"Nadie entiende cómo funciona el mundo" — Mark Lilla Ya nos advirtió Ortega y Gasset de lo peligroso que era el ascenso del hombre-masa y del señorito satisfecho debido a su ignorancia del mundo que le rodea. Al ignorar las dificultades que comporta hacer una aspirina, acaba despreciando la aspirina y hasta la misma medicina. Se acaba entregando a las pseudociencias y a los remedios caseros que sólo sirven para exarcerbar más el dolor. Casi cien años depués de que Ortega nos previniera de una rebelión de las masas, éstas mismas han llevado a lo más alto del gobierno de los Estados Unidos al perfecto representante del señorito satisfecho. Según Ortega, el señorito satisfecho es el hombre que ha venido a la vida para hacer lo que le da la gana. No sé si Ortega lo llega a decir, pero es la entronización del bárbaro en el corazón de la cultura. Esto es Donald Trump, un señorito satisfecho que cree poder comportarse fuera de casa como en casa. Un verdadero patán como cabeza del ...
EFÍMEROS Y BREVES 166. Juan Larrea (1895-1980): Tres poemas surrealistas en el 46 aniversario de su muerte.
Juan Larrea fue un poeta relacionado con las vanguardias que nació en Bilbao en 1895. Allí hizo sus primeros estudios y se matriculó de Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto. En esta universidad fue compañero de Gerardo Diego, gran amigo y que traduciría buena parte de su obra, ya que a partir de 1926 se trasladó a París y adoptó el francés como lengua poética. En la capital francesa se movió en los círculos más vanguardistas y coincidió con César Vallejo, con quien le uniría una fraterna amistad. Juntos cofundaron varias revistas. Tras la guerra civil Española y la ocupación de Francia por los nazis se exilió en el continente americano. Primero en México, más tarde en Estados Unidos y finalmente en Argentina. Durante los últimos años ejerció como profesor en la Universidad de Córdoba, ciudad en la que falleció el 9 de julio de 1980. Su obra poética, ocasional y dispersa, fue reunida en el volumen histórico “Versión celeste” (1969). Más prolífico que con la poesía fue co...