Ir al contenido principal

Cómo proteger tu privacidad según Carissa Véliz — Frase del día

 


La privacidad nos protege, precisamente, de posibles abusos de poder, porque cuanto más sepa alguien sobre ti más vulnerable eres.

— Carissa Véliz (filósofa)


Por eso es tan importante la privacidad para Carissa Véliz, no le gustan los abusos de poder. A esta filósofa mexicana, especialista en Ética Digital y profesora en la Universidad de Oxford, no le gusta cómo los nuevos poderes tecnológicos están erosionando la democracia. Y quedarnos sin democracia significa transferir nuestro poder a otras instancias, a Meta, a Amazon o a Open AI. Porque cada vez recolectan más datos sobre nosotros. Ya hay alguna empresa que ha logrado colocar una cámara en nuestra casa para monitorizar nuestra vida. Y lo peor es que no lo sabemos, o que lo sabemos y no nos importa, porque somos nosotros los que nos exhibimos tras una cámara o nos mostramos grotescamente en un mareante surtido de fotografías. Nos tienen controlados y este control se ha llevado a cabo de la forma más sibilina. Tanto es así que nadie parece quejarse y que todo el mundo está encantado de ese control mientras pueda conservar su teléfono móvil en la mano o acumular artefactos inteligentes  en casa. Nadie se queja salvo unos cuantos iluminados que atisban las tinieblas que se están cerniendo sobre nuestro mundo cada vez más fascista. Tal es el caso de Carissa Véliz, que ahora acaba de publicar un libro titulado "Profecías" en el que nos alerta de cómo los algoritmos de la IA moldean el futuro basándose en predicciones sesgadas. Nos están empezando a dictar el futuro, que por cierto nunca será el nuestro, sino un futuro favorable a los intereses de las grandes empresas. Lo cuenta en este libro Carissa Véliz, y mucho antes escribió otro libro con el que se hizo célebre y que The economist señaló como uno de los más importantes del año 2020. "Privacidad es poder", se titulaba el libro y en una reciente entrevista concedida a "La Vanguardia" (léase aquí) sigue alertándonos de lo importante que es vivir con privacidad, que es como vivir en una especie de aurea mediocritas donde uno es feliz por vivir ignorado. "Vivir con privacidad" -nos encomia- es una sensación de libertad, de relajación de hacer las cosas por uno mismo porque no hay nadie que te está viendo. Es una sensación de autenticidad y de poder vivir el momento". Parece que nos esté hablando de una de esas experiencias cumbres que vuelven la vida de una persona más plena y que en su momento nos encomió el psicólogo Abraham Maslow. Y debe ser así, porque resulta que lo contrario de la libertad y de la plenitud es la alienación y en ella estamos ya al haber renunciado a nuestra privacidad. El gran hermano ya lo sabe casi todo sobre nuestras vidas y 1984 ya fue sobrepasado hace muchos milenios. Las peores distopías se han instalando en el mundo y el mundo viene con los brazos abiertos a darle la bienvenida como si hubiera llegado la reina Utopía. Pero Carissa Veliz va más lejos y nos alerta de lo que nos jugamos es la democracia, que no puede haber democracia con esta tecnocracia que pretende saberlo todo sobre nosotros para poder dominarnos mejor. Nunca antes los poderes tuvieron tanto poder, ni supieron tanto sobre nosotros. "Hay que proteger la privacidad porque sin ella no hay democracia", sentencia.

