Ir al contenido principal

EFÍMEROS Y BREVES 153. Frederich Hölderlin (1770-1843): Tres elegías de "Pan y Vino" en el 183 aniversario de su muerte.





Se dejan aquí tres elegiantes que pertenecen a su libro "Pan y Vino", así como una reseña biográfica.


2

Maravilloso es el favor de la sublime y nadie sabe

en qué consiste lo que otorga ni de dónde proviene.

Aunque ella mueve el mundo y da esperanza al alma de los hombres

ni los mismos sabios comprenden qué prepara; ésa es la voluntad del altísimo dios que te ama tanto, y por eso,

incluso para ti, es preferible el día luminoso.

Pero los ojos puros también aman la sombra algunas veces

y por propio placer buscan el sueño, antes que el sueño sea necesario,

o incluso el hombre más sincero goza contemplando la noche

y se apresta a ofrenderle sus guirnaldas, sus cantos,

porque aunque se consagra a los que mueren y a los que deliran,

eterna, se mantiene, más que libre, en su espíritu.

Pero tiene también que concedernos, para que en esta oscuridad,

en esta hora indecisa algo firme que nos quede,

la divina ebriedad del éxtasis y del olvido,

la palabra fluida que, como los amantes, nunca duerma,

y la copa más llena, la vida más osada y la santa memoria

para permanecer despiertos mientras dura la noche.



7

Pero llegamos tarde, amigo. Ciertamente los dioses viven todavía,

pero allá arriba, sobre nuestras cabezas, en un mundo distinto. 

Allí actúan sin tregua, y no parece ser que les inquiete

çsi vivimos o no, ¡tanto los celestiales cuidan de nosotros!

Pues no siempre una vasija frágil puede contenerles,

el hombre soporta la plenitud divina sólo un tiempo.

Después, soñar con ellos es toda nuestra vida. Pero ayuda el error,

como el estar dormidos, y las necesidades y la noche nos dan fuerza

hasta que un suficiente número de héeroes, crecidos en sus cunas

de bronce, sean valeorosos, como acostumbran ser los celestiales. 

vendrán entonces como truenos. Pienso, mientras tanto,

mejor dormir que estar sin compañeros,

esperar de tal modo y qué hacer entre tanto y qué decir,

yo no lo sé, y ¿para qué poetas en tiempos de miseria?

Pero, me dices, son como los santos sacerdotes del dios de los viñedos

que de una tierra vagan a otra tierra en la noche sagrada.



8

Así, cuando en un tiempo que ahora parece tan lejano,

los que hacían la vida tan hermosa ganaron las alturas,

cuando el Padre apartó sus ojos de los hombres

y un justificado dolor se extendió por la tierra,

cuando un genio apacible, el último de todos,

con divinos consuelos vino a a nosotros y anunció el fin del día,

antes de desaparecer, dejó el coro celeste,

en señal de que estuvo y había de volver, algunos dones,

que humanamente fuese posible disfrutar, como solía,

porque el don del espíuritu excedería  al hombre

y aún faltan los fuertes, capaces para el gozo

supremo, aunque alguna gratitud en el silencio vive todavía.

El pan es fruto de la tierra y sin embargo lo bendice la luz

y del tronante dios nos llega la alegría del vino.

Poer eso nos recuerdan a los celestiales

que en otro tiempo nos acompañaron y han de volver un día,

por eso los poetas cantan al dios del vino con solmenidad

y no resuena fútil su alabanza para el antiguo dios.



RESEÑA BIOGRÁFICA

Johann-Christian Friedrich Holderlin  nació el 20 de de marzo de 1770 en Lauffen (Condado de Wurtenberg), en la Suabia del Neckar.

Su padre administraba un seminario protestante -“Stift”- y su madre era hija de un pastor de tal Iglesia. Dama muy joven viuda (en 1772), volvió a contraer matrimonio en 1774 con el consejero Gock, burgomaestre de Nurtingen. Del primer matrimonio tuvo a Friedrich y a Heinrike. Y con el burgomaestre añadió un hermanastro, Karl.

