Ir al contenido principal

Hablando se entiende la gente — La frase del día por Adrià Ballester

 



Hablando se entiende la gente.

— Adrià Ballester

Todos tenemos un momento fundacional de nuestras vidas, un suceso que se nos cayó encima y nos precipitó a través del tiempo para parirnos de nuevo. Todos tenemos un momento donde nos escindimos en dos hombres, uno viejo y otro nuevo. Adrià Ballester conoce bien su momento original y nos lo narra en la entrevista concedida hoy en "La vanguardia" (léase aquí): Ocurrió hace más de 10 años en su trabajo, una bronca con el jefe o alguna palabra destemplada, corta por lo sano y se despide y, en vez de volver a casa, se va a la Sierra de Collserola, se quita los auriculares y se queda sin música y sin pensamientos mientras contempla la ciudad: en ese momento tuvo su revelación.

Pero no la tuvo por estar en silencio y pararse, que también, sino porque ese día tuvo una conversación. Fue la suya una conversión por conversación. "Apareció un señor mayor, enorme, y con una barba larguísima" que se llamaba Ramón y Adrià se puso a echar una parrafada, una parrafada fácil precisamente porque no lo conocía: "tú no estás descontento con la vida, estás descontento con la vida que llevas", le espetó el extraño. Eso fue lo que le dijo y lo que le cambió su vida. Tal vez Adrià Ballester no lo sepa pero esa es precisamente la técnica de la logoterapia que tantos resultados acabó dándole a uno de los supervivientes más famosos de Auschwitz : Viktor Frankl. Su consejo era casi invariablemente el mismo, la gente se metía en una vorágine de sinsentido precisamente porque nada de lo que hacía en su vida tenía sentido: Y no se trataba de tirar la vida por la borda, sino de cambiarla.

Y desde aquel día Adrià decidió cambiar de vida y es posible que también cambiase la de muchos otros. Se le quitó de pronto la angustia mientras hablaba con Ramón y pensó que él también podría aligerar a otros de su carga. Cogió al día siguiente dos sillas, las plantó en la calle y colgó un cartel que decía: "Conversaciones gratis". Fue así como nacio el The Free Conversations Movement, que aglutina a decenas de voluntarios por todo el mundo para hacer lo que hace Adrià los fines de semana delante del Arc de Triomf, en la ciudad de Barcelona: se coloca con su sombrero que lo protege del sol, dos sillas y el letrero que anuncia que ahí se puede conversar, un arte que se está extinguiendo en pleno apogeo de redes sociales donde mucho se dice, pero nada se habla. 

Su primera platicadora fue una mujer de la ex-Yugoslavia que le confesó haberlo perdido todo. Y es posible que la gente que se sienta en esa silla lo haya perdido todo a su manera. Quien necesita urgentemente hablar es que ya no tiene nada que perder. En esos momentos extremos de necesidad es cuando la palabra cura. Es tan antiguo como la humanidad. Nada más salir la primera palabra de la boca del ser humano, supo éste que esa palabra era mágica, que tenía un poder de comunicación, pero también de sanación. De ahí que se rece tanto a Dios, casi siempre de palabra. Por esa silla en la que se pone a conversar sin más han pasado suicidas, han pasado chiflados, han pasado gente de todo el mundo, gente como nosotros, gente que llora y que le hace llorar y, sobre todo, gente que necesita hablar. Hablar es tal vez la necesidad más primordial del ser humano y que ya está empezando a rarear. Cuántos de nosotros hemos pasado meses sólo hablando con camareros y tenderos... El hombre no se morirá de soledad, se morirá por no poder hablar. Se morirá cuando todas las palabras que no ha dicho se la gangrenen en la boca.

Lo que más le sorprende a Adriá Ballester es a todos los que pasan por esa silla caliente les preocupa lo mismo: la salud, el amor, el dinero. Mientras el mundo se obsesiona cada vez más por el dinero -en eufórica sociedad capitalista-, se descubre que debería preocuparse más por la salud y por el amor. También se descubre que está mermando la salud y el dinero y el amor, y que cada vez todos estamos más pobres, todos más enfermos, todos más lejos del amor que no ha sabido reinar. El ser humano tiene que estar muy preocupado porque lo que le preocupa es lo que cada vez le falta más. Sólo hay una cosa que desde hace diez años no le falta tanto a la gente: las conversaciones gratuitas. Entre las muchas cosas que nos faltaban, era ésta de poder explayarnos de forma gratuita y tener una conversación de igual a igual con otro ser humano. Y Ballester ha dado al mundo una de las cosas que más le faltaban. Sólo hay una norma sabia: no dar consejos.

