Se dejan tres poemas (en versión bilingüe) del gran poeta de la generación Beat, Allen Ginsberg, además de una breve reseña biográfica. La traducción de los poemas se le debe a Rodrigo Olavarría.
BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA
Allen Ginsberg (Newark, 1926-New
York, 1997) fue una de las figuras más destacadas de la cultura Underground de
Norteamérica y gran impulsor, durante la década de 1950, de la generación Beat
–abreviatura de beat-nik, que significa vencido o golpeado, pero también
beatitud. Ginsberg saltó a la fama mundial como poeta con su célebre poema
“Aullido”. Estudió en la Universidad de Columbia donde conoció a Jack Kerouac,
William Burroughs y Lucien Carr, con los que formaría un movimiento
revolucionario contra el capitalismo y el estilo de vida americano. A finales
de los años 40, Allen Ginsberg pasa ocho meses en un hospital psiquiátrico
después de tener una visión de William Blake que le embargó durante una semana.
Un ejemplar del Bhagavad Gita con el que entró en aquel psiquiátrico le abriría
las puertas de su interés por la Indía y el hinduismo. Entre 1961 y 1962 viajó
a lo largo de ese país junto con la que sería su pareja sentimental durante
tres décadas, Peter Orlovski, y también junto al matrimonio formado por los
poetas Gary Snyder y Joanne Kyger. Un viaje que quedó ampliamente registrado en
los diarios de Ginsberg y que se adentra en la fascinación por el budismo y la
experimentación con las drogas más dispares. Esta fascinación por Oriente iba a
quedar afianzada cuando en una calle de
Nueva York tuvo un encuentro casual con Chogyam Trungpa Rinpoche, un budista tibetano maestro de meditación que
permanecería como su mentor durante el resto de su vida. El mismo Allen
Ginsberg iba a impartir clases y seminarios de budismo en la Naropa
University de Colorado. Durante los años 60 se embarcó en toda clase de
movimientos de protesta no violenta, desde la oposición a la guerra de Vietnam
hasta la defensa de los derechos de los homosexuales, convirtiéndose en un
abanderado de “la revolución de las flores” y del movimiento hippie. Con su poema "Aullido"
Ginsberg recobra la importancia de la oralidad para la poesía, ya que el poema
fue elaborado con la finalidad de que fuera leído en voz alta. La primera vez
que recitó este poema fue en 1955, en el curso del recital en
la Six Gallery de San Francisco. Ginsberg había concebido cada verso como una
unidad respiratoria, tomando a Walt Whitman como modelo, si bien con un tono
más pesimista y siempre revindicando la poesía visionaria de William Blake. Por
la crudeza del lenguaje y las imágenes que desplegaba, esta obra fue prohibida
por escándalo al poco de su publicación en 1956. La segunda parte de aullido
estuvo inspirada por las visiones que le provocó la ingesta de peyote, una más
de las múltiples drogas con las que el poeta experimentaba para escribir poemas
que iba recitando sobre la marcha mientras los registraba en un casete. Cuando
en una entrevista realizada durante 1993 se le preguntó cuál debería ser la función
de un poeta, Ginsberg aclaró que el poeta tiene que revelar y explorar su
propio conocimiento, dejando a un lado los artificiosos discursos políticos que
pueden conducir a la manipulación. La poesía “tiende hacia la plenitud del
pensamiento. El poeta es un ser que debe mantenerse en estado de vela,
despierto, para ver lo que pasa en él mismo y alrededor suyo.”
CANCIÓN
El peso del mundo
es el amor.
Bajo la carga
de la soledad,
bajo la carga
de la insatisfacción
el peso,
el peso que cargamos
es el amor.
¿Quién puede negarlo?
En sueños
él toca
el cuerpo,
en el pensamiento
construye
un milagro,
en la imaginación
angustias
hasta que nace
en ser humano –
mira fuera del corazón
ardiendo con pureza-
porque la carga de la vida
es el amor,
pero cargamos el peso
fatigosamente
y así debemos descansar
en los brazos del amor
finalmente,
debemos descansar en los brazos
del amor.
No hay descanso
sin amor,
no hay sueño
sin sueños
de amor –
sean locos o fríos
obsesionados con ángeles
o máquinas,
el deseo final
es amor
– No puede ser amargo,
no puede ser negado,
no puede ser contenido
si es negado:
el peso es demasiado pesado
– debe entregar
a cambio de nada
como el pensamiento
es entregado
en la soledad
en toda la excelencia
de su exceso.
Los cuerpos tibios
brillan juntos
en la oscuridad,
la mano se mueve
hacia el centro
de la carne,
la piel tiembla
de felicidad
y el alma viene
feliz al ojo –
Sí, sí,
eso es lo que
deseaba,
siempre deseé,
siempre deseé,
volver
al cuerpo
donde nací.
San José, 1954
(Poemas de juventud)
SONG
The weight of the world
Is love.
Under the burden
Of dissatisfactión
The weight,
The weight we carry
Is love.
Who can deny?
In dreams
It touches
The body,
In thought
Constructs
A miracle,
In imagination
Anguishes
Till born
In human –
Looks out of the heart
Burning with purity-
For the burden of life
Is love,
But we carry the weight
Wearily,
And so must rest
In the arms of love
At last,
Must rest in the arms
Of love.
No rest
Without love,
No sleep
Without dreams
Of love –
Be mad or chill
Obsesse with angels
Or machines,
The final wish
Is love
– cannot be bitter,
Cannot deny,
Cannot withold
If denied:
The weight is too heavy
– must give
For no return
As thought
Is given
In solitude
In all the excellence
Of its excess.
