Ir al contenido principal

15 aforismos de Goethe (Efímeros y breves)

 


A pesar de lo que le achacaba Ortega y Gasset, que se había dedicado a hacer “pucheros y vasijas”, estando dotado para hacer cosas de más enjundia, pocos artistas han representado mejor al hombre que Goethe. No sólo probó con acierto todos los géneros literarios; su ambición por realizarse de cuerpo entero le hizo exceder los límites del arte y quiso ser animal político en la república de Weimar, metiéndose a ministro; cuando no jugaba a ser filósofo en sus obras o tertuliano en su salón, se echaba a la aventura abandonándolo todo para hacer de incógnito un largo viaje por Europa. Mientras hacia largas expediciones de montaña o por el campo, mantenía los ojos bien abiertos alrededor para contemplar la naturaleza mientras buscaba secretas leyes tras los fenómenos. Cuando no triunfaba en el teatro o componiendo versos, lo intentaba hacer como hombre de ciencia que publica una teoría sobre la luz o sobre las plantas, con ansia de asombrar al mundo. Siempre trabajando incansablemente, con tiempo para todo, menos para ofrecer puntos de flaqueza o perder el tiempo en banalidades. Varias vidas disímiles parecen caber en la vida de Goethe y en ella alió lo teórico con lo práctico. En todas sus sucesivas edades había siempre inserta alguna de las otras y de esa forma alquímica parecía completarse inagotablemente: cuando era joven tenía algo de viejo y un vigor juvenil paracía por veces que visitaba su vejez. Nunca le faltó el amor -tampoco el desengaño-, ni el éxito, ni la admiración. Con una personalidad así tampoco nos extraña ver que durante toda su vida fuera anotando y acumulando pensamientos que acabaron de llenar cientos de páginas; y siempre lo hacía atinadamente. Pues hay que decirlo también: pocos escritores han estado dotados para el pensamiento como Goethe y eso se nota en los aforismos que aquí se dejan. Destacan en ellos sus dotes para la observación de los fenómenos, su penetración para el conocimiento de los seres humanos, el uso de la experiencia para comprender el curso de las cosas y su amor por la verdad para entender la naturaleza del error en los hombres. También su gusto por aprender de la existencia anotando en ella lo problemático o esbozaando la posible vía de redención. De ahí que sean frecuentes en sus pensamientos las advertencias o los consejos. Y lo que es fundamental y brilla en sus pensamientos: se nota que Goethe huye del ingenio en la máxima para buscar el aprendizaje filosófico o la sentencia feliz. Ya lo dice el propio Goethe en una de sus máximas: “De la belleza y el ingenio hay que huir, si no queremos convertirnos en sus esclavos”. Amaba más la verdad que el golpe de efecto. Más que los pensamientos de un acerado aforista, encontramos en las observaciones de Goethe la agudeza y profundidad de un filósofo. Una cosa nos llama la atención: la falta de ironía; aquí el humor brilla por su ausencia. Y es que está claro: Goethe se tomaba muy en serio. Y sabía que el humor en el aforismo también es otro modo de ingenio: el deseo de impresionar, aunque sea sacándonos una carcajada. Prefería sacarnos su experiencia y aleccionarnos con su propia vida, que algo tuvo de ejemplar.

Quien desee escarbar en la vida de Goethe, hay, en una anterior entrada de este blog, una larga reseña biográfica apoyada en libro de Rüdiger Safranski, "Goethe. La vida como obra de arte". Se deja enlace.

https://umbralygozne.blogspot.com/2023/04/pensamientos-32-goethe-literatura-y-vida.html


Ciertos libros parecen escritos, no para que se aprenda en ellos, sino para se sepa que el autor sabía algo.

*****

Cuando me equivoco, puede notarlo todo el mundo; cuando miento, no.

*****

Quien no conoce lenguas exóticas no sabe nada de la vernácula.

*****

Nos conoceríamos mejor los unos a los otros si no quisiéramos siempre compararnos con el prójimo.

*****

El hombre más dichoso es aquel que puede enlazar el final de su vida con el principio.

*****

El verdadero oscurantismo consiste, no en estorbar la difusión de lo verdadero, claro y útil, sino en poner en circulación lo falso.