La muerte de su padre dotó a Friedrich de una prematura tristeza, que refleja en varias cartas.

En 1784, Holderlin es destinado al servicio divino y enviado a estudiar Teología al  al seminario de Denkendorf. Allí escribirá sus primeros poemas y descubrirá a Schiller y, según parece, a Klopstock.

En 1786 Holderlin proseguirá esos estudios en Maulbronn. Allí tendrá su primer amor con Louise Nast. Se abre a Ossian.

Pasa en 1788 al seminario de Tubingen. Se enamora de la hija de un profesor, Elisa Lebret. funda con Neuffer la “liga de los poetas”, y estrecha su relación con Hegel y Schelling, amantes todos de la Revolución Francesa. En el Almanaque de las Musas es publicado por primera vez. Y conoce a quien seguira siendo amigo suyo toda su vida: Isaac von Sinclair.

Lee mucho a Platón. Empieza a escribir Himnos.

En 1793 se licencia, pero no ejercerá nunca el sagrado ministerio o Misterio.

A finales de 1793, y gracias a Hegel, que lo recomienda a Schiller, y éste a su vez a la Casa, es aceptado como preceptor del hijo de Charlotte von Kalb, en Waltershausen. Se hace cargo del niño, habita junto a él en Weimar y allí comienza a escribir Hiperion. Cuando abandona este magisterio, la amistad con la madre ha llegado  a ser tan sólida, que Charlotte le ayuda a instalarse en Jena con la suficiente estabilidad económica para poder continuar sus trabajos.

En jena se encuentra de nuevo con Schiller, quien le publica en su revista, Thalia, un fragmento de Hiperión.

Pero en 1795 está otra vez sin recursos y ha de regresar a su casa materna en Nurtingen. A finales de ese año se emplea como preceptor, una vez más, en casa del banquero Contard, en Frankfurt.

Casi siempre una bella mujer acompaña al dinero. Será Susette, la esposa de Gontard. Una fascinante historia de amor que Holderlin fijará para siempre bajo el nombre de Diotima.

La primera parte de Hiperion aparece en 1797, y la segunda, en 1799. Pero a finales del 78 es despedido de casa del banquero, y se refugiará en hamburgo, con el amigo Sinclair. continúa viendo a Susette, trenzando los últimos filos de su aventura, hasta 1800. Y en esos días vidriosos escribe las tres versiones de “la muerte de Empédocles”.

Son años de una actividad intensísima. Poemas, elegías. Hasta que, muy fatigado, en la primavera de 1800 tiene que volver a Nurtingen. Permanece allí hasta octubre, cuando marcha a Stuttgart invitado por unos amigos. Cuidado por éstos traduce a Pindaro y escribe sus grandes obras. La relación entre los “Himnos” y la influencia de Píndaro debía ser estudiada con detenimiento.

Pero necesita moverse. Y parte hacia Suiza para hacerse cargo de un puesto de preceptor en casa de los Gonzenbach, industriales de Hauptwill. Sólo permanecerá unos meses con ellos. Comienza a sufrir unas crisis que desembocarían en la Locura.

En 1802 marcha a Francia para ejercer por última vez como preceptor, en Burdeos, en casa del cónsul de Alemania, D. Christoph Meyer.

Bajo los cielos de Francia entrará en la Locura. Abandona su empleo y retorna para siempre a Alemania. En julio, “tocado por Apolo” (como él mismo aseguró), se instala con su madre. En Nurtingen se entera de jla muerte de Diotima. Su vuelo no tiene retorno. Sinclair se hace cargo de él y lo acompaña en un viaje de descanso por Regensburg y Ulm. Por los agujeros incendiados de esos días ve Holderlin sus grandes Himnos: “Patmos”, “El Archipiélago”. Durante 1803 y 1804 su actividad es febrirl. Poemas y traducciones (Sofocles). Sinclair lo recomienda como bibliotecario en la corte del Landgrave de Homburgo. Es un puesto tranquilo. Pero un año más tarde la Locura se apodera definitivamente de su criatura.

