Ir al contenido principal

Entradas

POETAS 5. Octavio Paz VII ("Sólo a dos voces")

Entre 1959 y 1962, el periodo en que escribe “Salamandra” y “Sólo a dos voces”, Octavio Paz vuelve a residir en París trabajando como diplomático en la embajada mexicana. Había arribado a París por primera vez en diciembre de 1945, en una ciudad donde triunfaba un existencialismo escindido entre la influencia de Jean Paul Sartre y la ascendencia de Albert Camus. En la polémica que enzarzó a ambos escritores, Octavio Paz se va a encontrar mucho más cerca de Camus, con quien le unía “una profunda y espontánea simpatía”. También le unía la fidelidad a España y a su causa, además del enrolamiento en la tradición libertaria y anarquista. “No le debo a Camus –escribió Paz en “Itinerario”- ideas acerca de la política o la historia sino algo más precioso: encontrar en la soledad de aquellos años un amigo atento y escuchar una palabra cálida”. En esta primera estancia en París, además de respirar la atmósfera existencialista, Octavio Paz se siente atraído desde el principio por un surrea...

POETAS 128. William Carlos Williams I ("La música del desierto")

Williams Carlos Williams fue un poeta y escritor polifacético nacido el 17 de septiembre de 1883, en Rutherford (Nueva Jersey), ciudad que no abandonaría hasta su muerte, exceptuando algunos viajes dispersos por Europa. Era hijo de un hombre de negocios de ascendencia inglesa y una madre nacida en Puerto Rico, de la que heredaría un perfecto conocimiento del idioma y de la cultura hispánica, además de su afición y talento para la pintura, que con el tiempo acabaría cultivando. A los catorce años es enviado a estudiar durante dos años a Suiza, recalando una temporada en París. Tras terminar el bachillerato en Nueva York, inició los estudios de medicina en la Universidad de Pennsylvania. Allí entabló una duradera amistad con Ezra Pound. Después de trabajar como interino en diversos hospitales, en 1906 se trasladó a Leipzig para cursar la especialidad de pediatría. Los tres años que vivió en Alemania le dieron ocasión de conocer, de primera mano, la cultura Europea. Viajó por los Pa...

POETAS 97. Jorge Guillén V ("Final")

Jorge Guillén nace en Valladolid, en el seno de una familia burguesa, en 1893. Allí realiza sus primeros estudios hasta que se traslada a Madrid   para comenzar la carrera de Filosofía y   Letras. En esta ciudad inicia a la vez una estrecha relación con la residencia de Estudiantes, en donde más tarde conocerá a alguno de los miembros más destacados de la generación   del 27, además de Juan Ramón Jiménez y Ortega y Gasset. Entre 1909 y 1911 viaja por Suiza e Italia. Después de un traslado a Granada, obtiene allí la licenciatura en 1913. Desde 1917 a 1923 sucede a Pedro Salinas como lector de español en La Sorbogne. Antes había pasado un periodo largo en Alemania. En uno de sus frecuentes viajes por Europa conoce, en la localidad de Trégastel (Bretaña), a la que más tarde será su primera mujer, Germaine Cahen, con la que tendrá dos hijos. En 1924 se doctora en Madrid con una tesis sobre el “Polifemo” de Góngora. Durante tres años desempeña la cátedra de Lengua y...

PENSAMIENTOS 25. Rabindranath Tagore (La Religión del Hombre)

Rabindranath Tagore fue un poeta, dramaturgo y filósofo nacido en Calcuta el 6 de mayo de 1861. Era el hijo menor de una familia de acaudalados propietarios y negociantes, con ricas propiedades en el campo y una suntuosa residencia en la capital. Se cultivó en un entorno opulento que favorecía las inclinaciones artísticas y filosóficas. Su abuelo Duarkanaz había sido uno de los más íntimos colaboradores del famoso reformador indio Rammohan Roy. Su padre también desempeñó un papel preeminente en las reformas políticas y religiosas de su tiempo y la fama de su sabiduría le reportó el título Maharshi o “Gran sabio”. “Soy nacido –escribió Rabindranath Tagore- en la que antaño fue metrópoli de la India Inglesa. Mis antepasados llegaron a Calculta arrastrados por la primera oleada de la fluctuante fortuna de la Compañía de la India Oriental. La norma de vida, libre de prejuicios, que para mi familia era una confluencia de tres culturas: la hindú, la mahometana y la inglesa”. De niño as...

EL INTERCAMBIO

De todas las personas que cada mañana me encontraba dentro del autobús para ir al trabajo, ella era la más quieta, la más silenciosa. Tan quieta era que siempre la hallaba en el mismo asiento, al lado de la puerta central, junto a la ventana por la que parecía precipitarse tras sus gafas ahumadas. También yo quería escapar de aquella jaula móvil y atestada en que me metía para ir a trabajar, también me hubiera a mí gustado evadirme, escapar a las obligaciones cotidianas, como parecía que escapaba ella de los viajeros que nos agolpábamos en torno, ajena a los empujones, a las charlas o a los bandazos del autobús. Me conformaba con observarla desde lejos, allanando con inclinaciones de cabeza los cuerpos de los viajeros que me la tapaban, casi siempre aferrada con la mano derecha al mango del paraguas, la cabeza ladeada hacia la ventana, su cuerpo esbelto en posición sedente, hecha casi estatua, como si nada la perturbase, ajena al mundo. También a mi mirada, que buscaba penetrar a...

AFORISMOS Y CAVILACIONES 27. Las edades del hombre (II)

Casi las únicas cosas que uno no puede comprender si no las experimenta antes son las que se aprenden con el paso de la edad, sólo por el hecho de pasar por ellas. Ni el niño puede comprender al joven, ni el joven al adulto, ni el adulto al anciano. Todas las demás experiencias de la vida se pueden tener a cualquier edad, desde la experiencia de una guerra a la muerte de los parientes, desde la vivencia del amor hasta el éxito o el fracaso. Pero para comprender las cosas que nos deja ver cada edad, hay que esperar a que nos llegue y  nos quite la venda de los ojos. ***** Cualquier tiempo pasado no fue mejor. Al revés, el hombre que busca en su memoria una época feliz, cosecha su desgracia en todas las edades. ***** El paso del tiempo coloca a los hombres en perspectiva para ampliarles su visión. Si los hombres no pueden entrever tras un anciano al joven que en un tiempo fue, no se debe a una falta de sensibilidad o de humanidad, sino a la me...

POETAS 127. Salvatore Quasimodo

Salvatore Quasimodo fue un poeta italiano nacido en Modica el 20 de agosto de 1901. Su padre era jefe de estación de trenes en Ragusa y, después del terremoto que asoló Messina el 28 de diciembre de 1908, se traslada a esta ciudad con la   familia para ayudar en la reconstrucción de la red ferroviaria que había sido totalmente destruida. La mayoría de las personas que se salvaron de morir aplastadas bajo los escombros acabarían ahogándose bajo las olas levantadas por el tsunami que se produjo poco después. Esta experiencia de desolación iba a dejar huella en la poesía del futuro poeta, que al principio de su traslado tuvo que vivir con su familia en el interior de un vagón de carga en una vía muerta.   Sus primeros recuerdos están impregnados por el contacto físico con la muerte en una ciudad devastada en la que se acumulan los cadáveres descompuestos. De aquí probablemente procede la orientación social de su poesía y su compromiso con el dolor ajeno. C...