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POETAS 98. Gottfried Benn

 
 


Gottfried Benn nació el 2 de mayo de 1886 en Mansfeld, un pequeño pueblo del nordeste de Alemania. Procedente de una familia de pastores protestantes, fue educado en los ambientes de la pequeña burguesía. Benn se quejaba a menudo de que su padre no había leído un libro en su vida. Después de acabar el bachillerato en 1903, y debido a las presiones de su familia, se  matricula en la facultad de Teología de la ciudad de Marburgo. En 1904 se muda a la Universidad de Berlín, donde comienza a satisfacer su incipiente interés filosófico -se matriculará en los seminarios que el profesor Meyer imparte sobre la obra de Nietzsche. Finalmente, acaba encontrando  su verdadera vocación por la medicina cuando logra matricularse en la  Kaiser-Wilhelm Akademie, recibiendo formación gratuita a cambio de convertirse en un médico mililtar. En 1912 obtiene el título de doctor en medicina, pero debido a problemas de salud pronto va a ser declarado no apto para el servicio militar. En 1914 entra a trabajar como médico jefe en un sanatorio antituberculoso en Bayreuth. Durante este tiempo comienza a ser conocido por sus primeros poemas, que iba a publicar bajo el título de “Morgue y otros poemas”, y en los que se puede apreciar la huella de Rilke. 1914 es también el año en que es destinado a Belgica -hasta el verano de 1917- formando parte, en tareas sanitarias, de las campañas de ocupación. Fue condecorado con la cruz de hierro, por el valor mostrado. En 1922, a causa de una operacíón, muere la esposa del poeta, y se ve obligado a separarse de sus hijos, lo que a larga le acarreará una depresión, agudizada por problemas financieros. De las diversas relaciones que el poeta mantuvo con el sexo femenino, destacan sus amoríos con la  actriz Lili Brede, que a la postre su suiucidará arrojándose desde un quinto piso, después de haber mantenido con el poeta una conversación teléfonica llena de reproches. A pesar de su apartamiento del mundo cultural, su prestigio como escritor va creciendo y es nombrado en 1928 miembro del Pen Club Berlinés. En 1933, con la llegada de Hitler al poder, Benn obtiene un cargo de importancia dentro de la Academia, mientras la mayoría de los miembros más relevantes toman el camino del exilio en señal de protesta. En una charla radiofónica proclama la “renuncia de la libertad de pensamiento en favor del nuevo estado totalitario” y saluda a los nacionalsocialistas como representantes de un nuevo tipo biológico de una heroica generación de los jóvenes del futuro, lo que provocó numerosas protestas de los escritores emigrados, incluida una airada carta de Klaus Mann pidiéndole explicaciones por su actitud. En 1937 es destinado a Hannover y allí conoce a su segunda esposa, Herta von Wedemeyer, con la que se casa en enero de 1938. A pesar de sus simpatías por el régimen nazi, su posición independiente le iba a granjear las hotilidades de los intelectuales y escritores afectos al nacionalsocialismo, siéndole prohibido, en marzo de 1938, la publicación de sus obras. En 1942 publica por su cuenta “Veintidós poemas”, muchos de ellos llevan implícita la denuncia de la barbarie del régimen nacionalsocialista. En 1945, justo después de la derrota alemana, la esposa del poeta, que había sido alejada de Berlín por su expreso deseo, muere voluntariamente -mediante inyección de morfina- mientras trataba infructuosamente de huir de los soldados del ejército ruso. Después de un periodo de postergamiento por parte del público y de la crítica, Benn va a ir poco a poco recobrando su puesto preminente en la lírica alemana: “cuando uno ha sido calificado públicamente de cerdo por los nazis, de imbécil por los comunistas, de prostituto espiritual por los demócratas, de renegado por los emigrantes, de nihilista patológico por los creyentes, no se tiene demasiada gana de volver a entrar en ésa vida pública.”. Durante los años posteriores a la segunda guerra mundial va publicando sus libros de poemas. De especial relevancia es su último libro “Aprèslude” (1955), que se centra en torno a la melancolía, a la soledad, a la vanidad de la vida y la decrepitud. También subraya la importancia del silencio y la inutilidad de la poesía.  Coronado en sus últimos días por el éxito y por el favor de la crítica, gozó de numerosas distinciones y premios literarios. El día 7 de julio de 1956 falleció en el hospital, tras ser internado unos días antes a consecuencia de un cáncer en la columna vertebral.
 
