"La bondad está ahí pero no la miramos".
- Óscar Estivill
La bondad está ahí pero no la miramos, tres veces se ha repetido aquí está frase como una letanía o un mantra a ver si así la miramos, la bondad está ahí pero no la miramos, como si fuera de esas cosas esotéricas e importantes que todo el mundo busca como un tesoro, sin saber que no tiene que escarbar y desenterrarlo, porque ya está ahí, a la vista de todos, pero no la miramos y pasamos de largo. A veces las cosas más valiosas no brillan para todos, tiene que venir alguien y decirnos: ¡Mira, imbécil, que lo tienes ahí, es algo valioso, cógelo y llevátelo!, pero preferimos mirar el mal, que es lo que brilla y lo que todo el mundo ve y nos lo llevamos envuelto para casa. Pero desde hace unos años Óscar Estivill ha decidido cambiar la dirección de la mirada y cuelga una buena noticia al día en "La voz positiva" (instagram), desde que en la pandemia se encontró con que todo el mundo se había vuelto negativo. "No falta bondad, falta mirada", nos lo cuenta en una entrevista concedida a "La vanguardia" (léase aquí). Y es importante saber que no es la bondad lo que falta, imaginemos un mundo sin bondad: sería un mundo irrespirable; pero Óscar Estivill ha detectado que son los periódicos y los telediarios los que son irrespirables, una sentina de maldad que hace los periódicos nauseabundos. Yo mismo he intentado aportar mi granito de arena y he hecho un experimento: he cogido de un periódico cinco noticias al azar y a ciegas, a ver si al menos una me salía buena y podía vocearla por el mundo, pero es más fácil que nos toque el premio gordo de Navidad. Debe ser que las buenas noticias no cotizan en el mercado, porque esto es lo que me ha salido entre las cinco noticias al azar: "Este patógeno es más virulento y puede haber contagios en cadena"; los acreedores amenazan de embargo a la selección española en su mundial por EE. UU"; "mi madre nunca celebró un cumpleaños porque se creía culpable de la muerte mi abuela"; "EE. UU. golpea el centro de mando iraní por primera vez desde la tregua"; "dos intentos de suicidio y peleas: el primer año del polémico centro para menores migrantes de Madrid". Si alguien ve algo bueno aquí es que su mirada empieza a ir en la buena dirección. ¡Enhorabuena! Las buenas noticias, que difíciles son de encontrar, las cabronas...
"No falta la bondad, falta la mirada", igual es que ya estamos ciegos, igual es que la maldad es una ausencia de luz, y andamos casi siempre a ciegas y alguien tendría que darle al interruptor de la luz del mundo. Igual es que Dios tiene que volver a recrear el mundo de los hombres desde el primer día, porque le falta el "hágase la bondad", podría ser que fuera la señal de que Dios ha abandonado ya la nave o el presagio de que llega el fin de los tiempos. Pero hay un hombre justo que aún ve noticias buenas por el mundo y nos las va voceando, aunque sabe que casi nadie las compra, porque son díficiles de ver incluso mostradas en un puesto del mercado. A Estivill le gustan las noticias de superación, ver a alguien que ha tenido muchas dificultades y sale adelante, y le gusta porque nos despierta la esperanza; y es lo que tiene este mundo, que lo vemos torcido, que nos sume más en la desesperación, que parece más bien tomado por la ignorancia que por la ciencia: se parece más al infierno que al paraiso. Y es posible que la culpa de todo la tengan los periódicos, ya lo dijo Tagore, la gente lee mal el mundo y luego dice que le engaña. No nos dejemos engañar. Ver el mundo con otra mirada puede ser el principio de nuestra felicidad y si amamos las malas noticias es que tenemos una propensión a la desgracia, igual resulta que hasta nos la merecemos. Igual la felicidad es alargar la mano para darle al interruptor de la luz del mundo: hágase el bien, y la felicidad se ha hecho. Nos bastaría con leer buenas noticias como las que encuentra todos los días Óscar Estivill: Un chico que ofrece conversaciones gratuitas; un policía salvando a un hombre de tirarse de un puente con una plática de paciencia; una anciana de noventa años que sigue impartiendo clases de gimnasia en una playa de Cataluña, un superviviente de la dana de Valencia colgado de un árbol durante horas y animado por la gente, hasta que lo salvaron y se puso al día siguiente él también a salvar gente; un chico que creó el Bike Bus World para que los niños vayan a la escuela en bici con adultos guiando el grupo. Otro mundo es posible, no nos dejemos engañar; otros periódicos también, sólo hay que saber leer bien el mundo y cambiar la mirada. Estivill la ha cambiado y nos lo confirma: "la bondad está ahí, pero no la miramos.". Hay ya que empezar a mirarla.

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