The warm bodies
Shine together
In the darkness,
The hand moves
To the center
Of the flesh
The skin trembles
In happiness
And the soul comes
Joyful to the eye-
Yes, yes,
That’s what
I wanted,
I always wanted,
I always wanted,
To return
To the body
Where i was born.
UN SUPERMERCADO EN CALIFORNIA
Que ideas tengo de ti esta noche,
Walt Whitman, porque caminé por las calles laterales bajo los árboles con un
dolor de cabeza consciente de mí mismo mirando la luna llena.
En mi fatiga hambrienta, y comprando
imágenes, entré al supermercado de frutas de neón, ¡soñando con tus
enumeraciones!
Qué duraznos y qué penumbras!
¡Familias enteras comprando por la noche! Pasillos llenos de maridos! ¡Esposas
en las pultas, bebés en los tomates! – y tú, García Lorca, ¿qué estabas
haciendo junto a las sandías?
Te vi, Walt Whitman, sin hijos, viejo
mendigo solitario, husmeando entre las carnes en el refrigerador y echando el
ojo a los muchachos del supermercado.
Te oí preguntando a todos: ¿Quién
mató a las chuletas de cerdo? ¿Cuánto valen los plátanos? ¿Eres tú mi ángel?
Anduve dentro y fuera de los
brillantes montones de latas siguiéndote, y seguido en mi imaginación por el
detective del negocio.
Caminamos juntos a grandes pasos por
los abiertos corredores en nuestra solitaria fantasía probando alcachofas,
poseyendo todas las delicias congeladas, y nunc pasando por la caja.
¿Dónde vamos, Walt Whitman? Las
puertas se cierran en una hora. ¿En qué dirección apunta tu barba esta noche?
(Toco tu libro y sueño con nuestra
odisea en el supermercado y me siento absurdo.)
¡Caminaremos toda la noche a través
de calles solitarias? Los árboles añaden sombra a la sombra, luces apagadas en
las casas, los dos estaremos solitarios.
¿Pasearemos soñando con la América
perdida del amor más allá de los automóviles azules estacionados, hacia nuestra
cabaña silenciosa?
Ah, querido padre barbagrís, viejo
solitario profesor del coraje, ¿qué América tuviste cuando Caronte dejó de
empujar su barca y bajaste en una humeante ribera y viste el bote desaparecer
sobre las negras aguas del Leteo?
Berkeley, 1955
A SUPERMARKET IN CALIFORNIA
What thoughts I have of you tonight,
Walt Whitman, for I walked down the sidestreets under the trees with a headache
self-conscious looking at the full moon.
In my hungry fatigue, and shopping
for images, I went into the neon fruit supermarket, dreaming of your
enumerations!
What peaches and what penumbras!
Whole families shoping at night! Aisles fullo of husbands!
Wives in the avocados, babies in the
tomatoes! – and you, García Lorca, what were you doing down by the watermelons?
I saw you, Walt Whitman, childless,
lonely old grubber, poking among the meats in the refrigerator and eyeing the
grocery boys.
I Heard you asking questions of each:
Who killed the pork chops? What Price bananas? Are you my Angel?
I wandered in and out of the
brilliant stacks of cans following you, and followed in my imagination by the
store detective.
We strode down the open corridors
together in our solitary fancy tasting artichokes, possessing every frozen
delicacy, and never passing the cashier.
Where are we going, Walt Whitman? The
doors close in an hour. Which way does your beard point tonight?
(I touch your book and dream of our
odyssey in the supermarket and feel absurd.)
Will we walk all night thorough
solitary streets? The trees add shade tos hade, lights out in the houses, we’ll
both be lonely.
Will we stroll dreaming of the los
America of love past blue automóviles in driveways, home to our silent cottage?
Ah, dear father, graybeard, lonely
old courage-teacher what America did you have when Charon quit poling his ferry
and you got out on smoking bank and stood watching the boat disappear on the
black waters of Lethe?
Berkeley, 1955
EL REVERSO DE LO REAL
patio de ferrocarriles en San José
yo vagaba desolado
frente a una fábrica de tanques
y me senté en una banca
cerca de la cabaña del guardagujas.
Una flor yacía sobre el heno en
La carretera de asfalto
– La terrible flor de heno
Pensé – tenía un
Quebradizo tallo negro y
Corola de amarillentas sucias
Espinas como la corona de una pulgada
De Jesús, y una mancha
Seca borla central de algodón
Como una brocha de afeitar usada
Que ha yacido bajo
El garaje por un año.
¡Amarilla, amarilla flor, y
Flor de la industria,
A pesar de ser espinosa fea flor,
Flor de todos modos,
Con la forma de la gran amarilla
Rosa en tu cerebro!
Ésta es la flor del mundo.
San José, 1954
(Poemas de
juventud)
IN BACK OF THE REAL
Railroad yard in San Jose
I wandered desolate
In front of a tank Factory
And sato n a bench
Near the switchman’s shack.
A flower lay on the hay on
The asphalt highway
– The dread hay flower
I thought – It had a
Brittle black steam and
Corolla of yellowish dirty
Spikes like jesus’ inchlong
Crown, and soiled
Dry center cotton tuft
Like a used shaving brush
That’s been lying under
The garaje for a year.
Yellow, yellow flower, and
Flower of industry,
Tough spikey ugly flower,
Flower nonetheless,
With the form of the great yellow
Rose in your brain!
This is the flower of the World.
San José, 1954
(Earlier Poems)

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