"España me tiene dolorido..." — Ian Gibson (frase del día)
"España me tiene profundamente dolorido. No es hoy la España culta, dialogante, con la cual llevo toda mi vida soñando".
— Ian Gibson
Este dardo que acaba de lanzar Ian Gibson en una entrevista a "El país" (léase aquí) me tiene profundamente dolorido. No es que Ian Gibson se explique mucho, pero todos sabemos de que habla y todos nos lo explicamos. Son malos tiempos para el mundo, pero resulta que ahora España, con Vox entrando en los gobiernos e instituciones como elefante en cacharrería, puede que esté en uno de los peores momentos de todos los tiempos. Se podría llegar a asesinar otra vez a los poetas cuando llegue el tiempo de los asesinos. O a no hacer nada por encontrar sus cuerpos asesinados, que es de lo que en realidad se queja Gibson en esta entrevista. Porque su pasión es Lorca y no descansará hasta que su cuerpo salga a flote. Gibson, que se ha convertido en el custodio de su espíritu, anda también buscando su cuerpo para que tengamos un Lorca más íntegro y menos afantasmado. Incluso para que no ande por ahí el fantasma de Lorca persiguiéndonos. Él, que sabe de la importancia mundial que tiene lorca, anda ahora mohino porque en España no quieren a Lorca como lo deberían querer. Incluso no lo buscan como lo deberían buscar. Especialmente ahora que ha llegado Vox al gobierno de Andalucía, dice. Porque el crimen fue en Granada y en Granada ahora mandan los herederos de los que lo mataron. Porque el crimen fue en Granada y había que cortar allí la más pura cabeza de la intelectualidad y el arte. Cortar una cabeza privilegiada para meter el escarmiento en las demás cabezas. Toda una jugada maestra y Gibson lo sabe y lo denuncia: "Acaban con él sabiendo perfectamente lo que perpetraban. A los 38 años. No los podré perdonar nunca". Y es que Gibson conoce la importancia de Lorca, igual que sabe que la España de ahora dista más que nunca de su España soñada, culta, dialogante. Y eso le tiene profundamente dolorido a este hispanista apasionado por el país de sus estudios. Igual que a Larra, a Gibson le duele España. Es para que nos salten todas las alarmas. Los españoles estamos convirtiendo a España en un país que provoca dolor a quienes lo aman. "El espectáculo de las derechas en el Congreso me produce asco. ¡Y supongo que se creen católicos! Por todo ello voy a volver ahora a Dublín". España comienza a dar asco y los que la aman de veras se apartan y se van. Es la náusea: España se está convirtiendo en un país nauseabundo, quizás por el olor de la corrupción, quizás por el desleznable espectáculo de brutalidad que dan en el congreso y en los gobiernos los tarugos que hablan de prioridad nacional.
Y lo que sigue pasando con Lorca constituye para Gibson todo un símbolo de la degradación de este país. "Lorca merecería un funeral de Estado", grita Gibson. "Un gobierno que sacó a Franco del Valle de los caídos, haría muy bien en seguir buscando". Pero se queja de que España no busca a sus muertos desaparecidos; y hay un intento de borrar la memoria, de que desaparezca el crimen. Y el crimen fue en Granada, pero ahora en Granada gobierna los que lo mataron y se acabará enterrando el cadáver de Lorca y su memoria. "Lorca es de todos y representa a todos los aún desaparecidos del país", nos recuerda Gibson, que sabe lo que vale Lorca: tardará en nacer, si es que nace, un andaluz tan claro, tan rico de aventura. Y sufre por las desventuras que se le está haciendo pasar al cadáver de Lorca. No se le está velando bien, no se le honra la memoria. Lorca merecería un funeral de Estado y encontrar sus restos de una vez. "Lorca simboliza a todos los desaparecidos: lo merece hace mucho". Que encuentren los restos y le hagan un funeral de Estado, eso sería el acontecimiento más grande de la España del último siglo. Quien sacó a Franco del Valle de los Caídos debe buscar y puede encontrar sus restos y honrar con su funeral a todos los desaparecidos, porque Lorca es de todos y representa a todos. Lo dice un hispanista al que le duele España y que conoce el valor de Lorca. "Es un fenómeno sin precedentes que convoca en torno a él, en estos momentos, proyectos españoles y foráneos de toda índole.". Pero Esapaña huela mal y comienza a dar náuseas y a muchos españoles no les interesa Lorca porque