*****

A cada edad del hombre responde cierta filosofía. El niño se nos presenta como realista, pues está tan convencido de la existencia de peras y manzanas como de la suya propia. El adolescente, turbado por pasiones íntimas, tiene forzosamente que observarse a sí mismo, que presentirse, de suerte que se vuelve idealista. En cambio, el hombre tiene toda suerte de motivo para volverse escéptico; hace bien en dar de si el medio que ha elegido para llegar al fin es también legítimo. Antes de obrar y al obrar tiene toda suerte de razones para poner en tortura su inteligencia, a fin de no tener luego que lamentar una falsa elección. Pero el anciano abrazará siempre el misticismo. Ve que hay tantas cosas que parecen depender la causalidad, que lo irracional logra éxito, mientras que lo racional fracasa, y dicha y desdicha se contrapesan inopinadamente; así es y así fue, y la vejez acaba por conformarse con lo que es, fue y será.

*****

Cuando investigamos la Naturaleza, somos panteístas; cuando poetizamos, politeístas; cuando moralizamos monoteístas.

*****

Quien niegue la Naturaleza como órgano de Dios negará con ello de un golpe toda revelación.

*****

Deber: cuando ama el hombre lo que a sí propio se ordena.

*****

El mal radica en que todo el mundo quiere ser lo que ambiciona y que los demás no sean nada; mejor dicho, no sean.

*****

Una verdad repetida pierde su gracia; pero un error repetido resulta de todo punto repugnante.

*****

Solemos decirnos con bastante frecuencia en nuestra vida que debe evitarse la ocupación múltiple, la polipragmasine: sobre todo, huir, a medida que nos vamos haciendo viejos, de meternos en nuevas empresas. Pero en vano es que nos lo digamos y nos lo aconsejemos a nosotros mismos y a los demás. Pues lo de hacerse viejo es ya de por sí meterse en un nuevo negocio; cambian todas las relaciones y no nos quedan más recursos que suspender toda actividad o aceptar con buena voluntad y conciencia nuestro nuevo papel.

*****

El error se repite siempre de hecho, por lo que debemos repetir sin cansarnos la verdad de palabra.

*****

Los yerros del hombre son los que verdaderamente le hacen amable.

 


Comentarios

ENTRADAS POPULARES

3 últimos poemas de Ida Vitale (Efímeros y breves 191)

  Ida Vitale es una poeta uruguaya nacida en Montevideo en 1923 y que pertenece a la Generación del 45. Allí estudió Humanidades   y se relacionó con figuras literarias como Juan Carlos Onetti e Idea Vilariño. Comenzó a escribir en la década de los 40 sus primeros poemas y a ejercer como crítica en periódicos. Una constante de su vida es que grandes figuras de la poesía como Gabriela Mistral, José Bergamín o Juan Ramón Jiménez auspiciaron su obra. Su primer libro, “La luz de esta memoria”, data de 1949. De esta primera etapa uruguaya es su libro “Cada uno en su noche”, 1960, cargado de intelectualidad y con el dón la palabra precisa. En 1974, a raíz del golpe de Estado en su país, se vio obligada a exiliarse a México junto a su esposo, el poeta Enrique Fierro. De la mano de Octavio Paz va a tener un protagonismo en la revista vuelta y en los círculos literarios mexicanos. Tras un efímero regreso a Uruguay, se traslada a La universidad de Austin donde comienza a impartir clases...

5 sonetos de Jorge Luis Borges (Efímeros y breves 157)

  Que Borges es un magnífico urdidor de sonetos creo que ya se conoce de sobra, pero, para quien no lo sepa, aquí le queda una buena muestra. Dejo aquí cinco sonetos que representan, por este orden, a las personas, los animales, las cosas, al universo y a sí mismo: es decir, a Borges y al otro, al otro Borges o al auténtico Borges, eso será algo que habrá que descifrar.  Los poemas van acompañados al final de una escueta reseña biográfica que elaboré en su día a partir de declaraciones en entrevistas.   CAMDEN, 1892   El olor del café y de los periódicos. El domingo y su tedio. La mañana y en la entrevista página esa vana publicación de versos alegóricos   de un colega feliz. El hombre viejo está postrado y blanco en su decente habitación de pobre. Ociosamente mira su cara en el cansado espejo.   Piensa, ya sin asombro, que esa cara es él. La distraída mano toca la turbia barba y la saqueada boca.   No está lejos el ...