Con el tiempo Ballester se ha dado cuento de que la vida es el resultado de todas las conversaciones, de las que tienes y de las que no tienes. Es posible que nuestra vida adolezca de conversaciones fallidas, de silencios indeseables, de soledades crónicas e incurables. En algún momento necesitamos hablar y nadie nos escuchó o nos quedamos afónicos en el instante crucial. Con el The Free Conversations Movement podemos lograrlo y de forma gratuita. En un mundo donde se cobra hasta por tomar oxígeno, hay que celebrar estas iniciativas como la mejor noticia de los telediarios. Ya lo dijo Óscar Estivill en su día: "El bien está ahí, pero no lo miramos" (léase aquí). Adríà comenzó todo esto un día que se encontraba mal y dando solución a su mal ha ayudado a mucha gente ha pasarlo mejor. El bien está ahí, en iniciativas como las de Adriá Ballester, que ya no sólo habla con la gente y gratis, sino que además se entiende con ella, lo que le ha hecho convertirse en un comunicador excelente y en un consumado psicólogo. Y si no que se lo digan a su último interlocutor, un hombre sin hogar al que la policía intentaba echarlo de la zona con malas maneras. No paraba de gritar que los fantasmas le atacaban. Y Adrià Ballester lo solucionó como el mago que es: le dio un limpiacristales y le dijo que era un líquido mágico contra los fantamas, como podía haberle dicho que era agua bendita para exorcizarle. Roció con él a todos los fantasmas y todos se dieron a la fuga. También la policia, que lo dejo tranquilo. Y es que "hablando se entiende la gente". Últimamente nadie ha entendido mejor esto que Adrià Ballester.

Comentarios

ENTRADAS POPULARES

POETAS 57. Idea Vilariño III (Pobre mundo)

    Idea Vilariño, Uruguay (1920-2009), comentó en  entrevista a Elena Poniatowska: “Uno es más que su yo profundo, que su posición metafísica; hay otras cosas que cuenta: el dolor por la tremenda miseria del hombre, el imperativo moral de hacer todo lo posible por que se derrumbe la estructura clasista para dar paso a una sociedad justa. Aún cuando uno sea coherente con su actitud esencial -hay una sola coherencia posible- no puede evitar ver el dolor, no puede rehuir el deber moral.  Y entonces se pone a compartir la lucha, a ayudar la esperanza”. Idea Vilariño publicó “Pobre mundo” en 1966.     POBRE MUNDO Lo van a deshacer va a volar en pedazos al fin reventará como una pompa o estallará glorioso como una santabárbara o más sencillamente será borrado como si una esponja mojada borrara su lugar en el espacio. Tal vez no lo consigan tal vez van a limpiarlo. Se le caerá la vida como una cabellera y quedará rodando como una esfe...

POETAS 107. Jaime Sabines III ("Maltiempo")

    Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano, reputado como uno de los grandes exponentes de la lírica mexicana. Su padre, Julio Sabines, había nacido en el Líbano; pronto emigró con sus padres y sus dos hermanos a Cuba y, ya trasladado a México, entró a formar parte de la revolución de ese país en 1914. La figura del padre, al que más tarde dedicara el libro de poemas “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”, fue clave para su vocación por la poesía, pues se había empeñado  en inculcar en el hijo el gusto por la literatura. La madre, Luz Gutiérrez, procedía de una familia de tradición militar, y su abuelo llegó a ser gobernador de Chiapas. En 1945, Jaime Sabines se traslada a la Ciudad de México con la idea de estudiar medicina, carrera que deja sin concluir cuando entiende que su verdadera vocación es la literatura. Regresa a su tierra nata...

"Todo es materia prima": Zapatero y Borges (Frase del día)

  Todo lo que nos sucede, incluso nuestras humillaciones, nuestras desgracias, nuestras vergüenzas, todo no es dado como materia prima, como barro para que podamos dar forma a nuestro arte. — José Luis Rodríguez Zapatero (citando a Borges) Hace bien el ex-presidente Zapatero en citar a Borges en comparecencia televisiva porque eso de citar por la caja tonta a un hombre tan inteligente da mucha autoridad, da tanta autoridad que algunos pensamos que Zapatero ha sufrido una transformación y se ha convertido en un eremita que se ha enrocado en una torre de márfil para leer a Borges. Ahí tiene Zapatero una buena selva en la que refugiarse e incluso extraviarse, plagada de laberintos del desierto y enriquecida por el oro de los tigres. Este oro de los tigres le sabrá mejor que el vil metal con el que se han labrado las joyas de su condena moral. Pero me alegra mucho que Zapatero cite a Borges porque nos da ocasión para hacernos con una buena frase del día, en una época nefasta para las f...