no conocen su valor: desprecian lo que ignoran. Los españoles más patriotas son los que menos saben de su patria: no es de extrañar de que no lo busquen, sobre todo si el crimen fue en Granada y en Granada mandan los herederos de los que lo mataron. "La gente lo quiere en todo el mundo, sobre todo por su teatro. Es que literalmente fascina". Gibson ha dado en la clave. Dice que lo quiere todo el mundo, pero no es verdad. Tal vez fascine, y muchos o todos lo admiran, pero resulta que no lo quieren. No se busca a Lorca denodadamente porque no interesa, y no interesa porque no se le quiere. A veces el más privilegiado, por ser querido por los dioses, se convierte también, por envidia, en el más odiado. El que fue símbolo de la España roja antes de la guerra civil no puede ser desenterrado para convertirse de nuevo en símbolo de todos los desaparecidos. Es mejor desaparecerlo y no buscarlo y enterrarlo más hondo todavía en un lugar que no conozca nadie. Arrumbado en el fondo de la historia. Pero Ian Gibson se rebela porque sabe del valor de Lorca: "iba a ser el Shakespeare español, o lo era ya, como poeta y dramaturgo". Y entonces es comprensible que Gibson pida un funeral de Estado para el que iba a ser el Shakespeare español. Sabían a quien mataban, nos viene a decir Gibson. Saben por lo tanto a quien no se debe encontrar ahora, aunque se pueda. "Acaban con él, sabiendo perfectamente lo que perpetraban. A los 39 años. No lo podré perdonar nunca". Lo dice un hombre con 87 años, un hispanista al que también vamos a llevar al destierro. Llegó con 18 años y lleva cincuenta en España, y es español desde hace cuarenta y dice que le duele España y que ya no quiere verla: "No es la España culta, dialogante, con la cual llevo casi toda mi vida soñando". Con los fachas en el congreso, España comienza a parecerse cada vez más a una pesadilla.
CINCO SONETOS Como un torpe actor que una vez en escena no consigue por miedo recitar su papel, o como un iracuando que rebosa de enojo, cuya fuerza excesiva debilita sus ánimos, así yo, sin fe en mí, he olvidado cumplir la cabal ceremonia de los ritos de amor, y mi impulso amoroso agobiado declina por el peso terrible de un exceso amatorio. Que te sirva este libro de elocuencia y de mudo mensajero del alma, que por él es locuaz; que reclame tu amor y que exija su premio con más voz que una lengua que se exprese hábilmente. Lo que escribe amor mudo deberías leer, porque oír con los ojos es de amante sutil. Traducción de Carlos Pujol
Si leemos atentamente “La Odisea”, nos es posible percibir el instante dramático en que la narración alcanza su clímax. Es el instante en que comprobamos que Ulises es especialmente humano y vulnerable al miedo y al fracaso. Se trata del momento en que, al fin, Ulises regresa a Ítaca, se infiltra en su propio palacio como un mendigo, se echa sobre unas pieles que las sirvientas le han extendido para que duerma en el suelo y cae en la cuenta de que no es capaz de conciliar el sueño, de que el miedo -el más humano miedo- le atormenta y le impide dormir. Es ese pasaje situado en el capítulo XX en que comienzan a agitarse por la mente de Ulises las dudas sobre si podrá salir victorioso de la lucha que ha de entablar al día siguiente contra los pretendientes que han invadido su palacio y que aspiran a casarse con Penélope. En ese momento la diosa Atena baja a su lado en cuerpo y figura de mujer y le recrimina el que sea infeliz e...
Elvira Sastre nació en Segovia en 1992, estudió Filología en la Universidad Autónoma de Madrid y realizó un máster de traducción. Con poco más de veinte años publicó su primer libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo" (2013), con gran repercusión y que la lanzó a una fama precoz como poeta. El libro venía precedido por un prólogo de Benjamín Prado, quien supo adivinar la gran poeta en ciernes que planeaba por aquellos versos. Ya en ese momento Prado definió sus poemas como "desafiantes, jóvenes, afilados; llenos de imanes, de anzuelos y de bombillas rotas que, sin embargo, aún siguen encendidas en la oscuridad." Pero el caso es que Benjamín Prado supo olfatear el fenómeno desde sus inicios y ahora que se vuelve a reeditar ese primer libro nos lo recuerda: "A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba de una escritora disti...
