ECHAR POR OTRO LADO
Cuando la noche cede y lo despiertan
las rendijas de luz en la persiana
de su estancia, después de unos momentos
de confuso buscar y dar de súbito
consigo mismo en su conciencia, cae
sin remedio en el mundo.
Y se levanta
de la cama y se viste con las ropas
del que ayer era y hoy será de nuevo.
Tantos años ya dentro de su piel,
y no poder un día soslayarse,
dejarse atrás y echar por otro lado,
perderse en los caminos de la vida
entre nieblas y olvidos.
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