Dejo aquí el cuento más célebre de William Faulkner y probablemente el mejor, "Una rosa para Emily", publicado en 1930. En breve dejaré analisis del cuento y reseña biográfica de Faulkner. Cuando murió la señorita Emilia Grierson, casi toda la ciudad asistió a su funeral; los hombres, con esa especie de respetuosa devoción ante un monumento que desaparece; las mujeres, en su mayoría, animadas de un sentimiento de curiosidad por ver por dentro la casa en la que nadie había entrado en los últimos diez años, salvo un viejo sirviente, que hacía de cocinero y jardinero a la vez. La casa era una construcción cuadrada, pesada, que había sido blanca en otro tiempo, decorada con cúpulas, volutas, espirales y balcones en el pesado estilo del siglo XVII; asentada en la calle principal de la ciudad en los tiempos en que se construyó, se había visto invadida más tarde por garajes y fábricas de algodón, que habían llegado incluso a borrar el recuerdo de los ilustres nombres del vec...
EFÍMEROS Y BREVES 165. William Faulkner (1897-1962): Su famosa entrevista en The Paris Review en el 64 aniversario de su muerte.
“Yo soy un poeta fallido. Tal vez todo novelista quiere escribir poesía primero, descubre que no puede y a continuación intenta el cuento, que es el género exigente después de la poesía. Y, al fracasar también en el cuento, sólo entonces, se pone a escribir novelas.” Durante mucho tiempo esta frase de William Faulkner trazó la figura en la que se me aparecía la literatura. Un clan portentoso y mítico cuyo pariente pobre e insignificante podía encontrarlo entre los novelistas, a juzgar por lo que decía el genial Faulkner. Muy malos escritores debían ser los novelistas para que el mayor escritor norteamericano del siglo XX los pusiera a caldo y acabara afirmando que la novela es el residuo inane de los otros géneros. Era un novelista arrepentido de serlo y durante mucho tiempo llegué a creer que todos sus problemas con el alcohol habían sido derivados de esta vocación bastarda. Todo lo que resulta frustrante queremos olvidarlo a toda costa. Debe ser muy duro querer ser poeta,...