A Rosario Castellanos se le dedicará en su momento, que ya anda próximo, un espacio no pequeño en la sección “Poetas” y se le hará su reseña biográfica. De momento sirva aquí la que se deja al final, que fue redactada por Concepción Bados Ciria. Se dejan aquí tres poemas de su último libro, “Viaje redondo” (1972), escrito después de un viaje a París, en que sin duda visitó el Museo del Louvre y pudo ver la Gioconda y la Victoria de Samotracia. Sobre estas dos piezas hace su lectura reflexiva, mostrando con humor sarcástico su desengaño frente a los mitos de la cultura occidental. RESEÑA BIOGRÁFICA Rosario Castellanos (1925-1974) nació en Ciudad de México, aunque se crio en la hacienda familiar de Comitán (Chiapas), lugar de donde provenían los Castellanos, que eran parte de la elite de terratenientes de la región. La niñez de Rosario estuvo marcada por la soledad, la muerte y la aparente preferencia de los padres por su hermano menor, que murió repentinamente agudiza...
De Wislawa Szymborska, y a la espera de que se escriba su reseña biográfica en esta página (que ya por fin se hará dentro de unas semanas, en la última entrega de esta poeta), únicamente interesa saber por ahora que se murió el 1 de febrero 2012, en su casa de Cracovia, a causa de un cáncer de pulmón -tan empedernida fumadora como entrañable bebedora-; que había nacido el 2 de julio de 1923 cerca de Poznan y que la mayor parte de su vida quiso vivirla en Cracovia, donde le sorprendió en 1996 la noticia de la concesión del premio nobel de literatura. Pocas veces un nobel fue más justo; pocas veces los de Estocolmo acertaron tan de pleno como con Wislawa, que para entonces era una perfecta e injusta desconocida. A Wislawa se le dedicó un espacio en esta página que data de marzo de 2009 -y donde se reproduce su discurso de recepción del nobel, titulado “El poeta y el mundo”- y también se reprodujo otro poema suyo ,”Hijos de la época”, en un artículo titulado “¿Se puede escribir poes...
Poco se debe decir sobre la vida de Carlos Castaneda, pues su propia filosofía de vida transmitida por los chamanes de México le aconsejaba el mantenerse a cubierto tras el anonimato: una de sus divisas es que "hay que borrar la propia historia personal", no dejar huella de los propios pasos. Es mejor no hurgar, si esa era su voluntad. Lo poco o mucho que se sabe -pues muchos libros acerca del autor se escribieron rastreando las pocas huellas que quedaron de ese deliberado borrado- cabe en un sucinto apunte biográfico. Nació, tal vez, en Cajamarca, Perú, el 25 de diciembre de 1925 y murió en Los Ángeles el 27 de abril de 1998, a consecuencia de un cáncer de hígado. También se va a dejar esta semblanza biográfica sin el encabezado de un retrato fotográfico, no porque no se pueda encontrar alguno en el fotomareante espacio de internet y las redes sociales, sino porque el autor se mostraba excesivamente reacio a las cámaras y a cualquier tipo de grabación de su voz, y también ...
Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano, reputado como uno de los grandes exponentes de la lírica mexicana. Su padre, Julio Sabines, había nacido en el Líbano; pronto emigró con sus padres y sus dos hermanos a Cuba y, ya trasladado a México, entró a formar parte de la revolución de ese país en 1914. La figura del padre, al que más tarde dedicara el libro de poemas “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”, fue clave para su vocación por la poesía, pues se había empeñado en inculcar en el hijo el gusto por la literatura. La madre, Luz Gutiérrez, procedía de una familia de tradición militar, y su abuelo llegó a ser gobernador de Chiapas. En 1945, Jaime Sabines se traslada a la Ciudad de México con la idea de estudiar medicina, carrera que deja sin concluir cuando entiende que su verdadera vocación es la literatura. Regresa a su tierra nata...
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