Ir al contenido principal

Frase del día — Enrique Rojas y las redes sociales

 


"Vivir pegado a las redes sociales se ha convertido en una nueva enfermedad psicológica".

— Enrique Rojas (psquiatra)


Uno se pregunta entonces quien está sano hoy. Nadie, salvo quizás el doctor Rojas, que cuando le preguntan en una entrevista en "Diario Sur" (léase aquí) si tiene WhatsApp, confiesa que no puede permitírselo, que si tuviera esa aplicación, "estaría todo el día atrapado en conversaciones virtuales con mis pacientes". Es decir, que dejaría de ser psiquiatra con rigor; y así nos pasa a todos los que estamos en redes, que dejamos de ser nosotros en rigor, que estamos enfermos, adolecemos de presencialidad virtual y desertamos de la verdadera realidad donde nos jugamos el tipo. ¿Dónde andará nuestro tipo? De momento somos un fantasma que anda buscando su tipo, una sombra en pos de su cuerpo, un personaje secundario en busca de su autor. Sabemos que en las redes sociales no vamos a encontrarlo, pero insistimos, como el heroinómano insiste en perseguir a su camello por una mínima dosis o una sobredosis de caballo. Nadie mejor que este psiquiatra de estirpe -también hijo de un famoso psiquiatra, como lo fue Vallejo Nájera- para advertirnos que la hiperconectividad nos lleva a la ansiedad y  a la dispersión, ya somos una mente desparramada incapaz de afincarse en el presente. De ahí que esta mente ordenada que tiene Rojas, y que a veces nos recuerda a la de una Inteligencia Artificial por sus respuestas siempre prontas y esquemáticas- sepa tanto de las ventajas de apagar el móvil. Si él no lo hiciera, no sería Enrique Rojas y tendría probablemente que cerrar la consulta que abrió por primera vez en Madrid hace cincuenta años. Enrique Rojas conoce la diferencia y nos la marca: "El joven que hoy es capaz de apagar el móvil, apartar las redes sociales e Instagram para sumergirse en un libro, destaca por encima de su generación". No sabemos que fue lo que tuvo que apartar Rojas para no distraerse y convertirse en un psiquiatra de rigor, porque nació antes de la era de la televisión, pero sin duda logró concentrarse en la lectura de muchos libros, se volvió estudioso, aplicó sus conocimientos y ahora nos predica con el ejemplo: "Cuando animamos a un chico en la universidad a leer, esa lectura pausada lo convierte de inmediato en un aristócrata del conocimiento". Todos los que conocemos el secreto de la lectura y hemos probado sus balsámicos efectos sabemos que es verdad, pero ahora hace falta llevarlo a la práctica: cada vez se lee más, nos dicen, pero es imposible creerlo y el doctor Rojas no se lo cree, porque sabe que los tiempos conpiran para acabar con el lector pausado, en todo caso despachamos un mensajito o nos leemos un texto de 280 caracteres y a ver si con un poco de suerte nos convertimos en aristócratas de las redes sociales. ¡Cómo han cambiado los tiempos!

Vivir pegado a las redes sociales se ha convertido en una nueva enfermedad psicológica, quizás el hombre acabe sus días consumido por la locura que le inoculó la tecnología, tal vez la técnica es el último grado de degeneración neurológica a la que puede llegar la especie humana. Lo dice Enrique Rojas, estamos hiperconectados con el exterior pero completamente ausentes de nosotros mismos. Y la ausencia de uno mismo es la mayor patología metafísica a la que uno puede aspirar. Es la nada, es volverse insustancial por querer estar en todos partes, es el FOMO, el miedo a perderse algo, sin saber que ya lo dijo Juan Ramón Jiménez en versos inmortales: no corras, ve despacio, que a donde tienes que ir es hacia ti mismo. Pero no lo hacemos y vamos hacia los otros, pero ahora hacia su modo de fantasmas virtuales. El verdadero secreto para ayudar a los demás -nos recuerda Rojas- es saber escuchar-. Y él lo sabe bien porque la escucha activa es casi la condición fundamental para ejercer la psiquiatría. Pero resulta que "en la sociedad actual nadie tiene tiempo para detenerse a escuchar al prójimo; todo el mundo corre de un lado a otro". Ya lo dijo Séneca, para refutar la idea de que no tenemos tiempo; hace dos mil años los romanos también se quejaban de no tenerlo y Séneca les respondió: "No tenemos poco tiempo, sino que perdemos mucho". Rojas sabe el secreto: alejarse de las redes y del móvil, volvernos aristócratas del conocimiento y entrenarnos en lo que él llama "ayuno de dopamina". O lo que es lo mismo: "aprender a decir que no a la enorme cantidad de estimulos y demandas digitales que intentan arrastrarnos a cada minuto". Su fórmula es estoica y lo formula con una máxima de esta escuela, un viejo sueño que acariciaron los sabios de la antiguedad: convertirse en el gobernador de uno mismo. Y hoy en día el buen gobierno de uno pasa por el alejamiento de las redes sociales. No sólo depende de eso nuestra salud mental; también nuestra felicidad. Eso es lo que nos recomienda un psiquiatra que ha escrito más de una docena de libros sobre la felicidad: "Lo que más nos aleja de la felicidad es el quererlo todo y quererlo de forma inmediata".

