En este texto incluido en su libro “Claros del bosque”, María Zambrano se hace una pregunta fundamental en la filosofía de la modernidad, una pregunta existencial y existencialista, una pregunta en la que ahondaron Kierkegaard y Camus y también Heidegger: ¿De dónde nos viene la angustia? Uno se pregunta cómo puede ser que la vida pierda su cualidad vital y se haga hierática; también doliente. Zambrano apunta aquí a la pérdida del centro como el origen de la angustia. Vivimos una vida angustiada porque vivimos una vida descentrada. Porque somos incapaces de adueñarnos de nuestra propia vida y de darle vida al ser que encarnamos. Somos incapaces de llegar a la mayor intimidad posible: la de establecer un diálogo con nuestra propia alma. Nos angustiamos porque somos incapaces de retraernos al mundo y acabamos devorados por él. EL CENTRO - LA ANGUSTIA "Sobreviene la angustia cuando se pierde el centro. Ser y vida se separan. La vida es privada del ser y el ser, inmovilizad...
¿Cuál fue el tema de Rubén Darío? Para Pedro Salinas es el erotismo, el afán erótico del hombre. Salinas ve este erotismo desplegado en cuatro aspectos distintos: lo erótico insatisfactorio, lo erótico fatal, lo erótico agónico y lo erótico trágico. Pero todas estas facetas del erotismo rubeniano acaban incidiendo en un erotismo trascendente que dispara las potencias del ser humano a otro espacio. Y es aquí donde a juicio de Salinas el erotismo de Darío alcanza la propiedad más distintiva del ser humano: su trascendencia. Cuando el erotismo de Darío ingresa en esta fase, le está dando el más alto destino que le cabe al hombre. “Lo erótico en Darío –según Salinas- no queda en los profundos de lo humano, en la forma más sumida del hombre, sube con él a las más vertiginosas alturas, donde le toca por fin el aire de purificación. BALADA EN HONOR DE LAS MUSAS DE CARNE Y HUESO A G. Martínez Sierra Nada mejor para cantar la vida, y aun para dar sonrisas a la muerte, que la áurea copa en...