Dejo aquí tres cuentos breves de Heinrich Böll: - Confesiones de un perrero (1953) - El ángel (1951) - Monólogo de un camarero (1955) Los tres cuentos pertenecen a su libro “La aventura y otros relatos”, una recopilación de cuentos publicada en 1962 y que para mí es su mejor libro de relatos. Destaca en ellos el tono confesional, la ironía de los planteamientos, la diversidad de oficios y tipos que salen en ellos, todo ello llevado con una gran imaginación y una visión del mundo desengañada y tierna. Queda para el final una reseña biográfica para quien quiera ampliar el conocimiento de este gran escritor alemán de postguerra. CONFESIONES DE UN PERRERO (1953) A regañadientes declaro mi oficio que, si bien me alimenta, me obliga a realizar acciones que no siempre puedo efectuar con la conciencia limpia: soy empleado de la oficina de impuesto por tenencia de perros y atravieso el laberinto de nuestra ciudad para descubrir ladrantes sin...
El dolor no está en el cuerpo, sino en el cerebro. — Lorimer Moseley (Neurocientífico especialista en dolor) Esto que dice Lorimer Moseley en una entrevista en "La vanguardia" ( léase aquí ) vale para todas las cosas importantes de la vida, porque de alguna manera las cosas importantes son escurridizas y cuando vamos a buscarlas donde creemos que están resultan que ya han huido, o están en otra parte y nunca estuvieron allí. El ser humano es un ser alucinatorio, de ahí que alucine hasta con el dolor. Con la felicidad se ha equivocado tantas veces, que ya ni cuento: cada vez que alguien cree haberla encontrado desaparece de repente y resulta que tiene que ir a buscarla a otro lado. Con el dolor pasa casi lo contrario. Cuando uno cree que por fin se ha ido, vuelve como acreedor impertinente que no para de llamar al teléfono o de aporrear la puerta. El dolor es un cobrador del frac que nos va sacando las muelas para pagar las medicinas. Cuando uno comienza a preguntarse por el...