Se deja aquí un poema de Anne Carson extraído de su libro “La belleza
del marido”.
Anne Carson es una poeta y ensayista
nacida en Toronto en 1950. Pasó parte de su infancia y adolescencia en diversas
poblaciones alrededor de Toronto siguiendo los distintos destinos del padre
como empleado de banco. Un ejemplar bilingüe de poemas de Safo que
encontró en una librería le inclinó a sus dos grandes pasiones, la poesía y el
mundo clásico. El encuentro con una profesora de latín que se obstinó en
enseñarle griego incrementó el hechizo por la que considera la lengua más
bonita del mundo. Se matriculó en lenguas clásicas en la Universidad de Toronto
y se formó en métrica y crítica textual griega en la Universidad de St.
Andrews, en Escocia. Allí se doctoró con una tesis, cómo no, sobre Safo.
Desde 1988 a 2002 ejerció como profesora de literatura clásica y comparada en
la Universidad de McGill, Montreal. De 2003 a 2009 impartió clases de lenguas
clásicas y literatura comparada en la Universidad de Michigan, donde conoció a
su actual esposo, el artista visual Robert Currie. El dibujo y la pintura
ocupan un lugar preeminente en el hacer y la imaginación de Anne Carson y
forman parte de la idiosincrasia de su escritura, hasta el punto de declarar:
"Me considero más una artista de la imagen que de la palabra. Me imagino
que las cosas son dibujos". Recientemente se le ha diagnosticado la
enfermedad de Parkinson y ha comenzado a sentir, con cierto horror, que su
caligrafía se desintegraba: "Es difícil vivir dentro de la palabra
'degenerativo' -declaró al respecto-, pues significa que por mucho que me
esfuerce no gano". Manuel Vilas ha comentado que con Anne Carson y su
nobel "gana la poesía atrevida, la poesía antiacadémica, la poesía
distinta a todas, la poesía del lado salvaje".
Se ha dicho que la poesía de Anne
Carson está enraizada en el mundo clásico a la vez que es capaz de traspasar
las fronteras de los géneros literarios; lo mismo puede mezclar la poesía con
el ensayo, la ficción con la investigación filológica. Su concepción de la
poesía le lleva a verla como un terreno misterioso que hay que explorar; como
algo que hay que buscar a tientas en la oscuridad. Su celebre definición de la
poesía es: "Si la prosa es una casa, la poesía es alguien corriendo a
través de ella". Al enterarse de que le habían concedido el nobel,
Anne Carson ha ensalzado el valor de la poesía y ha señalado su utilidad en el
mundo actual: "La poesía es probablemente más útil que la prosa, porque
todo el mundo tiene prisa. Es buena porque es breve". Además de su
admiración primitiva por Safo, entre sus escritores favoritos también
encontramos a Platón, Simone Weil y Emily Brönte. Sus temas más recurrentes son
el desamor, el duelo y la fugacidad de la vida. No escribió su primer libro de
poemas hasta 1992, cuando ya contaba 42 años. El libro lo tituló Short Talks
(Charlas breves). Entre sus libros se puede destacar el ensayo Eros
dulce y amargo (1986), Hombres en sus horas libres (2001) y Nox (2010),
todos traducidos al español. Cabe destacar también que en 1983 la poeta decidió
emprender a pie del camino de Santiago, de cuya experiencia resultó el libro:
"Tipos de agua. El camino de Santiago", una especie de diario
de viaje que explora las etapas y los paisajes de un modo introspectivo. Su
gusto por los experimentos y las hibridaciones entre géneros le llevó a
escribir "Autobiografía en Rojo" (1998), una novela en verso basada
en el mito de Hércules y Gerión. Entre sus reconocimientos, cuenta también con
el premio Princesa de Asturias de las letras 2020. Acaba de recibir el premio
nobel de literatura en el 2026.
PERO UNA DEDICATORIA SÓLO ES AFORTUNADA SI SE REALIZA EN
PRESENCIA DE TESTIGOS. ES ESENCIALMENTE UNA PÚBLICA RENDICIÓN COMO LA
ESTANDARTES EN UNA BATALLA
Sabes hace años estuve casada y cuando se fue mi marido se
llevó mis libretas.
Libretas con espiral.
Ya sabes ese frío y ladino verbo escribir. Le gustaba
escribir, no le gustaba tener que empezar
Él mismo cada pensamiento.
Utilizaba mis comienzos con varios propósitos, por ejemplo
en un bolsillo encontré una carta que había empezado
(a su amante de aquel momento)
Que contenía una frase que yo había copiado de Homero: ἐντροπαλιζομένη, es como cuenta
Homero
Que Andrómaca se fue
Cuando se separó de Héctor: “mirando a menudo hacia atrás”
Bajó
De la torre de Troya y fue a través de las calles empedradas
a la casa de su leal
Marido y ahí
Con sus mujeres entonó un lamento por un hombre con vida en
su propia morada.
Leal a nada
Mi marido, ¿entonces por qué le amé desde la temprana
adolescencia hasta entrada la madurez
Y la sentencia de divorcio llegó por correo?
La belleza. No tiene mucho secreto. No me da vergüenza decir
que le amé por su belleza.
Como volvería a hacerlo
Si se acercara. La belleza convence. Ya sabes que la belleza
hace posible el sexo.
La belleza hace al sexo sexo.
Tu lo entiendes mejor que nadie… silencio, pasemos
A las situaciones naturales.
Otras especies, que no son venenosas, a menudo tienen
coloraciones y estampados
Parecidos a las especies venenosas.
Esta imitación de una venenosa por otra especie que no loes
se llama mimetismo.
Mi marido no era mimético.
Hablarás sin duda de los juegos de guerra. Me oíste quejarme
a menudo
Cuando estaban aquí toda la noche
Con los tableros tirados y tapetes y lucecitas y cigarrillos
como la tienda de Napoleón,
Supongo, ¿quién podía dormir? Después de todo mi marido era
un hombre que sabía más
Acerca de la batalla de Borodino
Que sobre el cuerpo de su propia mujer, mucho más. La
tensión se derramaba por las paredes
Y el techo,
A veces jugaban desde el viernes por la noche hasta la
mañana del lunes sin parar,
Él y sus pálidos y furiosos amigos.
Sudaban mucho. Comían carne de los países en los que
jugaban.
Los celos
No eran precisamente una pequeña parte de mi relación con la
batalla de Bordino.
Lo odio.
¿Ah, sí?
Por qué jugar toda la noche.
Es un tiempo real.
Es un juego.
Es un juego real.
Es eso una cita.
Ven aquí.
No.
Necesito tocarte.
No.
Sí.
Aquella noche hicimos el amor “de manera real”, cosa que no
habíamos intentado
Aunque lleváramos seis meses casados.
Gran misterio. Ninguno de los dos sabía dónde poner la
pierna y hasta hoy aún no sé
Si lo hicimos bien.
Parecía feliz. Eres como Venecia dijo encantador.
A la mañana siguiente temprano
Escribí una breve conferencia (“Sobre la desfloración”) que
me robó y publicó
En una pequeña revista trimestral.
Por encima de todo esa era una característica interacción
entre nosotros.
O debería decir ideal.
Ninguno de los dos había estado nunca en Venecia.

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