 
*****


PEQUEÑO AMELO

Pusieron sobre la mesa a un repartidor de cerveza ahogado.
Alguien le había incrustado entre los dientes
un amelo lila claroscuro.
Cuando, desde el pecho,
con un corte subcutáneo,
le extirpé
la lengua y el paladar,
con un largo cuchillo,
he debido rozarlo, puesto que se escurrió
hasta el cerebro, justamente al lado.
Se lo coloqué, entre virutas,
en la cavidad torácica,
cuando la cosían,
!Bebe hasta la saciedad en tu jarrón!
!Descansa blandamente,
pequeño amelo!


(1912)



*****


CIRCULACIÓN

El premolar solitario de una prostituta
muerta en el anonimato
llevaba un empaste de oro.
Los otros ya habían desaparecido,
como por tácito acuerdo.
El guardacadáveres se lo extrajo de un golpe
lo empeñó y se fue de bailoteo.
Porque, decía,
sólo el polvo ha de volver al polvo.


(1912)


*****


SÍNTESIS

Noche silenciosa. Casa silenciosa.
Pero yo soy de estrellas tranquilísimas,
yo también llevo mi propia luz
hacia mi propia noche.


He regresado a casa con el cerebro:
de las cavernas, de los cielos, del barro y del ganado.
Lo que todavía se le concede a la mujer
es oscuro y dulce onanismo.


Hago rodar al mundo. Respiro ruidosamente el robo.
Y por la noche me desnudo en la felilcidad:
no agonizo, no me hiede el polvo,
mi concepción del yo vuelve al universo.


(1917)


*****


NO OBSTANTE HAY QUE SEGUIR LUCHANDO

El denominador sociológico
que dormía detrás de los siglos
se llama: algunos grandes hombres que sufrieron mucho.


Se llama: algunas horas mudas
en el viento de Sils-María;
el realizarse va cargado de heridas,
si de realización se trata.


Se llama algunos guerreros moribundos
torturados y plácidos como la sombra;
a ellos hoy, mañana al vencedor-:
¿por qué hiciste esto?


Se llama: las serpientes golpean los colmillos,
el veneno, el mordisco, el diente,
el-escalofrío-del-Ecce-homo,
en la sangre y en la senda del hombre-


se llama: muchas ruinas hacen señas:
la rosa quiere paz,
ve, pues, deslizándote
en lo que nunca ha de acabar-


se llama, en fin, callarse y actuar,
sabiendo que ha de caer;
no obstante, hay que seguir con la espada en la mano
ante la hora del mundo. 


(1933)


*****


QUIEN ESTA SOLO

Quien está solo, aunque sea en secreto,
está siempre en el flujo de las imágenes,
en su procreación, en su preñez:
hasta las sombras tienen su ardor.


Sale fecundado de cada apareamiento,
enriquecido y sostenido el espíritu,
dueño es de la destrucción
de todo lo humano, que nutre y fraterniza.


Sin emoción, ve como la tierra
se ha transformado desde su primer encuentro:
ni muerte, ni futuro:
reposando en su perfecta forma, la perfección le contempla.



*****


SINTAXIS

Todos tienen el cielo, el amor y la tumba,
de eso no queremos ocuparnos,
ya ha sido harto discutido y estudiado paar nuestra civilización.
Sin embargo, es nueva la cuestión de la sintaxís
y, además, urgente:
¿Por qué nos expresamos?


¿Por qué hacemos versos o delineamos a una joven,
bien directamente, bien como una imagen reflejada?
¿O porque rayamos sobre un trocito de papel de tina
innumerables plantas, copas de árboles, murallas,
estas últimas en forma de gordas orugas con cabeza de tortuga,
arrastrándose profundamente bajas
en determinado orden?


!Pregunta grandiosa y sin respuesta!
Seguro que no se trata de honorarios,
muchos son los que mueren de inanición. No,
es un empuje interno de la mano,
mandado a distancia, una posición del cerebro,
como un redentor retrasado o un tótem,
un priapismo formal a expensas del contenido,
todo eso pasará,
pero hoy lo esencial
es la sintaxis.


“Los pocos que se percataron de algo” -(Goethe)-
Pero, ¿de qué?
Opino que de la sintaxis.



*****


RESTAURANTE

El señor del otro lado pide todavía una cerveza;
me agrada, así no debo reprocharme nada,
supuestamente que yo también vacíe otra.
Siempre se piensa lo mismo, que se es adicto;
incluso he leído, en una revista americana,
que cada cigarrillo acorta la vida treinta y seis minutos;
yo no lo creo, probablemente, la industria de la Coca-Cola
o una fábrica de chicle están detrás del artículo.


