La adicción a la dopamina que generan las plataformas tecnológicas dificultan la concentración en algo más que no sea el móvil a todas horas. — Marc Silver (Director de cine) Tristemente, ya sólo vivimos para el móvil, tal vez nacimos para quedar atrapados en las redes sociales, o por lo menos ese parece que fue el destino de Molly Russell, la adolescente británica que con catorce años se suicidó en 2017 a consecuencia del bombardeo de imágenes excitantes y perversas de instagram y Pintorest. No le excitaban a encontrar su propia identidad sino que le iban descargando una tormenta de imágenes que le reforzaban su depresión y su deseo de quitarse la vida. O quizás no tuviera nunca ese deseo, pero las redes le fueron quitando las ganas de vivir hasta hacerle llegar a una conclusión errónea que le llevó a quitarse de en medio. Y es posible que ya las grandes decisiones no las tomemos nosotros, sino que las toman desde los altos sitiales de Sillicon Valley para mantener secuest...
Se dejan aquí dos poemas de Han Kang (1970), la escritora coreana recientemente festejada con el premio nobel (1924), que es conocida principalmente por sus novelas, pero que también posee una estimable obra poética. Estos dos poemas pertenecen a su libro Guardé el anochecer en el cajón , galardonado con el premio Médicis 1924. Ambos poemas son un homenaje al pintor Marc Rothko, a quien ya se había referido en su novela Sangre y tinta. Se puede ver un paralelismo entre la obra del pintor y de la escritora coreana, en cuanto que esta última aborda, mediente una prosa fragmentaria y poética, temas dolorosos como son el trauma, el duelo y la violencia. MARK ROTHKO Y YO Aunque no hace falta que lo aclare, no existe relación alguna entre Mark Rothko y yo. Él nació el 25 de septiembre de 1903 y murió el 25 de febrero de 1970. Yo nací el 27 de noviembre de 1970 y todavía sigo viva. Sin embargo, a veces me pongo a pensar en el tiempo de nueve meses que separan su muerte y mi nacimiento. ...