Hay una molécula presente en nuestro cerebro, anandamida. ¡Es la molécula de la felicidad! — Borja Vilaseca (psicoterapeuta) ¡Eureka! ¡La hemos encontrado! Ya tenemos en nuestra mano o en nuestro cerebro la molécula de la felicidad. Parece mentira pero es verdad. No es un cuento La encontró el químico Rafael Mechoulam en 1992 en la Universidad de Jerusalem. En esta frase de Borja Vilaseca sobre la molécula de la felicidad se esconden dos buenas noticias. La primera es que esta molécula no la fabrica ningún laboratorio farmacéutico; habita en nuestro cerebro y es una molécula natural, una endorfina. Borja Valaseca la define como el neurotransmisor de la felicidad. La segunda buena noticia es que se trata de una molécula gratuita: la segrega nuestro cerebro espontáneamente. Y en el fondo es lo que siempre hemos pensado, que no hay nada más gratuito que la felicidad. ¿Por qué cómo podría ser posible que lo más importante de la vida no se hallase al alcance de todos? Sería una terrib...
Bitácora de Poesía y Pensamiento