Alda Merini fue una poeta y aforista italiana nacida en Milán el 31 de marzo de 1931. Pronto inició su andadura poética y publicó un libro siendo apenas una adolescente, pero también pronto fue internada en manicomios por trastorno bipolar y, pese a su gran talento poético y sus ganas de vivir, tuvo que pasar años apartada de sus tres hijos y de la posibilidad de una vida genuina como escritora. Finalmente en 1977, después de la reforma psiquiátrica realizada en Italia, pudo por fin abandonar su reclusión y dedicarse a la poesía, que fue su verdadero don y por el que se le llegó a pedir el premio nobel. Fue desde los primeros años de su juventud amiga de Pasolini, Quasimodo y Montale y estuvo incluida en muchas antologías de poesía de los años 50. “La presencia de Orfeo” y “Tú eres Pedro”, fueron alguno de los títulos de obras que fue publicando antes de su larga reclusión en sanatorios a partir de mediados de los años 60. Tras enviudar se vuelve a casar con un joven poeta a prin...
A pesar de lo que le achacaba Ortega y Gasset, que se había dedicado a hacer “pucheros y vasijas”, estando dotado para hacer cosas de más enjundia, pocos artistas han representado mejor al hombre que Goethe. No sólo probó con acierto todos los géneros literarios; su ambición por realizarse de cuerpo entero le hizo exceder los límites del arte y quiso ser animal político en la república de Weimar, metiéndose a ministro; cuando no jugaba a ser filósofo en sus obras o tertuliano en su salón, se echaba a la aventura abandonándolo todo para hacer de incógnito un largo viaje por Europa. Mientras hacia largas expediciones de montaña o por el campo, mantenía los ojos bien abiertos alrededor para contemplar la naturaleza mientras buscaba secretas leyes tras los fenómenos. Cuando no triunfaba en el teatro o componiendo versos, lo intentaba hacer como hombre de ciencia que publica una teoría sobre la luz o sobre las plantas, con ansia de asombrar al mundo. Siempre trabajando incansablemente...