Gabriela Mistral, cuyo verdadero nombre era Lucila Godoy Alcayaga, fue una poeta chilena que en 1945 recibió el premio nobel de literatura. Pasó su infancia en el campo y comenzó a enseñar, como maestra rural, a los quince años, pasando tres años más tarde a la enseñanza secundaria, donde como directora primero y como directora después trabajo otros quince años, recorriendo todo el escalafón del magisterio. En 1922 recibió una comisión del gobierno de su país para estudiar en México la organización y fundación de bibliotecas. Era profesora del liceo de los andes cuando comenzó a sonar su nombre en los círculos literarios, a partir la publicación de sus “sonetos de la muerte”, premiados en un concurso de la Sociedad de Escritores y Artistas de Santiago. Desde ese momento (1914) fue afirmándose su fama. En 1922 el Instituto de las Españas de Nueva York, pu8blicó por primera vez una recopilación de sus poesías, dispersas en diarios y revistas, con el titulo de Desolació...
Se deja aquí un texto de Pablo Neruda (de “Confieso que he vivido”) en que homenajea a su compatriota Gabriela Mistral. Pablo Neruda la conoció al tiempo que escribía sus primeros versos, en su pueblo de Temuco, cuando ella llegó al Liceo de niñas como nueva directora. Se llevaban muchos años para hacerse amigos por aquel tiempo, y Pablo Neruda hasta le tenía miedo por su figura imponente, pero la recuerda con cariño, especialmente por las novelas de autores rusos que le prestaba siempre que le veía y que tuvieron una gran influencia sobre el poeta. En este texto la pinta casi monacal, un tanto rencorosa por la hostilidad vivida en un mundo provinciano cerrado y dado al chismorreo, pero también alaba su calor humano con una sonrisa permanente para el poeta. Y aquí la celebra por ser una poeta del pueblo que escribió en pro de los humildes y de la paz. GABRIELA MISTRAL VISTA POR PABLO NERUDA “Ya he dicho anteriormente que a Gabriela Mistral la conocí en mi pueblo, en Tem...