Una vida normal, una muerte normal
tampoco es mucho. También una vida normal
lleva a una muerte enferma. En todo caso, la muerte
no tiene nada que ver con la salud y la enfermedad;
aquella se sirve de éstas según le convenga.


¿Qué quiere decir la muerte no tiene nada que ver con la enfermedad?
Quiero decir esto: muchos enferman sin morir,
luego hay otros motivos,
un fragmento de duda,
un factor de incertidumbre,
la muerte no está tan nítidamente delimitada,
tampoco tiene guadaña,
observa, echa un vistazo en las esquinas, es incluso reservada,
y es musical con otra melodía.


(1951)


*****


SÓLO DOS COSAS

He pasado por tantas formas,
por el yo, por el nosotros y por el tú,
pero todo quedó circunscrito
a la eterna pregunta del porqué.


Es una pregunta de niños.
Te diste cuenta más tarde
de que sólo había una respuesta: soporta
-sentido, afán o leyenda-
el “no te queda más remedio”, decidido desde lejos,


Que sean rosas, nieve o mares,
lo que floreció, se ha marchitado,
sólo hay dos cosas: el vacío
y mi yo marcado.


(1953)

  

*****


PALABRAS

Sólo tú, con las palabras;
esa es la verdadera soledad;
ni clarines ni arcos triunfales
están en este Ser.


Les exploras el alma
en busca de la faz primera y primigenia,
año tras año -por mucho que te afanes,
no lo encuentras.


Al otro lado arden las luces,
en blando refugio humano;
de labios rosados y húmedos
borbotea segura la palabra.


Sólo tus años amarillean
en un sentido diferente;
basta en los sueños, sílabas-
pero tú silencioso vas pasando.


             (1955)


*****


VUESTROS ESTUDIOS

Vuestros estudios,
arpegios, himnos de gracias
son como para cansarse
y no salen de lo puramente local.


El graznido de los cuervos
también es una pieza-
ser necio y tener trabajo:
eso es la felicidad.


Lo sacramental-
hermoso, quien lo oye y lo ve;
sin embargo, también los perros
y los chacales tienen su canción.


Ah, un clarín,
pero sin posarlo sobre la boca,
para que yo descubra
dónde está el fondo de todos los sonidos.


(1955)


*****


ENCUENTROS

He encontrado a personas que,
cuando se les preguntaba el apellido
respondían, tímidamente -como si no pudiesen aspirar
a tener una denominación propia-
“Señorita Miguel”, y después:
“como el nombre”; tratando de facilitar
la comprensión;
ningún difícil apelativo tipo “Popiol” o
“Bebendererde”-
“como el nombre” -!por favor, no fatigue
con dificultades memorísticas!


He encontrado a personas que
crecieron, con sus padres y cuatro hermanos,
en un único cuarto; de noche, con los dedos en las orejas,
estudiaron en la cocina,
se labraron un futuro, hermosas por fueras y ladylike como condesas-
por dentro dulces y laboriosas como Nausica,
y tenían la frente pura de los ángeles.


Me he preguntado con frecuencia, sin hallar la respuesta,
de dónde provienen el bien y la dulzura,
y ni aún hoy lo sé, y tengo ya que marcharme.


(1955)


*****


NO PUEDE SER UN DUELO

En el pequeño lecho, lecho de niño casi, murió la Droste
(pueden verlo en su museo de Meersburgo);
sobre este sofá murió Holderlin, en una torre, en casa de un carpintero,
Rilke y George tal vez en lechos de hospitales suizos,
en Weimar, los grandes ojos negros de Nietzsche
reposaron sobre una almohada blanca,
hasta su última mirada-
todo ello son ahora trastos viejos o, incluso, ya no existen,
indefinibles, sin consistencia
en el indoloro asolamiento eterno.


Llevamos en nosotros los gérmenes de todos los dioses,
el gen de la muerte y el goce-
¿Quién los separó? Las palabras y las cosas;
¿Quién los mezcló? Los sufrimientos y las circunstancias
en que terminan, madera con arroyos de lágrimas,
morada miserable para cortas horas.


No puede ser un duelo. Demasiado lejos, demasiado distantes,
demasiado intangibles lecho y lágrimas,
ni sí, ni no,
nacimiento, dolor físico y fe,
un oleaje, sin nombre, un resbalón,
algo sobrenatural que se desplaza en el sueño,
un lecho y lágrimas que se mueven-
!duérmete!


6 de enero de 1956
 

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