Ir al contenido principal

EFÍMEROS 54. Cuatro poemas de Yorgos Seferis (1900-1971) en el 126 aniversario de su nacimiento.

 


Yorgos Seferis nació en la ciudad de Esmirna, en el Asia Menor, el día 13 de marzo de 1900. Sus padres tuvieron dos hijos más, Ángel y Ioanna, ambos dotados de gran sensibilidad para la poesía. La madre era hija de un rico capitán terrateniente. Su padre, Stelios, fue un sabio reconocido internacionalmente, en palabras de la hija, quien encomió su faceta científica. Se había licenciado en la facultad de Aix-en-Provence y fue también poeta y diplomático, perseguido por sus ideas liberales, además de profesor de Derecho y rector de la Universidad de Atenas en 1933. De gran importancia para su cultivo fue este ambiente familiar en que se crio, así como la inquietud por la literatura y el amor por la tradición de la cultura griega clásica que le inculcaron los padres. En 1914 Stelios se traslada con su familia a la ciudad de Atenas y su hijo Yorgos comienza a escribir sus primeros poemas. En 1917, Seferis termina sus estudios en la Escuela Modelo, en donde tuvo como profesor al historiador Glinós, y se matricula en la Universidad de Atenas. El padre, que mientras tanto se había establecido en París para dirigir varios casos judiciales, prefiere que el hijo estudie en esta ciudad la carrera de derecho y pide a la familia que se dirija a reunirse con él. Llegan a París en julio de 1918. Cuando al año siguiente la familia regresa a Atenas, Yorgos aún permanecerá en la capital francesa, donde se nutre con pasión de los clásicos del idioma francés: Racine, Lamartine, Musset, Rimbaud, Baudelaire, Proust y Gide. Un desengaño amoroso en 1920 con la hija de la casera lleva al poeta a plantearse el suicidio: “estoy terriblemente melancólico, terriblemente apenado, lloro sin motivos”. En 1921 colabora en la revista Bomós, que los estudiantes griegos publican en París. Por esa época proyecta libros y comienza a dar conferencias. En 1923 se enamora de Jacqueline, en un amor correspondido de larga duración que provocará gran parte de su poesía amorosa.

