EFÍMEROS Y BREVES 146. Ralph Waldo Emerson (1803-1882): 15 aforismos o fragmentos en el 223 aniversario de su nacimiento.
Se dejan aquí 15 aforismos o breves
fragmentos de R. W. Emerson, que han sido entresacados de sus ensayos. De antemano se piden disculpas por
semejante violación de la integridad del texto, pues la capacidad oratoria de
Emerson, así como su afán por agotar un tema con explicaciones concéntricas y
continuadas para perfilar con matices la totalildad de lo que buscaba expresar, hace que la
brillantez de su pensamiento queda empeñada y situada demasiado fuera del
contexto en que ha sido ideado y escrito. Sin embargo, su pensamiento muchas
veces queda de esta forma formulado en una breve frase que brilla sobre el resto y que a
veces parece una sentencia con la que trata de compendiar toda una filosofía o
una gran idea que se repite con variantes. En breve se acometerá el pensamiento
de Emerson en la sección “Pensamientos” y se le dedicará una larga reseña biográfica, así como un análisis más o menos exhaustivo de su pensamiento. Para acompañar
estos fragmentos se deja una breve reseña al final que puede valer como mínimo
anticipo.
La creencia en nuestro propio
pensamiento, la creencia de que lo que es verdad para nosotros en lo recóndito
de nuestro corazón es también verdad aplicado a los demás hombres, es el genio.
El que quiera ser hombre no debe ser
conformista. Quien desee merecer las palmas inmortales no debe fiarse de que le
digan que uno es bueno, sino que debe cerciorarse de que verdaderamente lo es.
Nada es sagrado, sino la integridad de vuestro propio espíritu. Absuélvete tú
mismo y merecerás el sufragio del mundo.
Fácil es vivir en este mundo de
acuerdo con sus opiniones, pero fácil es vivir en la soledad de acuerdo con las
nuestras; el hombre grande es aquel que en medio de la multitud guarda con
perfecta suavidad la independencia de la soledad.
Cuando los hombres sencillos obren de
manera original, la brillantez quedará transferida de los actos y acciones de
los reyes a la de los simples particulares.
Toda la historia se resuelve con gran
facilidad en la biografía de unos cuantos hombres fuertes y de buena fe.
Todos los hombres son sinceros cuando
están solos. Tan pronto se presenta otra persona en escena, comienza la
hipocresía.
Fácil es comprender que, en caso de
existir una confianza en uno mismo superior a la existente, este hecho
produciría una revolución en todas las ocupaciones y relaciones entre los
hombres: en su religión, en su educación, en sus fines, en sus maneras de
vivir, en su asociación, en su propiedad, en sus opiniones especulativas.
El secreto de la fortuna reside en
gozar de la alegría que disponemos.
El placer de viajar es el paraíso de
los imbéciles.
Sólo cuando un hombre ha desterrado
todo lo que no le es propio y depende de sí es cuando lo considero fuerte y
sobresaliente.
La sociedad no progresa nunca, pues
pierde por una parte lo que gana por otra. Está sujeta a continuos cambios; es
bárbara, civilizada, cristianizada, rica, científica; pero todos estos cambios
no son mejoras ni mucho menos, porque por cada cosa que se le introduce se le
extirpa otra. La sociedad adquiere artes nuevas, pero pierde viejos instintos.
La admiración que sentimos por lo
antiguo no es la admiración por lo viejo, sino la admiración por lo natural.
Generalmente, todos aquellos males a
cuyos efectos no sucumbimos pueden considerarse como beneficios para nosotros.
Así como el habitante de las islas de Sándwich cree que el valor y la fuerza
del enemigo a quien quita la vida llegan a integrarse en su cuerpo, nosotros
ganamos la fuerza de la tentación que resistimos.
No hay hombre que aprenda aquello
para lo cual no tiene preparación adecuada, por muy cerca de sus ojos que esté
el asunto de que se trate.
Lo que el corazón cree que es grande,
lo es verdaderamente. El énfasis del espíritu es siempre justo.
RESEÑA BIOGRÁFICA
Ralph Waldo Emerson fue un filósofo y
poeta que nació en Boston el 25 de mayo de 1803. Se educó en su ciudad y se
consagró a los estudios eclesiásticos en Harvard Divinity School, y se graduó
de predicador en la iglesia unitaria en 1929, renunciando tres años más tarde
por motivos de conciencia y porque pensaba que sus facultades oratorias no
estaban al nivel que se exigía a un predicador. Tras su renuncia se trasladó a
Concord donde falleció, ya con las facultades bastante mermadas, de una apoplejía
en 1882. Antes y justo inmediatamente después de haber renunciado a su cargo, tuvo
la ocasión de realizar un viaje por Europa y de trabar amistad con Carlyle,
quien lo orientó en unas determinadas tendencias filosóficas, particularmente
influyendo a través de su individualismo histórico. Su sistema lo denominó
trascendentalismo, que podría reducirse a un idealismo individualista
universal. Es idealista en cuanto que pone en el espíritu humano la razón de
ser de la naturaleza sensible; individualista, porque añade que todo hombre
debe crear de nuevo el mundo en su libre modo de concebirlo. Reaccionaba con
indignación a los obstáculos que resultaban en nuestro modo de ver de las
maneras usadas en las generaciones que nos precedieron. Ferrater Mora destaca
que a pesar de que su pensamiento no se adscribe a ningún sistema, no por ello
deja de responder a un postulado íntimo que recoge las verdades eternas del
idealismo en oposición al sensualismo y atomismo. La naturaleza es para Emerson
un hecho del espíritu y los hechos naturales son caminos que conducen a
realidades trascendentes que corresponden con el fondo del alma. Subraya
Ferrater que la filosofía de Emerson insiste de continuo en que cada ser tiene
una ley propia, lo que le permite realizarse completamente. “La creencia y la
confianza en esta ley implican, por una parte, la vida religiosa, cuyo valor
consiste en su profunda interioridad y, por otra, la existencia moral, conforme
a la vez a la Naturaleza y al espíritu por ser en última instancia conforme con
la divinidad.”
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