Ir al contenido principal

"Javier Marías ya no ganará el Nobel", un poema de Benjamín Prado (Efímeros y breves 190)

 


Se deja aquí un poema de Benjamín Prado (Madrid, 1961), extraído de su último libro, "La edad de los fantasmas", que versa sobre esas presencias que nos habitan la memoria, y que en el caso del poeta madrileño, suelen ser presencias célebres que se convierten en fantásticas semblanzas. Juan Marsé, Carmen Laforet o Joan Margarit pasean por aquí tal como se le aparecieron a Benjamín Prado. Y hasta puede ocurrir que los fantasmas que pululan por este libro se le parezcan mucho a las personas que fueron en vida. Una bella cita de Marguerite Youcenar encabeza este poemario: "¿No has entendido que si los fantasmas son invisibles es porque los llevas dentro?". Otra de Javier Marías, que nos remite a "Cuando fui mortal", encabeza el poema aquí elegido: "No hay espíritus más difíciles de ahuyentar que los que han dormido en nuestra habitación".


JAVIER MARÍAS YA NO GANARÁ EL NOBEL


Enciende un cigarrillo y dice: "No hay espíritus 

más difíciles de ahuyentar

que los que han dormido en nuestra habitación".

Y lanza una columna de humo hacia el cielo.


Él es así, sarcástico, y se hace el distante;

escondido en la niebla fría de la ironía

no se deja engañar por lo que le sucede

y  a veces

                se comporta

                                    igual que si acabase

de rrancar de su piedra la espada Excalibur

y aguardara el momento en el que todo el mundo

se pone

            de rodillas

                             ante el nuevo rey.


Pero igual que hay recuerdos que nos llevan

la contraria,

                    sus ojos le traicionan,

no son de hombre áspero, sino sentimental:

lo que alguien parece no cambia lo que es.


Veo a Javier Marías,

                                 está en mi biblioteca,

fuma tranquilamente

-por desgracia,

                        el tabaco

                                       ya no le va a hacer daño-

y ha mirado hacia mí cuando he dicho su nombre

como si lo formasen dos palabras

que para él no tienen significado.

No me ha visto: será uno de tantos sueños

que no se acuerdan de nosotros al despertar.


Casi me gustaría estar ahí con él,

porque echo de menos nuestras converasaciones,

su voz de personaje de Scott Fitzgerald,

las cenas en su casa,

los regalos

que le gustaba hacerme y recibir...


"El poema se escribe con manos de fantasma".

Le gustó mucho este verso de Roque Dalton

que le llevé una tarde

                                  y que ahora recuerdo

porque así mueve hoy las mías la escritora

Sharon Olds y le dice,

                                    exagerando un poco:

"Yo deseé que todos se murieran

porque tú estabas muerto y que todas las cosas

fueran igual de duras que tu muerte

y que todas las cosas estuviesen ya rotas".


Seguro que son muchos los que, sin ir tan lejos,

extrañan su figura de personaje incómodo,

la libertad con que se permitía

nadar

         contra corriente

                                   en estos tiempos líquidos

en que la hipocresía

nos nubla

la razón.


Está sentado cercad de sus libros,

quizá sale de ellos por las noches.

Cuando el escritor muere, sus obras son su sombra

y lo mantienen vivo,

                                 como un acueducto

finge que aún existe el imperio romano.


Hojeo sus novelas

                              y en las dedicatorias

se ve que no imiagina que morirá tan joven:

el cuerpo se refleja en la caligrafía,

con los años,

                     la letra se vuelve temblorosa

-como si a ella también le dolieran los huesos-

y la suya está aún segura de sí misma,

avanza en dirección al premio Nobel,

o eso se decía. En mi opinión

lo hubiese merecido.


Ha cerrado la puerta,

no quiero molestarle.

Que vague por el cuarto mientras todo esté oscuro

y cuando salga el sol

                                  vuelva al olvido

igual que las palomas van y vienen

de los versos de Alberti a los tejados.

                                      

Comentarios

ENTRADAS POPULARES

VAE VICTIS. HAY QUE ROMPER EL GUIÓN: Y MI DISCURSO FUE... PARA LOS QUE NO GANARON

 Dejo aquí el momento en que se me entrega el "Premio Círculo Rojo" al mejor libro de relatos por mi  "Animalario". Rompí mi discurso bonito, me salí del guión y se lo dediqué a quienes no lo ganaron: podría haber sido yo y podría ser que... no siempre gane el mejor. Pido disculpas por estar saliendo yo o mi libro por aquí ultimamente, pero es que no tengo más remedio que publicitar mi libro, que si llego a saberlo igual ni lo hubiera publicado. Muchos hablan de que un libro los hizo libres. Nada se dice de cómo a los escritores un libro los hizo siervos. En muy breve, regreso ya con nuevas publicaciones y dejo de utilizar este blog como mi propio espejo. Muchas gracias por la atención prestada.

POETAS 107. Jaime Sabines III ("Maltiempo")

    Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano, reputado como uno de los grandes exponentes de la lírica mexicana. Su padre, Julio Sabines, había nacido en el Líbano; pronto emigró con sus padres y sus dos hermanos a Cuba y, ya trasladado a México, entró a formar parte de la revolución de ese país en 1914. La figura del padre, al que más tarde dedicara el libro de poemas “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”, fue clave para su vocación por la poesía, pues se había empeñado  en inculcar en el hijo el gusto por la literatura. La madre, Luz Gutiérrez, procedía de una familia de tradición militar, y su abuelo llegó a ser gobernador de Chiapas. En 1945, Jaime Sabines se traslada a la Ciudad de México con la idea de estudiar medicina, carrera que deja sin concluir cuando entiende que su verdadera vocación es la literatura. Regresa a su tierra nata...