Y es que no proteger la privacidad implica que otros sepan cuál es tu dieta, cuánto dinero ganas, tu nivel de educación y hasta tus preferencias sexuales. Tus placeres y tus miedos; a quién votas y por quien estás dispuesto a dar la vida y a quien te gustaría quitársela. Llegará un momento en  que los "big tech" acumulen tanto poder de información sobre nosotros que tengan un poder cuasi-divino: podrían calcular hasta el número de cabellos que se nos caen cada día, para más tarde discriminarnos por habernos quedado calvos. Y es que el capitalismo de la vigilancia nos tiene agarrados por los cabellos y hasta por los genitales, ya que conocen nuestras preferencias sexuales. Es posible que muchos pensemos que acumulan tantos datos sobre nosotros para hacernos la vida más agradable. Pero nada de eso. El poder siempre ha sido oscuro y retorcido y no quiere más que hacernos vulnerables. Sustraernos todo nuestro poder. Enanizarnos y volvernos impotentes. Quieren saber lo que nos hace vulnerables para explotarlo. El poder siempre se ha utilizado para explotar a los hombres. Y el poder que atesoran algunas empresas digitales es omnimodo y cuasi-divino, lo que quiere decir que la humanidad está más avasallada que nunca. Así que la única manera de resistencia es proteger nuestra privacidad como el bien más preciado. Y proteger nuestra privacidad implica para Carissa Véliz "pensárselo dos veces antes de compartir cualquier cosa, no publicar fotografías de otras personas sin perdirles antes consentimiento, optar por dispositivos tontos en lugar de inteligentes siempre que se pueda y dejar de utilizar google como navegador principal." Véliz también nos avisa que cuidado con el WhatsApp: "Tiene como dueño a Meta, una empresa cuyo modelo de negocio está basado en la vigilancia, por lo cual intentan recolectar cualquier metadato". Y cualquier metadato significa aquí con quién nos mensajeamos, cuantas veces lo hacemos al día, cómo son de largas nuestras interacciones etc. etc. Pero sobre todo nos avisa que cuidado con nuestra privacidad en general. Cuanto más la cuidemos, más poder conservaremos. Hoy nuestras puertas cuentan con demasiados ojos observando por el agujero de la cerradura y no podemos toser sin que enseguida vengan a vendernos un antitusivo. En el capitalismo de la vigilancia la información que nosotros regalamos pródigamente sirve para tenernos controlados y hacer a las grandes empresas más millonarias que nunca. Al instalar un teléfono inteligente en todos los bolsillos nos han colocado un dispositivo de vigilancia que rastrea hasta nuestros más íntimos deseos. Según Foucault, observar a los sujetos continuamente sin que sepan cuándo los miran es una de las disciplinas más antiguas del poder. Jamás la sociedad ha estado tan disciplinada ni ha sido tan sumisa. Y la sumisión y la disciplina es lo que ha predicado siempre ese fascismo que se nos viene encima.

Comentarios

ENTRADAS POPULARES

POETAS 89. Paul Celan I (Amapola y memoria)

    Paul Celan nació en 1920 en Czernowitz, en la región de Bucovina, que tras el desmembramiento del imperio hungaro, en 1918, pasó a formar parte de Rumanía. Recibió educación en lengua alemana y rumana, y durante un tiempo estudió en una escuela hebrea. Su vida y su poesía van a quedar marcadas por las consecuencias de la invasión de la URSS por parte de Hitler. A mediados de 1941, sus padres fueron deportados a un campo de concentración ucraniano mientras el poeta salvaba la vida escondiéndose en una fábrica de cosméticos. La muerte del padre por tifus bajo las malas condiciones del campo, y la de la madre por un balazo en la nuca, sumieron al poeta en un complejo de culpa que dejó huella en su poesía.  En 1947, después de haber trabajado en un hospital psiquiátrico y de iniciarse en la poesía bajo el influjo de Rilke, vuelve a Paris -había estudiado medicina en 1938- para trabajar como profesor de literatura ...

5 sonetos de Jorge Luis Borges (Efímeros y breves 157)

  Que Borges es un magnífico urdidor de sonetos creo que ya se conoce de sobra, pero, para quien no lo sepa, aquí le queda una buena muestra. Dejo aquí cinco sonetos que representan, por este orden, a las personas, los animales, las cosas, al universo y a sí mismo: es decir, a Borges y al otro, al otro Borges o al auténtico Borges, eso será algo que habrá que descifrar.  Los poemas van acompañados al final de una escueta reseña biográfica que elaboré en su día a partir de declaraciones en entrevistas.   CAMDEN, 1892   El olor del café y de los periódicos. El domingo y su tedio. La mañana y en la entrevista página esa vana publicación de versos alegóricos   de un colega feliz. El hombre viejo está postrado y blanco en su decente habitación de pobre. Ociosamente mira su cara en el cansado espejo.   Piensa, ya sin asombro, que esa cara es él. La distraída mano toca la turbia barba y la saqueada boca.   No está lejos el ...

Las redes desvían a la gente — Gonçalo M. Tavares (Frase del día)

  La creación es un acto de concentración. Las redes desvían a la gente. — Gonçalo M. Tavares No se asusten si oyen por ahí que a José Saramago le dieron ganas de darle un puñetazo en la cara a Gonçalo M. Tavares, sólo era un ataque de rabia por lo bien que escribía con 35 años. Los escritores suelen ser gente muy envidiosa, esa la única manera de asimilar al maestro: primero se le mira con envidia, luego se le devora para que su materia les sea nutritiva; además, resulta que la única manera de volverse un hijo ejemplar es matar al padre. Lo raro es que un premio nobel como José Saramago sienta envidia de un mozalbete que está empezando a escribir, pero después de leer entrevistas como la que acaba de publicar "El país" ( léase aquí ), uno empieza a ver que Tabares es un animal literario, alguien que al nacer, en lugar de un pan, se trajo una pluma y un tintero debajo del brazo. Tavares es ese escritor que según Saramago está destinado a ser el próximo Nobel Portugués, y que ...