En 1924, tras licenciarse en Derecho, es enviado a Londres por su padre para aprender la lengua inglesa. En Londres compone “Fog”, que será el único poema de esta época que formará parte de su primer libro, Strofí. En el mes de febrero de 1925, Seferis vuelve a Atenas para presentarse a los exámenes del Ministerio de Exteriores y empieza a escribir su diario. En 1926 es nombrado por oposición agregado a este Ministerio. El 9 de septiembre de este año muere la madre. Durante 1928 sale su traducción “Una tarde con el señor Teste”, de Valéry y sigue escribiendo más poemas que va a integrar su primer libro, Strofí, una edición limitada que recibió críticas tibias, muy por debajo de sus expectativas. En el verano de 1931 Seferis es nombrado vicecónsul en Londres, adonde llegará el día 17 de agosto. Sólo un año después, en 1932, publica su segundo poemario, “La cisterna”, poco comprendido también por la crítica y rechazado a veces por los amigos más cercanos del poeta. Su tercer libro, Myzistórima, publicado en 1935 ya supone un cambio de concepción y tono en su creación poética. Abandona la influencia de Valéry y se sitúa bajo la sombra de Eliot. En 1936 conoce a Marika Tsannu, su futura mujer. Publica “Yimnopedia”, que contendrá dos únicos poemas. En Septiembre de ese mismo año es nombrado vicecónsul en Korçë, Albania, donde pasa un año aburrido quejándose de la mediocridad y el provincianismo del lugar. Durante 1939 viaja varias veces a Bucarest; conoce a Gide, a Lawrence Durrell y a Henry Miller. 1941 es el año de la boca del poeta con Marika; también es el año en que Italia invade Grecia tras haberle declarado la guerra un año antes. Pocos días después de su boda, el 22 de abril, abandona Atenas para seguir al Gobierno en el exilio, en la isla de Creta. Lo hizo en condiciones paupérrimas: según confesaría más tarde, fue la primera vez en su vida que tuvo que suplicar en el mismo barco un trozó de pan a un soldado griego. El 12 de mayo es retirado  de su cargo de Director del Ministerio de Prensa y sale de Creta hacia El Cairo, para después instalarse en Alejandría a lo largo de ese año. El 25 de abril de 1942 el matrimonio Seferis regresa a El Cairo y Yorgos es nombrado Director de Prensa Internacional e Informaciones del Gobierno en el exilio. Durante 1943 lucha denodadamente por poner en marcha una revista, Évnosto. En 1944 publica “Diario de a bordo”, viaja a Londres para cumplir algunas misiones diplomáticas encomendadas. En septiembre acompaña al gobierno en el exilio hacia Italia, para regresar por fin a Atenas el 23 de octubre. A principios de 1945, Seferis es nombrado Director del Gabinete Político de la Regencia del Arzobispo Damaskinos (con el rey residiendo a la sazón en Inglaterra). En mayo de 1946, Seferis conoce a Paul Éluard cuando éste es invitado a dar una serie de conferencias sobre poesía en Atenas. Tras la llegada a Grecia, en septiembre, del rey Jorge, Yorgos obtiene dos meses de permiso que los emplea en visitar la isla de Poros, donde escribe su nuevo libro de poemas, “El tordo”. Muchos consideraron que este libro contenía la poesía más difícil, esencial y artística de toda la literatura neohelénica. También termina su conferencia “K. P Kavafis, T. S. Eliot; paralelos”, sobre los dos poetas que más influyeron en su obra. En 1948 es nombrado consejero de la embajada de Ankara donde permanecerá tres años, hasta que regresa a Atenas en marzo de 1951. Ese mismo año parte para Londres como Consejero de la Embajada griega. El 27 de mayo, en una recepción en honor de Auden, el poeta conoce a su admirado Eliot, del que ya había traducido algunos poemarios. Sus encuentros se prolongarán durante todo el año 1952, hasta que el 23 de octubre marcha a Beirut en calidad de embajador  del Líbano, Siria, Jordania e Irak. Allí permanece hasta 1956, con abundantes visitas a la isla de Chipre, que originará numerosos poemas. En julio es nombrado director en el Ministerio de Exteriores y regresa a Atenas. A principios de 1957, Seferis representa a Grecia en los debates de las naciones Unidas sobre Chipre, conoce personalmente a Saint-John Perse y, en el mes de mayo, es nombrado embajador de Londres. Allí reside hasta 1962 en que se retira del servicio activo y se instala en Atenas. Antes había sido nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cambridge y se le concede el premio Foyle, además del premio Guinness como traductor. Finalmente, como culminación de una carrera que ya venía siendo laureada, recibe el nobel el 25 de octubre de 1963 “por sus eminentes poemas líricos inspirados en el mundo cultura griego”. A partir de esa fecha numerosas menciones y premios honran su figura. En 1964 Seferis es invitado a dar una conferencia en Barcelona, “Variaciones sobre el libro, y en 1966 aparece su último libro, “Tres poemas ocultos”. Un crítico apostilló que estos poemas son ocultos “no en el sentido de lo apócrifo o de lo secreto, sino en el sentido de la palabra cargada de intimidad”. Se trata de una poesía más densa que hermética. A partir del golpe de estado del general Patakos en abril de 1967, Yorgos Seferis se niega a participar en ninguna actividad dentro del país como una medida de rebeldía. También decide permanecer en silencio sin publicar nada. En 1969, para aclarar su firme postura, llegó a escribir: “Todos aprendimos y sabemos que, en las dictaduras, el principio puede parecer fácil, pero la tragedia espera, inevitable, al final. Ese drama final nos atormenta, consciente o inconscientemente, como en los tiempos de Esquilo. Mientras dure la anomalía, el mal seguirá avanzando.”. Falleció en Atenas el 20 de septiembre de 1971 a causa de un derrame cerebral.

 

NEGACIÓN

 

En la playa secreta

Y blanca como paloma

Sentimos sed al mediodía;

Pero el agua era salobre.

 

Sobre la arena amarilla

Escribimos su nombre;

Qué bien sopló la brisa

Y se borraron las letras.

 

Con qué corazón, con qué aliento,

Con cuántos deseos y pasiones

Hemos vivido: ¡error!

Cambiamos de vida.

 

 

POEMAS OCULTOS

 

Y sin embargo allí, en la otra orilla

Bajo el negro mirar de la caverna

Soles en las pupilas, pájaros en los hombros

Allí estabas; padecías

La otra pena el amor

La otra aurora la presencia

El otro parto la resurrección;

Y sin embargo allí reaparecías

En la infinita diástole del tiempo

Instante por instante igual que la resina

En la estalactita en la estalagmita.

 

 

DÍAS DE JUNIO DEL 41

 

Salió la luna nueva en Alejandría

Sosteniendo la vieja en sus brazos

Y nosotros caminando hacia la puerta del Sol

En la sombra del corazón, tres amigos.