5 sonetos de Jorge Luis Borges (Efímeros y breves 157)

  Que Borges es un magnífico urdidor de sonetos creo que ya se conoce de sobra, pero, para quien no lo sepa, aquí le queda una buena muestra. Dejo aquí cinco sonetos que representan, por este orden, a las personas, los animales, las cosas, al universo y a sí mismo: es decir, a Borges y al otro, al otro Borges o al auténtico Borges, eso será algo que habrá que descifrar.  Los poemas van acompañados al final de una escueta reseña biográfica que elaboré en su día a partir de declaraciones en entrevistas.   CAMDEN, 1892   El olor del café y de los periódicos. El domingo y su tedio. La mañana y en la entrevista página esa vana publicación de versos alegóricos   de un colega feliz. El hombre viejo está postrado y blanco en su decente habitación de pobre. Ociosamente mira su cara en el cansado espejo.   Piensa, ya sin asombro, que esa cara es él. La distraída mano toca la turbia barba y la saqueada boca.   No está lejos el ...

"El eclipse". Augusto Monterroso (Cuentos célebres y breves)

  No voy a destripar aquí el final sorprendente e irónico de este cuento de Monterroso (se trata de su primer cuento, publicado en una revista en 1952), a fin de que su efecto se conserve íntegramente en el lector que se asoma a él por primera vez. Añadiré que no sólo es sorprendente e irónico su final; es ambas cosas desde el principio hasta el final y en un espacio muy breve ocurren muchas cosas, muchas alternativas, muchos cambios de situación y de estados de ánimo. Tal como debió ocurrir en la colonización y en el intercambio entre culturas en la conquista y la catequización de América. Pero en este cuento aparece de alguna manera la venganza de Moctezuma y es lo que le da su sabor irónico. El cuento rezuma esa ironía administrada en la sucesión de situaciones elegidas por Monterroso. El protagonista -un fraile catequizador en la conquista de América- se encuentra perdido, y nada simboliza más la situación de estar perdido que el hacerlo en medio de una selva. Perdido y sin e...

EFÍMEROS Y BREVES 57. Cinco "poemas humanos" de César Vallejo (1892-1938), en el 134 aniversario de su nacimiento.

  César Abraham Vallejo nació como hijo menor de una familia de doce hermanos, el 16 de marzo de 1892, en Santiago de Chuco, gran población de la cordillera peruana. Estudiante aventajado durante los primeros años, se traslada a Trujillo en 1910 para estudiar Filosofía, que pronto abandona para conocer de primera mano las condiciones de vida de los trabajadores de las minas de Quiruvilca, experiencia que más tarde iba a dejar impronta en su novela “El tungsteno”. Tras un breve periodo de estudios de medicina en la Universidad de Lima durante 1911, regresa a Trujillo para trabajar como ayudante de cajero en la Hacienda azucarera “Roma”, experiencia de la que saldrá marcado de por vida, en palabras de su mujer Georgette Vallejo, tras contemplar como “4000 peones se extenúan hasta el sol poniente, con un puñado de arroz por alimento, cobardemente retenidos por el alcohol que, dominicalmente y a sabiendas, se les vende a crédito”. En 1913 regresa a Trujillo para continuar sus estudio...

5 poemas de amor de Idea Vilariño (Efímeros y breves 124)

  Se dejan aquí cinco poemas de amor de una de las poetas más singulares y que mejor ha tratado el tema amoroso en la lírica del siglo XX, el amor con todas sus modulaciones y   vaivenes, tocando todas las fibras del sentimiento, desde el odio hasta la ternura, desde la desesperación hasta al arrobamiento, escenificando pasiones que van pasando por todos los estadios. Se acompañan de una reseña biográfica.   EL AMOR   Un pájaro me canta y yo le canto me gorjea al oído y le gorjeo me hiere y yo le sangro me destroza lo quiebro me deshace lo rompo me ayuda lo levanto lleno todo de paz todo de guerra todo de odio de amor y desatado gime su voz y gimo río y ríe y me mira y lo miro me dice y yo le digo y me ama y lo amo -no se trata de amor damos la vida- y me pide y le pido y me vence y lo venzo y me acaba y lo acabo. (1961)     YA NO   Ya no será ya no no viviremos juntos no criaré ...

15 aforismos de Elias Canetti: el suplicio de las moscas y el arte del apunte

  Elias Canetti publicó su libro de apuntes, "El suplicio de las moscas", en 1992, después de haber publicado "La provincia del hombre" y "El corazón secreto del reloj". Ya por entonces sus numerosas anotaciones recopiladas a lo largo de decadas venían gozando del favor del público. El título de este tercer libro de apuntes arranca de una historia que a Canetti le parece terrible y que viene a compendiar el sadismo y el gusto por la crueldad que atesora la raza humana. Su ansia de poder absoluto y los caminos más retorcidos para manifestarlo, incluso en el sufrimiento animal, que el escritor bulgaro destestaba. La anotación de Canetti es la siguiente: "La historia más terrible la encontré hoy en las memorias de una mujer, Misia Sert. La llamo el suplicio de las moscas y la transcribo literalmente: Una de mis compañeras de habitación había llegado a dominar el arte de cazar moscas. Tras estudiar pacientemente a estos animales, descubrió el punto exacto...