No me gusta hablar de mí y he tenido que hacerlo. Hasta este verano no había ninguna foto mía por ninguna parte, nunca había hablado de mí salvo ficticiamente y me gustaba así. Sólo habría que hablar en publico de uno mismo cuando ese yo nos representa a todos. No me gusta hablar de mí y he tenido que hacerlo. Quizás un libro lo justifica. Tampoco estaba hablando de mí, estaba hablando del libro. Y el libro le pertenece a los lectores que quieran entrar en él. Ya es menos mío que antes de publicarlo. Así deberían ocurrir con todas las cosas. Que las cosas tuvieran algo de todos y que no pertenecieran a nadie.
Idea Vilariño, Uruguay (1920-2009), comentó en entrevista a Elena Poniatowska: “Uno es más que su yo profundo, que su posición metafísica; hay otras cosas que cuenta: el dolor por la tremenda miseria del hombre, el imperativo moral de hacer todo lo posible por que se derrumbe la estructura clasista para dar paso a una sociedad justa. Aún cuando uno sea coherente con su actitud esencial -hay una sola coherencia posible- no puede evitar ver el dolor, no puede rehuir el deber moral. Y entonces se pone a compartir la lucha, a ayudar la esperanza”. Idea Vilariño publicó “Pobre mundo” en 1966. POBRE MUNDO Lo van a deshacer va a volar en pedazos al fin reventará como una pompa o estallará glorioso como una santabárbara o más sencillamente será borrado como si una esponja mojada borrara su lugar en el espacio. Tal vez no lo consigan tal vez van a limpiarlo. Se le caerá la vida como una cabellera y quedará rodando como una esfe...

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