 

¿Quién quiere bañarse ahora en las aguas de Proteo?

Buscábamos en nuestra juventud la metamorfosis

Con deseos que jugaban como peces enormes

En mares que disminuyeron de pronto;

Creíamos en la omnipotencia del cuerpo

Y ahora salió la luna nueva abrazada

A la antigua; con la hermosa isla ensangrentada

Herida; la isla desierta, la isla poderosa, inocente.

Y los cuerpos como ramas partidas

Y raíces arrancadas.

                                           Nuestra sed

Guardián ecuestre petrificado

En la oscura puerta del Sol

No sabe pedir nada; vigila

Desterrada por estos lugares

Cerca de la tumba de Alejandro Magno.

 

 

 

EN NOMBRE DE LA DIVINA

 

Aceite en los miembros,

Quizás rancio perfume

Como aquí en la almazara

De la ermita

En los grandes poros

De la piedra detenida.

 

Aceite en el cabello

Coronado de cuerdas,

Quizás otros aromas

Que no conocimos

Ricos y pobres

Y en los dedos estatuillas

Oferentes de pequeños senos.

 

Aceite en el sol;

Temblaron las hojas

Al detenerse el extranjero

Y el silencio pesó

En las rodillas.

Cayeron las monedas;

“En nombre de la divina…”

 

Aceite en los hombros

Y en la cintura que se dobló

Grises pies en la hierba,

Y en el sol esta herida

Cuando tañían al atardecer

Cuando hablaba en el claustro

Con un inválido.


Comentarios

Entradas populares de este blog

POETAS 21. Elvira Sastre II ("Adiós al frío)

  Los poemas que se seleccionan aquí están extraídos del libro de Elvira Sastre (Segovia, 1992) titulado "Adios al frío".  EL GRITO QUE SERÁ SUSURRO Y que abras los ojos, Y que no me veas, Y que una parte de ti suspire aliviada Para que después vuelva la culpa Y piense en ello, Y te des cuenta de que fuiste tú: Tú seguiste caminando, Tú dejaste de mirarme El día que quise dibujarte la espalda, Tú me tiraste al suelo, Tú te reíste de mi herida, Tú cerraste las puertas en cada paso adelante, Tú bailaste con otra Mientras seguía sonando nuestra canción.   Y que abras los ojos. Y me veas ahí, contigo, libre de marcas. Y suspires de alivio.   Y que te mire. Y que no seas tú. Y suspire de alivio.  

POETAS 97. Jorge Guillén II (Clamor)

  Jorge Guillén nace en Valladolid en 1893, donde realiza sus primeros estudios hasta que se traslada a Madrid para comenzar la carrera de Filosofía y  letras. En esta ciudad comienza a la vez una estrecha relación con la residencia de Estudiantes, en donde más tarde conocerá a alguno de los miembros más destacados de la generación  del 27. Entre 1909 y 1911 viaja por Suiza e Italia. Desde 1917 a 1923 sucede a su amigo Pedro Salinas como lector de español en La Sorbogne. Es en uno de esos frecuentes viajes que hace por Europa conoce, en la localidad de Trégastel (Bretaña), a la que más tarde será su primera mujer, Germaine Cahen, con la que tendrá dos hijos. Al año siguiente de obtener en 1924 su doctorado en Madrid con una tesis sobre Góngora, ocupa la catedra de literatura en la Universidad de Murcia hasta el año 1929, y allí funda junto a unos amigos  la revista “Verso y Prosa”. Es también, durante este periodo, cuando comienza a mandar a  revistas sus p...

POETAS 86. Dante Alighieri (II). "Purgatorio"

  Italia (Florencia, 1265-Ravena, 1321). Dante nació en Florencia y pertenecía a una familia güelfa de la pequeña nobleza, estuvo casado y tuvo tres hijos. Se inició pronto en la actividad política y ostentó diversos cargos corporativos. Era un güelfo blanco: a diferencia de los güelfos negros -la otra facción política de Florencia-,   defendía la autonomía de las comunas y era hostil   a la injerencia del papa en la vida política de Florencia, abogando por una independencia del poder temporal -representado por el emperador- frente al poder espiritual -representado por el papa-. Su actividad y rivalidad política le granjeó una condena a dos años de cárcel y a una multa monetaria que, al no poder satisfacer, fue agravada por una sentencia a ser quemado vivo, lo que provocó que Dante viviese el resto de su vida exiliado en distintas ciudades fuera de Florencia. Además de escribir la “Divina Comedia”, escribió “Rimas”, un tratado político titulado “La monarquía universal” y ...

