Hay que decir que no resulta arbitrario extraer de la obra de Proust frases sacadas de contexto para hacerlas funcionar como aforismos. Se les podría llamar también pensamientos, pero hay que aclarar que entre las muchas virtudes de Proust -tenía un envidiable don para encontrar siempre la comparación afortunada- está la de ser un magnífico creador de sentencias. Es cierto que nunca escribió una obra de aforismos como tal, pero su precisión para formular un pensamiento de una forma aguda y sentenciosa lo convierten en un espléndido aforista. Algo que no es de extrañar si se tiene en cuenta su devoción por Saint-Beuve y Balzac. De la obra de ambos se podría extraer también muchos aforismos. Por otra parte, la tradición de los moralistas franceses tuvo que dar ocasión a Proust de aprender a formular la frase adecuada para expresar un pensamiento. Pero incluso se puede decir que un escritor inepto para el aforismo no podrá llegar a ser nunca un escritor grande. Tanto Kafka como James Joyce fueron buenos aforistas, o el mismo Albert Camus. En el siglo anterior brillan en esa faceta -además del ya mencionado Balzac-, Victor Hugo, Tolstoi o Oscar Wilde. Goethe era un gran aforista y Cervantes lo fue en su tiempo y a su manera. Ni siquiera la poesía se libra de esta ley: en España y en el siglo XX los dos más grandes poetas, Antonio Machado y Juan Ramón jiménez, brillan en el género del aforismo. Creer que el género del aforismo es un género menor es una gran equivocación. Es imposible forjar una gran literatura si no se domina con acierto la expresión del pensamiento. Pues una literatura sin un pensamiento brillante es un arte decorativo y superfluo. Y es que la litetatura en general, si englobamos en ella a todos sus generos, requiere más de la expresión del pensamiento que de la imaginación. Tiene que ver más con la retórica y con el mundo de la palabra que con el mundo de las imágenes, que corresponden más a otras expresiones artísticas.
Se dejan 15 aforismos que tocan diversos temas y que fueron extraidos del conjunto de la obra de Marcel Proust "En busca del tiempo perdido". Como alguno de los aspectos de su pensamiento ya han sido abordados en otro lugar de este blog, no lo haré aquí y dejo, para quien quiera leerlo, enlace a los siguientes temas:
Para una reseña biográfica pormenorizada de Marcel Proust se deja también el siguiente enlace a este mismo blog: Reseña biográfica de Marcel Proust.
AFORISMOS DE MARCEL PROUST
En nuestra
memoria encontramos de todo; es una especie de farmacia, de laboratorio
químico, donde tan pronto ponemos la mano en una droga calmante como en un
veneno peligroso.
*****
Ninguna persona
quiere descubrir su alma.
*****
No siempre
soportamos bien las lágrimas que hacemos derramar.
*****
Oímos
retrospectivamente, cuando hemos comprendido.
*****
Todos
necesitaríamos alimentar en nosotros alguna vena de loco para que la realidad
se nos haga soportable.
*****
Quitar a
nuestros placeres el lado imaginario es reducirlos a la nada.
*****
El lujo no nace
de la riqueza, sino de la prodigalidad.
*****
Si el arte no
fuera más que una prolongación de la vida ¿valdría la pena sacrificarle nada?
*****
Una memoria sin
fallos no mueve precisamente a estudiar los fenómenos de la memoria.
*****
Se ha dicho que
la belleza es una promesa de felicidad. Inversamente, la posibilidad de placer
pues ser un comienzo de belleza.
*****
Las almas se
mueven en el tiempo como los cuerpos en el espacio.
*****
Una obra en la
que hay teorías es como un objeto en el que se deja la marca del precio.
*****
Nos parece
inocente desear y atroz que el otro desee.
*****
Sólo podemos
añorar lo que recordamos.
*****
La felicidad
sólo es saludable para el cuerpo, pero es el dolor el que desarrolla las
fuerzas del espíritu.
*****

Comentarios
Publicar un comentario