Comentarios

ENTRADAS POPULARES

POETAS 57. Idea Vilariño III (Pobre mundo)

    Idea Vilariño, Uruguay (1920-2009), comentó en  entrevista a Elena Poniatowska: “Uno es más que su yo profundo, que su posición metafísica; hay otras cosas que cuenta: el dolor por la tremenda miseria del hombre, el imperativo moral de hacer todo lo posible por que se derrumbe la estructura clasista para dar paso a una sociedad justa. Aún cuando uno sea coherente con su actitud esencial -hay una sola coherencia posible- no puede evitar ver el dolor, no puede rehuir el deber moral.  Y entonces se pone a compartir la lucha, a ayudar la esperanza”. Idea Vilariño publicó “Pobre mundo” en 1966.     POBRE MUNDO Lo van a deshacer va a volar en pedazos al fin reventará como una pompa o estallará glorioso como una santabárbara o más sencillamente será borrado como si una esponja mojada borrara su lugar en el espacio. Tal vez no lo consigan tal vez van a limpiarlo. Se le caerá la vida como una cabellera y quedará rodando como una esfe...

POETAS 107. Jaime Sabines III ("Maltiempo")

    Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano, reputado como uno de los grandes exponentes de la lírica mexicana. Su padre, Julio Sabines, había nacido en el Líbano; pronto emigró con sus padres y sus dos hermanos a Cuba y, ya trasladado a México, entró a formar parte de la revolución de ese país en 1914. La figura del padre, al que más tarde dedicara el libro de poemas “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”, fue clave para su vocación por la poesía, pues se había empeñado  en inculcar en el hijo el gusto por la literatura. La madre, Luz Gutiérrez, procedía de una familia de tradición militar, y su abuelo llegó a ser gobernador de Chiapas. En 1945, Jaime Sabines se traslada a la Ciudad de México con la idea de estudiar medicina, carrera que deja sin concluir cuando entiende que su verdadera vocación es la literatura. Regresa a su tierra nata...

El síndrome de Ulises: el miedo a regresar a Ítaca.

    Si leemos atentamente “La Odisea”, nos es posible percibir el instante dramático en que la narración alcanza su clímax. Es el instante en que comprobamos que Ulises es especialmente humano y vulnerable al miedo y al fracaso.  Se trata del momento en que, al fin,  Ulises regresa a Ítaca, se infiltra en su propio palacio como un mendigo, se echa sobre unas pieles que las sirvientas le han extendido  para que duerma en el suelo y cae en la cuenta de que no es capaz de conciliar el sueño, de que el miedo -el más humano miedo- le atormenta y le impide dormir. Es ese pasaje situado en el capítulo XX en que comienzan a agitarse  por la mente de Ulises las dudas sobre si podrá salir victorioso de la lucha que ha de entablar al día siguiente contra los  pretendientes que han invadido su palacio y que aspiran a casarse con Penélope. En ese momento la diosa Atena baja a su lado en cuerpo y figura de mujer y le recrimina el que sea infeliz e...

