Se deja aquí un fragmento de la carta enviada por Nicolás Maquiavelo a Francesco Vettori el 10 de diciembre de 1513, donde hace una relación de sus actividades cotidianas y donde se llega a una de las cimas de la literatura epistolar. Se trata de ese pasaje en que Maquiavelo narra cómo regresa a casa y, ya mudado y vestido de gala, entra en conversación con las cortes de los antiguos hombres a través de la lectura de los libros, en sintonía perfecta que nos recuera a la referida por Quevedo o Montaigne. Para contextualizar el momento histórico y biográfico en que Maquiavelo escribe esta inolvidable carta, hay que decir que había caído en desgracia un año antes, en el otoño de 1512, cuando es alejado de la Cancillería de la República donde ejercía de secretario, y se le condena a un año de destierro. Su situación se agrava al cabo de unos meses al ser acusado de conspirar contra el nuevo gobierno, siendo encarcelado y torturado. Es el momento en que Maquiavelo, que había disfrut...
EFÍMEROS Y BREVES 130. Juan Gelman (1930-2014): cinco poemas de Juan Gelman en el 96 aniversario de su nacimiento
EL JUEGO EN QUE ANDAMOS Si me dieran a elegir, yo elegiría esta salud de saber que estamos muy enfermos, esta dicha de andar tan infelices. Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser un inocente, esta pureza en que ando por impuro. Si me dieran a elegir, yo elegiría este amor con que odio, esta esperanza que come panes desesperados. Aquí pasa, señores, que me juego la muerte. ARTE POÉTICA Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío, como un amo implacable me obliga a trabajar de día, de noche, con dolor, con amor, bajo la lluvia, en la catástrofe, cuando se abren los brazos de la ternura o del, alma, cuando la enfermedad hunde las manos. A este oficio me obligan los dolores ajenos, las lágrimas, los pañuelos saludadores, las promesas en medio del otoño o del fuego, los besos del encuentro, los besos del adiós, todo me obliga a trabajar con la...