"Oda a la alegría" de Friedrich Schiller (Efímeros y breves 136)

  Debido a que los poemas de Schiller suelen tener una gran extensión, se deja un solo poema, el más famoso y que inspiró a Beethoven su famoso himno a la alegría, un poema que es toda una exaltación a la fraternidad entre los hombres y también a la libertad. Se deja, además, al final de este poema, una extensa reseña biográfica basada en la biografía que escribió Rüdiger Safranski: “Schiller o la invención del idealismo alemán”.   A LA ALEGRÍA   Alegría, centella de los dioses,   Tú, del Eliseo hija la más bella,   Cruzamos el umbral, ebrios de fuego,   ¡Oh, celestial!, de tu divino templo.   Tus sortilegios atan nuevamente   Cuanto la moda, rígida, cortó;   Los hombres todos hermanados quedan,   Donde tus suaves alas se demoran.  

La lectura no consiste sólo en leer un texto — Gonçalo M. Tavares (I)

  La lectura no consiste sólo en leer un texto, sino en levantar la cabeza. — Gonçalo M. Tavares Voy a dedicarle dos sesiones a este interesante escritor portugués que es Gonçalo M. Tavares, dos frases separadas por diez años, dos entrevistas distintas donde se refleja una misma obsesión: la de escribir bien y mucho y con furia y persistencia. La primera entrevista corresponde al 29 de febrero de 2016 y creo que lo que dijo en ella de vivir monásticamente escribiendo sin facebook ni móvil me marcó, aunque yo no le hice ningún caso y seguí escribiendo como un Adán perpetuamente tentado por las ferias de las distracciones: el resultado es que no escribí más que en el cuaderno de notas, precisamente por no hacerme el monje. La segunda acaba de salir ayer en el país semanal y daré cuenta de ella próximamente en una segunda parte. "La lectura no consiste sólo en leer un texto", nos recuerda Gonçalo M. Tavares en esta entrevista a El país (léase aquí) . Es evidente que la lectura e...

Cinco poemas de amor de R. Tagore (Efímeros y breves 134)

  Se dejan aquí cinco poemas de tema amoroso de Rabindranath Tagore, sacados de su libro de poemas "Gitanjali", publicado por primera vez el lengua bengalí en 1910. Los traductores a quienes se les deben esta versión, Subbro Bandopadhyay y Jesús Aguado han destacado en su prólogo lo lúminoso como rasgo principal de su poesía, incluso como lo que vertebra toda su obra. Cada página de Tagore, afirman, parece haber sido escrita por la luz. Aquí se dejan, pues, cinco poemas luminosos, que van acompañados de un resumen de su vida y de su obra. SI ME PONGO A PENSAR…   Si me pongo a pensar estás tu dentro Moviendo mis palabras. Si me pongo A caminar mis huellas me anteceden Porque tú las imprimes en el polvo. Si me pongo a podar eres mis manos. Si me baño en el río, mis burbujas, Mi piel enjabonada, mi temblor Cuando los peces rozan mi cintura. Si me pongo a esperarte eres la espera Y el sol que se ha dormido y las polillas. Le he puesto una guirnalda a este ...

POETAS 121. Elvira Sastre (II): "Adiós al frío"

  Elvira Sastre nació en Segovia en 1992, estudió Filología en la Universidad Autónoma de Madrid y realizó un máster de traducción. Con poco más de veinte años publicó su primer libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo" (2013), con gran repercusión y que la lanzó a una fama precoz como poeta.  El libro venía precedido por un prólogo de Benjamín Prado, quien supo adivinar la gran poeta en ciernes que planeaba por aquellos versos. Ya en ese momento Prado definió sus poemas como "desafiantes, jóvenes, afilados; llenos de imanes, de anzuelos y de bombillas rotas que, sin embargo, aún siguen encendidas en la oscuridad." Pero el caso es que Benjamín Prado supo olfatear el fenómeno desde sus inicios y ahora que se vuelve a reeditar ese primer libro nos lo recuerda: "A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba  de una escritora disti...