"Todo es materia prima": Zapatero y Borges (Frase del día)

  Todo lo que nos sucede, incluso nuestras humillaciones, nuestras desgracias, nuestras vergüenzas, todo no es dado como materia prima, como barro para que podamos dar forma a nuestro arte. — José Luis Rodríguez Zapatero (citando a Borges) Hace bien el ex-presidente Zapatero en citar a Borges en comparecencia televisiva porque eso de citar por la caja tonta a un hombre tan inteligente da mucha autoridad, da tanta autoridad que algunos pensamos que Zapatero ha sufrido una transformación y se ha convertido en un eremita que se ha enrocado en una torre de márfil para leer a Borges. Ahí tiene Zapatero una buena selva en la que refugiarse e incluso extraviarse, plagada de laberintos del desierto y enriquecida por el oro de los tigres. Este oro de los tigres le sabrá mejor que el vil metal con el que se han labrado las joyas de su condena moral. Pero me alegra mucho que Zapatero cite a Borges porque nos da ocasión para hacernos con una buena frase del día, en una época nefasta para las f...

POETAS 86. Dante Alighieri (II). "Purgatorio"

  Italia (Florencia, 1265-Ravena, 1321). Dante nació en Florencia y pertenecía a una familia güelfa de la pequeña nobleza, estuvo casado y tuvo tres hijos. Se inició pronto en la actividad política y ostentó diversos cargos corporativos. Era un güelfo blanco: a diferencia de los güelfos negros -la otra facción política de Florencia-,   defendía la autonomía de las comunas y era hostil   a la injerencia del papa en la vida política de Florencia, abogando por una independencia del poder temporal -representado por el emperador- frente al poder espiritual -representado por el papa-. Su actividad y rivalidad política le granjeó una condena a dos años de cárcel y a una multa monetaria que, al no poder satisfacer, fue agravada por una sentencia a ser quemado vivo, lo que provocó que Dante viviese el resto de su vida exiliado en distintas ciudades fuera de Florencia. Además de escribir la “Divina Comedia”, escribió “Rimas”, un tratado político titulado “La monarquía universal” y ...

Irene Vallejo — "Los clásicos sí importan" (Frase del día)

  El mundo nos dice que los clásicos ya no importan, pero parece que sí, que es algo que a mucha gente le incumbe. — Irene Vallejo (escritora y filóloga clásica) Parece que Christopher Nolan estrenará hoy en España su particular versión de la Odisea, con Matt Damon encarnando a Ulises, y se ha liado la de Dios es Cristo. Pero ya lo advirtió René Char "lo que viene al mundo para no trastornar nada, no merece ni consideración ni paciencia". Así que s i alguien no quiere liarla, es mejor que no cambie nada ni se mueva en la foto, esa la mejor manera de pasar por el mundo sin pena ni gloria. Lo malo es que a Nolan no le gusta pasar desapercibido, tiene su propia visión de cómo tiene que contar la Odisea a través de una cámara y nos lo ha trasladado a la pantalla. El resultado es que le han puesto a caer de un burro por habernos traído un Ulises perturbado, casi como si fuera un soldado traumatizado de "Senderos de gloria". Así que en medio de la polémica  se le ha pregu...

Carlos Castaneda — "Las enseñanzas de Don Juan". Pensamientos 37

  Poco se debe decir sobre la vida de Carlos Castaneda, pues su propia filosofía de vida transmitida por los chamanes de México le aconsejaba el mantenerse a cubierto tras el anonimato: una de sus divisas es que "hay que borrar la propia historia personal", no dejar huella de los propios pasos. Es mejor no hurgar, si esa era su voluntad. Lo poco o mucho que se sabe -pues muchos libros acerca del autor se escribieron rastreando las pocas huellas que quedaron de ese deliberado borrado- cabe en un sucinto apunte biográfico. Nació, tal vez, en Cajamarca, Perú, el 25 de diciembre de 1925 y murió en Los Ángeles el 27 de abril de 1998, a consecuencia de un cáncer de hígado. También se va a dejar esta semblanza biográfica sin el encabezado de un retrato fotográfico, no porque no se pueda encontrar alguno en el fotomareante espacio de internet y las redes sociales, sino porque el autor se mostraba excesivamente reacio a las cámaras y a cualquier tipo de grabación de su voz, y también ...