Se dejan aquí, en el 252 aniversario de su nacimiento, cinco poemas representativos del poeta romántico inglés William Wordsworth, acompañados de una reseña biográfica que analiza brevemente su obra.
MI CORAZÓN SALTA CUANDO CONTEMPLO…
Mi corazón
salta cuando contemplo
Un arco iris
en el cielo:
Así fue
cuando empezó mi vida; así es ahora que soy hombre;
Así sea
cuando me haga viejo;
¡o me muera!
El niño es
padre del hombre;
Y desearía
que mis días estuviesen
Unidos uno a
otro con piedad natural.
MY HEART
LEAPS UP WHEN I BEHOLD
My heart
leaps up when I behold
A RAINBOW
IN THE SKY:
So was it
when my life began;
So is it
now I am a man;
So be it
when I shall grow old,
Orl et me
die!
The Child
is father of the Man;
And I
could wish my days to be
Bound
each to each by natural piety.
COMPUESTO EN
EL PUENTE DE WESTMINSTER, EL 3 DE SEPTIEMBRE DE 1802
Nada tiene
la tierra más bello que mostrar:
Estúpido
sería aquel cuya alma pudiese evitar
Esta
emocionante visión de majestad:
Esta ciudad,
ahora, como un vestido, lleva
La hermosura
de la mañana; silenciosa, desnuda,
Barcos,
torres, cúpulas, teatros y templos yacen
Abiertos a
los campos y al cielo;
Todo brilla
y relumbra en el aire sin humo.
Nunca el sol
se encumbró con más belleza
En su primer
resplandor, en valle, roca o colina;
¡nunca vi
yo, ni sentí quietud tan profunda!
El río se
desliza dulcemente a su antojo:
¡Dios mío!,
hasta las casas parecen dormidas;
Y todo ese
gran corazón yace en reposo.
COMPOSED
UPON WESTMINSTER BRIDGE, SEPTEMBER 3, 1802
Earth has
not anything to show more fai:
Dull woud
he be of soul who could pass by
A siht so
touching in its majesty:
This city
now doth, like a garment, wear
The
beauty of the morning; silent, bare,
Ships,
towers, domes, theatres, and temples lie
Open unto
the field, and to the sky;
All
bright and glittering in the smokeless air.
Never did
sun more beutifully steep
In his
first splendour, valley, rock, or Hill;
Ne’er saw
I, neve felt, a calm so Deep!
The river
glideth at his own sweet Will:
Dear god!
The very houses seem asleep;
And all
that mighty heart is lying still!
A UNA
ALONDRA
¡Etérea
cantora!, ¡peregrina del cielo!
¿Desprecias
la tierra donde abundan las penas?
O, mientras
las alas baten, ¿están corazón y ojo
Ambos con tu
nido sobre el suelo de rocío?
Tu nido, en
el puede posar a voluntad
Esas
temblorosas y sosegadas alas, ¡esa quieta música!
Dejad al
ruiseñor su bosque sombrío;
Un secreto
lugar de luz gloriosa es el tuyo,
Desde el que
lanzas al mundo una ola
De armonía,
con instinto más divino;
El tipo del
sabio que camina, y nunca anda perdido,
¡fiel al
parentesco del cielo y el hogar!
TO A
SKYLARK
Ethereal
minstrel! Pilgrim of the sky!
Dost thou
despise the earth where cares abound?
Or, while
the wings aspire, are heart and eye
Both with
thy nest upon the dewy gronund?
Thy nest
which thou cnast drop into at Will,
Those
quivering wings composed, that music still!
Leave to
the nightingale her shady Wood;
A privacy
of glorious light is thine;
Whence
thou dost pour upon the world a fllood
Of
harmony, with instinct more divine;
Type of
the wise who, but never roam;
True to
the kindred points of Heaven and Home!
EL ROBLE DE
GUERNICA
¡El roble de
Guernica! Árbol de poder santo,
Más que
aquel de Dodona, que encerrara,
Tal lo
estimaba crédula cierta fe, la voz divina
Oída en lo
profundo de su enramada aérea.
¿Cómo
floreces tú en estas horas desoladas?
¿Qué
esperanza, qué goce puede traerte el sol,
Los vientos
dulces al llegar desde el Atlántico,
El rocío de
la mañana, las lágrimas de abril?
Golpe
misericordioso y feliz sería aquel
Que tendiese
tus ramas por la tierra,
Si nunca más
entre tu círculo de sombra
Deberán
reunirse en el lugar debido
Campesinos y
señores, legisladores de alto espíritu,
Guardianes
de la antigua libertad de Vizcaya.
(Trad. De Stanley Richardson y Luis
Cernuda.)
THE OAK
OF GUERNICA
Oak of
guernica! Tree of holier power
Tan that
which in Dodona did enshrine
(So faith
too fondly deemed) a voice divine
Heard
from the depths ofi t aërial bower –
How canst
thou flourish at this blighting hour?
