcará un periodo de profunda transformación en lo personal y lo poético. En 1974 Adrienne recibió el prestigioso Premio Nacional del Libro que decidió compartir con sus n...