Se dejan aquí cuatro poemas pertenecientes a otros tantos libros que recogen la extraña trayectoria del poeta César Vallejo. Extraña porque comenzó a publicar tarde, teniendo en cuenta la precocidad de la que suelen hacer gala los grandes poetas. Extraña porque entre su primer libro “Los Heraldos negros” (1919) y su segundo libro, “Trilce” (1923), no van más que tres años, pero todo un cambio de siglo con sus vanguardias que hacen que “Trilce” se convierta en un laboratorio innovaciones espléndidas y exitosas: nunca nadie ha madurado su poesía tanto en tan poco espacio de tiempo. Extraña porque después pasan quince años hasta su muerte y Vallejo no va publicar nada -en un incomprensible, extraño silencio- hasta un año después de su muerte, cuando aparece publicado en Barcelona “España aparta de mi este cáliz”, casi al final de la contienda española, y también aparece, unos meses más tarde y publicado en París por su viuda Georgette, “Poemas humanos”, que es la consagración póstum...
Bitácora de Poesía y Pensamiento