"El eclipse". Augusto Monterroso (Cuentos célebres y breves)

  No voy a destripar aquí el final sorprendente e irónico de este cuento de Monterroso (se trata de su primer cuento, publicado en una revista en 1952), a fin de que su efecto se conserve íntegramente en el lector que se asoma a él por primera vez. Añadiré que no sólo es sorprendente e irónico su final; es ambas cosas desde el principio hasta el final y en un espacio muy breve ocurren muchas cosas, muchas alternativas, muchos cambios de situación y de estados de ánimo. Tal como debió ocurrir en la colonización y en el intercambio entre culturas en la conquista y la catequización de América. Pero en este cuento aparece de alguna manera la venganza de Moctezuma y es lo que le da su sabor irónico. El cuento rezuma esa ironía administrada en la sucesión de situaciones elegidas por Monterroso. El protagonista -un fraile catequizador en la conquista de América- se encuentra perdido, y nada simboliza más la situación de estar perdido que el hacerlo en medio de una selva. Perdido y sin e...

Ida Vitale — Poemas de juventud (Poetas 157)

Se deja aquí una buena muestra de los poemas de juventud de Ida Vitale, poemas que escribió cuando la poeta apenas contaba veinte años de edad y que fueron descubiertos recientemente de forma casual. Lo cuenta su descubridora, Claudia Guillot, en el epílogo que acompaña al libro editado por Tusquets. El descubrimiento ocurrió cuando ésta se hallaba ayudando al padre a reordenar la biblioteca familiar, algunos de cuyos libros habían pertenecido al abuelo, el escritor y crítico literario Gervasio Guillot Muñoz. Entre los muchos tomos de poesía que fueron ordenando, asomó un librito que más bien parecía una libreta y con una cubierta de gamuza marrón. Sin más título que tres iniciales, el librito mostraba en las primeras páginas una dedicatoria con firma indescifrable: "A Gervasio Guillot Muñoz, intentando agradecer el advenimiento de su amistad. Con la mía segura". El enigma sobre la identidad de quien escribió esos poemas manuscritos se acrecienta cuando el padre de Claudia es...

El cuervo y su "metodo de composición" de E. A. Poe (Efímeros y breves 195)

  Se deja aquí el célebre poema de Edgard Allan Poe, "El cuervo", acompañado de su "Método de composición" (The Philosophy of composition) , donde el autor revela el proceso mental que le condujo a componerlo. No se sabe qué es mejor si el poema o su anexo aclaratorio. Pocas mentes literarias han sido tan analíticas como la de Poe, a la vez que pocos escritores han tenido una reputación tan grande de genio inspirado. Quien quiera hallar la solución a esta paradoja ha de acudir a The Philosophy of compositión , donde claramente se ve que reniega de la inspiración. Podría parecer que al burlarse de la inspiración como auxilio del arte está perjudicando al artista y al escritor, pero es al revés. Cuando el arte toma conciencia de la dificultad del proceso creativo, puede decirse que aquel se convierte en una ciencia y que puede ser explicado y demostrado como un teorema matemático. A diferencia de lo que creían muchos escritores románticos y de los postulados del surr...

POETAS 107. Jaime Sabines I (La señal)

    Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano, reputado como uno de los grandes exponentes de la lírica mexicana. Su padre, Julio Sabines, había nacido en el Líbano; pronto emigró con sus padres y sus dos hermanos a Cuba y, ya trasladado a México, entró a formar parte de la revolución de ese país en 1914. La figura del padre, al que más tarde dedicara el libro de poemas “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”, fue clave para su vocación por la poesía, pues se había empeñado  en inculcar en el hijo el gusto por la literatura. La madre, Luz Gutiérrez, procedía de una familia de tradición militar, y su abuelo llegó a ser gobernador de Chiapas. En 1945, Jaime Sabines se traslada a la Ciudad de México con la idea de estudiar medicina, carrera que deja sin concluir cuando entiende que su verdadera vocación es la literatura. Regresa a su tier...

"Derrota", el gran poema de Rafael Cadenas (Efímeros y breves 193)

  Lamento no haber leído antes este extraordinario poema de Rafael Cadenas que aquí se deja hoy y que hace honor a la fama que le precede. Porque es uno de esos poemas con los que mucha gente se puede identificar. y siento que de alguna manera nos representa a muchos, no sólo a aquellos jóvenes venezolanos que se sintieron concernidos cuando se publicó este poema. Me parece que, más de 60 años después de su publicación, el poema ya ha alcanzado un valor universal que lo hace intemporal y lo vuelve todavía vigente como expresión de una protesta existencial. Rafael Cadenas escribió el poema en 1963 y apareció publicado por primera vez el 31 de mayo de ese año en "Clarín", un diario de orientación radical que pertenecía al partido comunista. Pronto el poema se difundió mediante copias multigrafiadas que fueron pasando de mano en mano entre los estudiantes venezolanos. Con el tiempo se convirtió en un poema tan famoso que casi ha eclipsado la posterior obra de Rafael Cadenas. Se ...