No sabía cómo escribir una novela... En realidad uno no sabe cómo hacerlo hasta que se pone a escribir una. - Richard Ford, "En palabras sencillas" Esta frase que desliza Richard Ford en un capítulo de su último libro " En palabras sencillas " (Feltrinelli editores), puede aplicarse a todas las cosas de la vida. Quién sabe cómo se hace un hijo, o se planta un árbol o se escribe una novela cuando se hace por primera vez y no se tiene ni pajolera idea, somos todos unos aspirantes a chapuceros en nuestras primeras veces y más bien lo que hacemos es intentar plantar un niño, escribir sobre las hojas de un árbol o dar a luz un libro. A lo sumo todo lo que sabe un hombre hacer por vez primera como un maestro es llorar cuando se viene al mundo y morir, que tampoco se sabe y es lo único que hacemos por primera y última vez. Y no solamente dice esto Richard Ford en uno de los capítulos de su libro que se puede leer en el periódico "La vanguardia" ( léase aquí ), ...
EFÍMEROS Y BREVES 136. Friedrich Schiller (1759-1805): "Oda a la alegría" en su 221 aniversario de su muerte
Debido a que los poemas de Schiller suelen tener una gran extensión, se deja un solo poema, el más famoso y que inspiró a Beethoven su famoso himno a la alegría, un poema que es toda una exaltación a la fraternidad entre los hombres y también a la libertad. Se deja, además, al final de este poema, una extensa reseña biográfica basada en la biografía que escribió Rüdiger Safranski: “Schiller o la invención del idealismo alemán”. A LA ALEGRÍA Alegría, centella de los dioses, Tú, del Eliseo hija la más bella, Cruzamos el umbral, ebrios de fuego, ¡Oh, celestial!, de tu divino templo. Tus sortilegios atan nuevamente Cuanto la moda, rígida, cortó; Los hombres todos hermanados quedan, Donde tus suaves alas se demoran.