Bernardo Soares fue ayudante de tenedor de libros en la ciudad de Lisboa y compuso el “libro del desasosiego”. Fernando Pessoa, que conoció a Bernardo Soares en un restaurante de Lisboa frecuentado por ambos, comenta de él lo siguiente: “Era un hombre que aparentaba treinta años, delgado, más alto que bajo, exageradamente encorvado cuando estaba sentado, pero no tanto cuando estaba de pie, vestido con cierto desaliño no del todo descuidado. En la cara pálida y sin rasgos particulares se apreciaba un aire de sufrimiento que no le añadía interés, y era difícil definir qué tipo de sufrimiento indicaba ese aire -parecía indicar varios, privaciones, angustias, y aquel sufrimiento que nace de la indiferencia fruto de haber sufrido mucho. Cenaba siempre poco, y acababa fumando tabaco de hebra. Se fijaba extraordinariamente en los presentes, pero no de manera sospechosa, sino con un interés especial; no los observaba como quien los investiga, sino como interesándose por ellos sin querer ...
Bitácora de Poesía y Pensamiento