POETAS 57. Idea Vilariño III (Pobre mundo)

    Idea Vilariño, Uruguay (1920-2009), comentó en  entrevista a Elena Poniatowska: “Uno es más que su yo profundo, que su posición metafísica; hay otras cosas que cuenta: el dolor por la tremenda miseria del hombre, el imperativo moral de hacer todo lo posible por que se derrumbe la estructura clasista para dar paso a una sociedad justa. Aún cuando uno sea coherente con su actitud esencial -hay una sola coherencia posible- no puede evitar ver el dolor, no puede rehuir el deber moral.  Y entonces se pone a compartir la lucha, a ayudar la esperanza”. Idea Vilariño publicó “Pobre mundo” en 1966.     POBRE MUNDO Lo van a deshacer va a volar en pedazos al fin reventará como una pompa o estallará glorioso como una santabárbara o más sencillamente será borrado como si una esponja mojada borrara su lugar en el espacio. Tal vez no lo consigan tal vez van a limpiarlo. Se le caerá la vida como una cabellera y quedará rodando como una esfe...

PENSAMIENTOS 11. Marco Aurelio II. (MEDITACIÓN SOBRE LA MUERTE)

(Roma, 26 de abril de 121 – Vindobona, o actual Viena,17 de marzo de 180). Descendiente de una familia noble, de origen hispano por la rama paterna, el padre murió cuando Marco tenía 10 años, siendo criado por su abuelo Anio Vero, que fue prefecto de Roma y cónsul durante tres ocasiones. Su madre, Domicia Lucila, fue dama de gran cultura y en su palacio del monte Celio -donde se crió Marco- hospedó a las principales personalidades de la época. Su bisabuelo, Catilio Severo, también prefecto y cónsul, llegó a intimar con el emperador Adriano y se introdujo en el círculo de Plinio. El complejo nexo de parentescos y de relaciones que rodeaba la persona de Marco permitió finalmente que pudiera ascender al trono del imperio, para el que fue educado desde muy temprana edad. Una vez que Adriano adoptó a Antonino, y después de ser Marco adoptado a su vez por el segundo –cuando éste contaba 16 años-, no tuvo más que esperar a que llegara su turno en el orden sucesorio, lo que se produj...

POETAS 128. William Carlos Williams I ("La música del desierto")

Williams Carlos Williams fue un poeta y escritor polifacético nacido el 17 de septiembre de 1883, en Rutherford (Nueva Jersey), ciudad que no abandonaría hasta su muerte, exceptuando algunos viajes dispersos por Europa. Era hijo de un hombre de negocios de ascendencia inglesa y una madre nacida en Puerto Rico, de la que heredaría un perfecto conocimiento del idioma y de la cultura hispánica, además de su afición y talento para la pintura, que con el tiempo acabaría cultivando. A los catorce años es enviado a estudiar durante dos años a Suiza, recalando una temporada en París. Tras terminar el bachillerato en Nueva York, inició los estudios de medicina en la Universidad de Pennsylvania. Allí entabló una duradera amistad con Ezra Pound. Después de trabajar como interino en diversos hospitales, en 1906 se trasladó a Leipzig para cursar la especialidad de pediatría. Los tres años que vivió en Alemania le dieron ocasión de conocer, de primera mano, la cultura Europea. Viajó por los Pa...

POETAS 100. Rûmi (El alma es como un espejo)

    Yalal Ad-Din Muhammad Rûmi, también conocido como Mevalâna, que en árabe significa “nuestro señor”, fue un poeta místico musulman persa y erudito religioso que nació el 30 de septiembre de 1207 en Balj, actual Afganistán, y murió en Konia, en 1273. Hijo de un notable académico en Teología, fue educado en los valores islámicos tradicionales. Rûmi se casó a los 21 años, enviudó, se volvió a casar, y tuvo de ambos matrimonios cuatro hijos. Cuando con 24 años Rûmi sucedió a su padre en el cargo, ya era un afamado experto en jurisprudencia, ley islámica y teología. La inciación en los primeros misterios del sufismo se  debe al interés mostrado por uno de los amigos de su padre, Sayyid Burjanedín, que regresó a Konia  para tutelar su aprendizaje, que incluyó  una serie de peregrinajes a los centros sufís más conocidos. (A modo de aclaración, se podría sintetizar el sufismo  como una forma mística de espiritualidad dentro del islam que afirma...