Si no puede bendecir, no bendiga, pero no maldiga. — Raul Incertis (médico sin fronteras) "Si no puede bendecir, no bendiga, pero no maldiga". Eso fue lo que le contestaron algunos gazatíes a Raúl Incertis cuando explotó de rabia y se puso a insultar a los israelíes. Dice que sí, que encontró rabia entre los gazatíes por la desolación y el horror producido por Israel. Dice que han caído en Gaza más de 100.000 toneladas de explosivos: háganse una idea, porque es lo mismo que cinco bombas atómicas; un nuevo Verdú, una tierra angosta como una trinchera, pero donde la gente está inerme bajo ningún paraguas. Y dice Raúl Incertis que nunca vio a los gazatíes deshumanizar a los israelíes. Querían humanizar la guerra, la barbarie, la masacre: pedían un respeto para el enemigo. Si esto es verdad, en el mundo aún hay esperanza. Si en la tierra más maldita y maltratada del mundo aún no se maldice y sus habitantes son capaces de ver los momentos de bendición, entonces es que aún hay es...
Evite tratar con máquinas y pantallas siempre que pueda y hable con dependientes, camareros y amigos. — Hartmut Rosa (sociólogo y filósofo) Lo malo es que lo sabemos; sabemos que, en el fondo, es mejor que evitemos el trato con las máquinas, pero nos han inyectado una sobredosis de aparatos por todas partes y cada vez nos es más difícil hablar con camareros. A menudo nos invitan a que metamos el dinero en una máquina que nos da las gracias con voz de autómata. Incluso nos es difícil ya entrar en la oficina de un banco para hablar con nuestro banquero y que nos dé nuestro dinero: siempre nos remiten a la inefable máquina, a un estúpido cajero automático o, tal vez, a un gestor telefónico hecho de pura inteligencia artificial. Lo malo es que, con todo este boato protocolario, nos volvemos todos más estúpidos. Hay pocos sociólogos que sepan, como Hartmut Rosa, lo difícil que es actualmente conectar con el mundo, y por eso nos da una recomendación final en la entrevista concedida a L...