Lo que veía era como el infierno o peor. — Michiko Kodama (superviviente de la bomba de Hiroshima) Apúntense bien esta frase porque no es fruto de una hipérbole. El infierno es posible, pero también puede caber algo peor en el planeta Tierra. Y quien ha visto algo peor que el infierno es Michiko Kodama, una superviviente de la bomba de Hiroshima. Pueden creerla. Cada uno de nosotros, en nuestros peores momentos, no llega a atisbar más que algún pasaje del purgatorio y cómodamente sentado en una butaca del paraíso. Michiko, en cambio, tuvo ocasión de ver abrirse de par en par las puertas del infierno y sentir cómo penetraba en su vida y le hacía dar un paso más, a un territorio desconocido más allá del dolor y del llanto. Ya es mucho imaginarse al mismísimo infierno, pero pronto supimos que tras Hiroshima se inauguraba la obra de un ser capaz de una maldad superlativa. Esta gran maldad inimaginable fue perpetrada el 6 de agosto de 1945 y el azote arrastró a Michiko Kodama por un i...
la obsesión por vivir más nos hace vivir peor. — Joan Carles Trallero (médico especialista en cuidados paliativos) También la obsesión por ser más joven nos hace envejecer peor y hasta nos puede corromper el alma, como le pasó a Dorian Gray. Quien a toda costa quiere ser joven, o rehúsa el volverse viejo, se acaba volviendo perverso. A veces da repelús ver la cara de un viejo retocada sin piedad por las manos de un cirujano desaprensivo. En todo caso, la obsesión por vivir más nos puede hacer traicionar la vida, eso es lo que nos viene a decir en entrevista a La vanguardia ( léase aquí ) Joan Carles Trallero, médico especialista en cuidados paliativos y escritor de libros sobre el tema. Ya lo decían los antiguos, muchos creen que han vivido mucho, pero la realidad es que sólo han existido durante mucho tiempo. Vivir es otra cosa más profunda que nada tiene que ver con la longevidad y con el hecho biológico. Somos animales más hechos de tejido espiritual que de tejido conjun...