Se deja una selección de poemas del último libro de Manuel Vilas (Barbastro, 1962), titulado “Ciudades en venta”. Cada poema está dedicado a una ciudad del mundo que da nombre al título. En el prólogo escribe: “He caminado ciudades y más ciudades, y todas eran iluminadas bajo la misma luz, como si allí residiese una celebración de la propiedad. Y tuve una revelación. El sol es el dueño de todas las metrópolis de la tierra, pues las hace visibles. Y las ciudades nacieron bajo la luz del sol.” FLORENCIA Pasé el día comiendo pasteles. No comí ni carne ni pescado ni ensaladas ni legumbres Ni espagueti ni lasaña ni mandarinas ni uvas, Sólo me alimenté de pasteles, Un cannolo aquí, Un tiramisú allá, Un amaretto con un expresso doppio, Un panforte con un capuchino, Un ricciarelli con un machiato , Y así iba cayendo el día, Herido por una dulzura imaginaria. La miel, la avellana, la nata se acaban pronto, En tres minutos la dulzur...
Se dejan 15 aforismos de Kafka extraidos de la selección que hace su biógrafo Reiner Stach en su libro "Tú eres la tarea". El camino verdadero pasa por una cuerda que no está tendida en lo alto, sino apenas por encima del suelo. Parece más destinada a tropezar que a ser rebasada. Todos los errores humanos son impaciencia, una interrupción anticipada de lo metódico, un aparente cerca con estacas las cosas aparentes. Hay dos pecados capitales humanos de los que derivan todos los demás: la impaciencia y la dejadez. Por la impaciencia fueron expulsados del Paraíso, por la dejadez no regresan. No obstante, quizá sólo haya un pecado capital: la impaciencia. Por la impaciencia fueron expulsados del Paraíso, por la impaciencia no regresan. A partir de un cierto punto ya no hay vuelta atrás. Ése es el punto que hay que alcanzar. El instante decisivo del desarrollo humano es perpetuo. Por eso tienen razón los movimientos revolucionarios del espír...