El síndrome de Ulises: el miedo a regresar a Ítaca.

    Si leemos atentamente “La Odisea”, nos es posible percibir el instante dramático en que la narración alcanza su clímax. Es el instante en que comprobamos que Ulises es especialmente humano y vulnerable al miedo y al fracaso.  Se trata del momento en que, al fin,  Ulises regresa a Ítaca, se infiltra en su propio palacio como un mendigo, se echa sobre unas pieles que las sirvientas le han extendido  para que duerma en el suelo y cae en la cuenta de que no es capaz de conciliar el sueño, de que el miedo -el más humano miedo- le atormenta y le impide dormir. Es ese pasaje situado en el capítulo XX en que comienzan a agitarse  por la mente de Ulises las dudas sobre si podrá salir victorioso de la lucha que ha de entablar al día siguiente contra los  pretendientes que han invadido su palacio y que aspiran a casarse con Penélope. En ese momento la diosa Atena baja a su lado en cuerpo y figura de mujer y le recrimina el que sea infeliz e...

Carlos Castaneda — "Las enseñanzas de Don Juan". Pensamientos 37

  Poco se debe decir sobre la vida de Carlos Castaneda, pues su propia filosofía de vida transmitida por los chamanes de México le aconsejaba el mantenerse a cubierto tras el anonimato: una de sus divisas es que "hay que borrar la propia historia personal", no dejar huella de los propios pasos. Es mejor no hurgar, si esa era su voluntad. Lo poco o mucho que se sabe -pues muchos libros acerca del autor se escribieron rastreando las pocas huellas que quedaron de ese deliberado borrado- cabe en un sucinto apunte biográfico. Nació, tal vez, en Cajamarca, Perú, el 25 de diciembre de 1925 y murió en Los Ángeles el 27 de abril de 1998, a consecuencia de un cáncer de hígado. También se va a dejar esta semblanza biográfica sin el encabezado de un retrato fotográfico, no porque no se pueda encontrar alguno en el fotomareante espacio de internet y las redes sociales, sino porque el autor se mostraba excesivamente reacio a las cámaras y a cualquier tipo de grabación de su voz, y también ...

POETAS 121. Elvira Sastre (II): "Adiós al frío"

  Elvira Sastre nació en Segovia en 1992, estudió Filología en la Universidad Autónoma de Madrid y realizó un máster de traducción. Con poco más de veinte años publicó su primer libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo" (2013), con gran repercusión y que la lanzó a una fama precoz como poeta.  El libro venía precedido por un prólogo de Benjamín Prado, quien supo adivinar la gran poeta en ciernes que planeaba por aquellos versos. Ya en ese momento Prado definió sus poemas como "desafiantes, jóvenes, afilados; llenos de imanes, de anzuelos y de bombillas rotas que, sin embargo, aún siguen encendidas en la oscuridad." Pero el caso es que Benjamín Prado supo olfatear el fenómeno desde sus inicios y ahora que se vuelve a reeditar ese primer libro nos lo recuerda: "A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba  de una escritora disti...

"El alma es como un espejo" — Un poema de Rumi

  Dejo también al final de este poema una sucinta pero completa semblanza del místico persa. El alma es como un espejo que adopta Tu forma. El Corazón es como un peine que se hunde de arriba a abajo en Tu pelo. Al ver  la Belleza de José, las mujeres se cortaron las manos con sus propios cuchillos. Alma mía, ven a mí. Pondré mi alma justo en el centro. Todos están borrachos en esta casa. Nadie se entera ni de quién entra por la puerta. No te quedes en la puerta. Da mala suerte. Este Corazón se oscurece cuando se queda alguien en la puerta. Todas las borracheras de Dios son una, aunque sean miles; pero los que se emborrachan de placeres son sólo dos, tres. Ve al bosque de los leones. No te preocupes por si te hacen daño. Yalal Ad-Din Muhammad Rûmi, también conocido como Mevlâna, que en árabe significa “nuestro señor”, fue un poeta místico musulmán persa y erudito religioso que nació el 30 de septiembre de 1207 en Balj, actual Afganistán, y murió en Konia, en 1273. Hijo de un no...