William Buttler Yeats nació en Dublín en 1865 y murió en Roquebrune cap-Martin, Francia, en 1939. A los 3 años
se mudó a Londres acompañando a su padre, que deseaba probar éxito como pintor.
En 1873 regresó con sus hermanos y su madre al condado Irlandés de Sligo, de
gran influencia en su futura poesía y también en sus inclinaciones esotéricas,
pues ya de niño se acostumbró a escuchar prolijas historias de hadas, duendes y
gnomos en boca de la gente del pueblo. En 1884 comienza a estudiar pintura en
la Escuela Metropolitana de Arte de Dublin y se familiariza con el mundo
sobrenatural y esotérico, a la vez que comienza a escribir poesía simbolista.
Con 22 años regresa a Londres y traba relación con Madame Blavatsky y su
Sociedad Teosófica. Posteriormente ingresaría en la “Golden Dawn” -Orden
Hermética de la Aurora Dorada- donde conocerá a Aleister Crowley. Después de
varios amoríos con conocidas mujeres de ideas nacionalistas e independentistas
-junto a Lady Gregory creará en 1901 el Abbey Theatre, símbolo del renacimiento
teatral irlandés- se casará con la médium y estudiosa de doctrinas esotéricas
Georgie Hyde-Lees, quien le va a iniciar en la escritura automática y le
proporcionará la estabilidad de la que no había gozado hasta entonces. Padrino
de esa boda iba a ser Ezra Pound, quien durante algunos años trabajará como su
secretario y le descubrirá la literatura japonesa, algo que dejará huella en su
obra teatral. Los últimos años de vida, que transcurren en compañía de Georgie
recluido en una antigua torre normanda por él restaurada, son años creativos
donde va a cosechar el éxito y los honores que hasta entonces no había
recibido. Funda su propia orden
esotérica de ritual céltico, la “stella matutina” y escribe, al dictado de la
escritura automática de su mujer -que dice relacionarse con seres
extradimensionales-, una obra esotérica titulada “Visión”. En 1922 se convierte
en uno de los primeros senadores de la recién independizada Irlanda y un año
después le es concedido el premio nobel de literatura. A juicio de Seamus
Heanney, el ocultismo va a tener una gran influencia formativa en el proyecto
poético de Yeats. En su retiro de la torre normanda de Thoor Ballylee, y
apoyado en las dotes mediúmnicas de su mujer, va a lograr conjuntar sus viejas
aspiraciones de mago y poeta. “Por primera vez unía su yo biográfico a la
figura tradicional del poeta vidente; lo que hablaba en los poemas no era tanto
la voz de un yo privado como la voz del bardo.” Heanney piensa que Yeats logró
al fin alcanzar su viejo sueño de experimentar lo que llamó “la gran obra del
intelecto espiritual”, pero su fuerza es plasmada mediante medios meramente
poéticos. “El don esencia de Yeats es su habilidad para erigir un templo en el
oído, para crear un espacio abovedado en el lenguaje mediante la firmeza,
precisión y solidez de su forma estrófica”. Pero también radica su fuerza en su
capacidad para animarnos a “vivir una vida más resuelta y abundante,
cualesquiera que sean las circunstancias”.
Cuando seas vieja y canosa seas y,
junto al fuego,
a vencerte comience el sueño, acaso
cojas
este libro y lenta leas, y con tus
tiernos
ojos de antaño sueñes, y con sus
hondas sombras;
cuántos tributarían a tu instante de
dicha,
tu gracia y tu belleza, un amor
veleidoso;
pero un hombre amó tu alma peregrina
y amó las aflicciones de tu cambiante
rostro;
e, inclinada al lado de las brasas,
acaso
murmures, algo triste, que Amor dio
media vuelta,
se fue huyendo y anduvo por los picos
más altos,
y su cara escondió entre un sinfín de
estrellas.
WHEN YOU ARE OLD
When you are old and grey and full of
sleep,
And nodding by the fire, take down
this book,
And slowly read, and dream of the
soft look
Your eyes had once, and of their
shadows Deep;
How many loved your moments of glad
grace,
And loved your beauty with love false
or true,
But one man loved the pilgrim soul in
you,
And loved the sorrows of your
changing face;
And bending down beside the glowing
bars,
Murmur, a little sadly, how Love fled
And paced upon the mountains overhead
And hid his face amid a crowd of
stars.
1893
CON EL TIEMPO LLEGA LA SABIDURÍA
Serán muchas las hojas, raíz hay una
sola;
pasé todos mis días de juventud
mendaz
al sol balanceando mis flores y mis
hojas;
ahora la verdad me puede marchitar.

Comentarios
Publicar un comentario