En agosto de 1806 Sinclair lo traslada a la clínica del Dr. Autehenrietch en Tubingen. Y poco después, a la casa del carpintero-ebanista Ernest Zimmer, donde vivirá hasta 1843. Treinta y siete años en una habitación sobre el Neckar. Todos aquellos que él amara -Schiller, goethe, Napoleón, Beethoven, Kleist, sus compañeros, sus damas- van encaminándose a la muerte. Holderlin no lo sabrá nunca.  Para él ya no existirá sino aquel recinto, el papel sobre el que escribe sus últimos poemas, su piano y las visitas a quienes no reconoce. Olvida su nombre. Fecha poemas con cien años de aelanto. El 7 de junio de 1843, después de contemplar desde su ventana los campos infinitos, murió en paz.

Cuanta Bettina von Arnin que cuando la princesa von Homburg regaló un piano a Holderlin, éste cortó casi todas las cuerdas, más dejó algunas, y sobre ellas improvisaba. Así son los “Poemas de la locura. Quizá nadie haya visto nunca de forma tan transparente. Es la Noche Sagrada.


Comentarios

ENTRADAS POPULARES

POETAS 89. Paul Celan I (Amapola y memoria)

    Paul Celan nació en 1920 en Czernowitz, en la región de Bucovina, que tras el desmembramiento del imperio hungaro, en 1918, pasó a formar parte de Rumanía. Recibió educación en lengua alemana y rumana, y durante un tiempo estudió en una escuela hebrea. Su vida y su poesía van a quedar marcadas por las consecuencias de la invasión de la URSS por parte de Hitler. A mediados de 1941, sus padres fueron deportados a un campo de concentración ucraniano mientras el poeta salvaba la vida escondiéndose en una fábrica de cosméticos. La muerte del padre por tifus bajo las malas condiciones del campo, y la de la madre por un balazo en la nuca, sumieron al poeta en un complejo de culpa que dejó huella en su poesía.  En 1947, después de haber trabajado en un hospital psiquiátrico y de iniciarse en la poesía bajo el influjo de Rilke, vuelve a Paris -había estudiado medicina en 1938- para trabajar como profesor de literatura ...

5 sonetos de Jorge Luis Borges (Efímeros y breves 157)

  Que Borges es un magnífico urdidor de sonetos creo que ya se conoce de sobra, pero, para quien no lo sepa, aquí le queda una buena muestra. Dejo aquí cinco sonetos que representan, por este orden, a las personas, los animales, las cosas, al universo y a sí mismo: es decir, a Borges y al otro, al otro Borges o al auténtico Borges, eso será algo que habrá que descifrar.  Los poemas van acompañados al final de una escueta reseña biográfica que elaboré en su día a partir de declaraciones en entrevistas.   CAMDEN, 1892   El olor del café y de los periódicos. El domingo y su tedio. La mañana y en la entrevista página esa vana publicación de versos alegóricos   de un colega feliz. El hombre viejo está postrado y blanco en su decente habitación de pobre. Ociosamente mira su cara en el cansado espejo.   Piensa, ya sin asombro, que esa cara es él. La distraída mano toca la turbia barba y la saqueada boca.   No está lejos el ...

Las redes desvían a la gente — Gonçalo M. Tavares (Frase del día)

  La creación es un acto de concentración. Las redes desvían a la gente. — Gonçalo M. Tavares No se asusten si oyen por ahí que a José Saramago le dieron ganas de darle un puñetazo en la cara a Gonçalo M. Tavares, sólo era un ataque de rabia por lo bien que escribía con 35 años. Los escritores suelen ser gente muy envidiosa, esa la única manera de asimilar al maestro: primero se le mira con envidia, luego se le devora para que su materia les sea nutritiva; además, resulta que la única manera de volverse un hijo ejemplar es matar al padre. Lo raro es que un premio nobel como José Saramago sienta envidia de un mozalbete que está empezando a escribir, pero después de leer entrevistas como la que acaba de publicar "El país" ( léase aquí ), uno empieza a ver que Tabares es un animal literario, alguien que al nacer, en lugar de un pan, se trajo una pluma y un tintero debajo del brazo. Tavares es ese escritor que según Saramago está destinado a ser el próximo Nobel Portugués, y que ...

