No es sólo es la efeméride del 13 de abril lo que une a Samuel Becquet y Nicolás-Sebastián Roch de Chamfort; Al igual que su amigo Cioran, Samuel Becquett había admirado la lucidez y la capacidad para el sarcasmo que tenía el moralista francés y durante el último periodo de su vida trató de aproximársele y traducir alguna de sus máximas, adaptándolas a su manera de ver las cosas, muy próxima a la de Chamfort, quizás con un espíritu más corrosivo, si cabe, y con un humor casi negro. Su libertad a la hora de adaptarlas hace de Beckett un verdadero traductor-traidor, pero a la vez hace una puesta al día de sus máximas, les da textura beckettiana y las pone en verso convirtiéndose en inusitados poemas que funcionan como tales. “Mas que traducir, en sentido estricto -nos avisa su traductor al español, Jenaro Talens-, reinscribe el pensamiento del ilustrado francés en su propio discurso. Las primeras seis máximas aparecieron, según nos informa Jenaro Talens, en The Blue Guit...
Se dejan aquí una abreviada selección de aforismos de Chamfort, uno de los más célebres moralistas franceses, el más tardío, por cuanto que llegó a vivir los avatares de la revolución, fue íntimo amigo del político y orador Mirabeau, colaboró con él redactándole alguno de sus discursos, probó suerte escribiendo obras literarias y dirigió la Biblioteca Nacional antes de ser detenido por la delación de uno de sus subalternos en plena época del Terror, en 1893. Logró evadirse y antes de ser detenido de nuevo se disparó un pistoletazo; así demostró el amor por la libertad que siempre había expresado en sus escritos. A la larga, las heridas de las que en un principio curó acabaron con su vida en París varios meses después, un 13 de abril de 1794. Tenía 53 años. Al igual que el resto de los moralistas, Chamfort dirige su lente a diseccionar las pasiones y ver el doble fondo de las cosas. A las pasiones le otorga un poder casi ilimitado, pero no del todo negativo, en cu...