Dejo aquí un cuento de Poe -en traducción de Cortazar- con motivo del 217 aniversario de su nacimiento, el 19 de enero de 1809. En este cuento Poe se pregunta, de una forma maestra, como corresponde a los genios, cuál es el secreto de una obra de arte, de dónde arranca su apariencia de vida, cuál es la magia que contiene y cuál es el precio que el artista ha de pagar por su tarea fáustica de arrancar al universo los secretos de la creación, su fuente de vida. ¿Puede el ser humano dar vida a lo inanimado sin provocar un desequilibrio en aquello que está dotado de vida? ¿Puede el alma de un ser transmigrar a una obra de arte? ¿qué efecto tiene el arte o lo artificial -y por extensión la técnica- en la naturaleza sobre la que opera? Éstos y más enigmas son los que pululan por este breve cuento -para mí uno de los más logrados de Poe-, en que hasta el más pequeño detalle de su puesta en escena está medido para causar el mayor efecto. Un hombre malherido que asalta un castillo, se...
Bitácora de Poesía y Pensamiento