UNA FLOR DONADA A MI HIJA
Frágil la blanca rosa es y frágiles son
las manos que le dieron
su alma está marchita y es más pálida
que la difusa onda del tiempo.
Como la rosa frágil y hermosa: aún más frágil es
el silvestre prodigio
que en tus ojos ocultas,
mi pequeña de azuladas venas.
ECCE PUER
Del oscuro pasado
nace un niño
de gozo y de pesar
mi corazón se desgarra.
Tranquila en su cuna
la vida yace.
¡Que el amor y la piedad
abran sus ojos!
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