"Oda a la alegría" de Friedrich Schiller (Efímeros y breves 136)

  Debido a que los poemas de Schiller suelen tener una gran extensión, se deja un solo poema, el más famoso y que inspiró a Beethoven su famoso himno a la alegría, un poema que es toda una exaltación a la fraternidad entre los hombres y también a la libertad. Se deja, además, al final de este poema, una extensa reseña biográfica basada en la biografía que escribió Rüdiger Safranski: “Schiller o la invención del idealismo alemán”.   A LA ALEGRÍA   Alegría, centella de los dioses,   Tú, del Eliseo hija la más bella,   Cruzamos el umbral, ebrios de fuego,   ¡Oh, celestial!, de tu divino templo.   Tus sortilegios atan nuevamente   Cuanto la moda, rígida, cortó;   Los hombres todos hermanados quedan,   Donde tus suaves alas se demoran.  

La lectura no consiste sólo en leer un texto — Gonçalo M. Tavares (I)

  La lectura no consiste sólo en leer un texto, sino en levantar la cabeza. — Gonçalo M. Tavares Voy a dedicarle dos sesiones a este interesante escritor portugués que es Gonçalo M. Tavares, dos frases separadas por diez años, dos entrevistas distintas donde se refleja una misma obsesión: la de escribir bien y mucho y con furia y persistencia. La primera entrevista corresponde al 29 de febrero de 2016 y creo que lo que dijo en ella de vivir monásticamente escribiendo sin facebook ni móvil me marcó, aunque yo no le hice ningún caso y seguí escribiendo como un Adán perpetuamente tentado por las ferias de las distracciones: el resultado es que no escribí más que en el cuaderno de notas, precisamente por no hacerme el monje. La segunda acaba de salir ayer en el país semanal y daré cuenta de ella próximamente en una segunda parte. "La lectura no consiste sólo en leer un texto", nos recuerda Gonçalo M. Tavares en esta entrevista a El país (léase aquí) . Es evidente que la lectura e...

Cinco poemas de amor de R. Tagore (Efímeros y breves 134)

  Se dejan aquí cinco poemas de tema amoroso de Rabindranath Tagore, sacados de su libro de poemas "Gitanjali", publicado por primera vez el lengua bengalí en 1910. Los traductores a quienes se les deben esta versión, Subbro Bandopadhyay y Jesús Aguado han destacado en su prólogo lo lúminoso como rasgo principal de su poesía, incluso como lo que vertebra toda su obra. Cada página de Tagore, afirman, parece haber sido escrita por la luz. Aquí se dejan, pues, cinco poemas luminosos, que van acompañados de un resumen de su vida y de su obra. SI ME PONGO A PENSAR…   Si me pongo a pensar estás tu dentro Moviendo mis palabras. Si me pongo A caminar mis huellas me anteceden Porque tú las imprimes en el polvo. Si me pongo a podar eres mis manos. Si me baño en el río, mis burbujas, Mi piel enjabonada, mi temblor Cuando los peces rozan mi cintura. Si me pongo a esperarte eres la espera Y el sol que se ha dormido y las polillas. Le he puesto una guirnalda a este ...

POETAS 121. Elvira Sastre (II): "Adiós al frío"

  Elvira Sastre nació en Segovia en 1992, estudió Filología en la Universidad Autónoma de Madrid y realizó un máster de traducción. Con poco más de veinte años publicó su primer libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo" (2013), con gran repercusión y que la lanzó a una fama precoz como poeta.  El libro venía precedido por un prólogo de Benjamín Prado, quien supo adivinar la gran poeta en ciernes que planeaba por aquellos versos. Ya en ese momento Prado definió sus poemas como "desafiantes, jóvenes, afilados; llenos de imanes, de anzuelos y de bombillas rotas que, sin embargo, aún siguen encendidas en la oscuridad." Pero el caso es que Benjamín Prado supo olfatear el fenómeno desde sus inicios y ahora que se vuelve a reeditar ese primer libro nos lo recuerda: "A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba  de una escritora disti...