What
hope, what joy can sunshine bring to thee,
Ort he
soft breezes from the Atlantic sea,
The dews
of morn, or April’s tender shower?
Stroke
mrciful and welcome would that be
Which
should extend thy branches on the ground,
If never
more within their shady round
Those
Lofty-minded Lawgiver shall mett,
Peasant
and lor, intheir appointed seat,
Guardians
of Biscay’s anciente Liberty.
EPITAFIO
Seis meses a
seis años añadidos estuvo
En esta
tierra pecadora sin mancha de pecado:
¡Oh, Señor
bendito!, cuya misericordia nos quitó entonces
A aquel niño
al que cada ojo que lo veía amaba;
¡danos fuerza!
¡Enséñanos en calma a renunciar
A lo que
poseíamos y ahora es todo tuyo!
EPITAPH
Six months
to six years added he remained
Upon this
sinful earth, by sin unstained:
O blessed
Lord! “hose mercy then removed
A Child
whom every eye that looked on loved;
Support us,
teach us calmly to resign
What we
possessed, and now is wholly thine!
RESEÑA BIOGRÁFICA
William Wordsworth fue un poeta inglés, máximo exponente del romanticismo en su país. Nació en Cockermouth (Cumberland) el 7 de abril de 1770. Perteneciente a una modesta familia, quedó huérfano siendo aún niño. Entre 1787 y 1781 estudió en la Universidad de Cambridge y durante una de las vacaciones recorrió los Alpes, deteniéndose a su regreso en Francia, donde empezaba la revolución, por la cuál sintió profundo entusiasmo. Allí se enamoró de una joven llamada Annette Vallón, de la cuál tuvo una hija reconocida. El espectáculo de terror, el estado de guerra entre Francia e Inglaterra, la confusión que dejó en su espíritu el amor que sentía por Annette Vallon provocaron en el poeta una crisis de pesimismo que su adhesión a las teorías intelectualistas de Godwin no llegó a aliviar. Publicó entonces sus primeras poesías (“Un paseo por la tarde” y “Bocetos descriptivos”) y escribió una tragedia (“Los hombres de la frontera”). La convivencia con su hermana Dorothy y la amistad de otros dos poetas, Samuel Taylor Coleridge y Robert Southey, así como su permanencia en el campo, aseguraron su restablecimiento moral y fortificaron su vocación poética. Coleridge influyó en él con su idealismo místico, al que Wordsworth dio un acento más bien moral y humano. Los dos amigos elaboraron la doctrina literaria que se halla, como un manifiesto anónimo, en las Baladas Líricas (1798). En este libro compuesto de poesías de Coleridge y de Wordworth, cada poeta, dentro de su género, trata de demostrar la posibilidad de romper los moldes poéticos consagrados por la tradición. En la parte que le tocaba, que es la más abundante, destaca como poeta naturalista y sentimental, con el paisaje como espejo y clave del alma humana, a decir de José María Valverde. Después de un viaje por Alemania, donde escribió sus mejores poesías, se estableció en la región de los lagos, en Gramere, y luego en Rydal Mount. Su inspiración, menos fértil, creó entonces poesías de acento más moralizador y de espíritu más resignado. En 1815 publicó “La cierva blanca de Rylstone; en 1819; Peter Bell; en 1820, El río Duddon; en 1822, Bosquejos eclesiásticos; en 1838, un volumen de sus sonetos, etc. Desde 1813 disfrutó de una pingüe sinecura y con el tiempo adquirió popularidad y honores, hasta que en 1842, ocho años antes de su muerte, le nombraron poeta laureado, lo que comportó su consagración oficial. Murió en su casa de Rydal Mountel el 23 de abril de 1850 a causa de una pleuresía.
Además de la inspiración y del entusiasmo espontáneos del poeta, la lírica de Wordsworth emana del esfuerzo que realizó su espíritu para producir, con los elementos más sencillos, la impresión de la intensidad. Pero el empleo de las palabras corrientes no fue suficiente para crear esta impresión. Era necesario dar al verso ese tono penetrante que revelase la tensión escondida de las palabras y pusiera en juego su fuerza virtual de sugestión. En consonancia con el parecer de otros poetas románticos ingleses (Shelley, Keats, Byron), Wordsworth sentía y deseaba, como escribe Luis Cazaniam en su “Historia de la Literatura inglesa”, el retorno de la poesía de su país a sus características nacionales. El verdadero genio Poético no elige un material previamente ennoblecido, sino que demuestra su genialidad en la acuñación poemática del habla común. De ahí que buscara preferentemente temas rústicos, pues en ese ambiente, como él mismo señalara, se podía encontrar en estado naciente y directo las pasiones del hombre, sus modos y sus palabras. José María Valverde, en su “Historia de la Literatura Universal”, ha situado en su alto estrato moral la hondura de la poesía de Wordsworth y es precisamente “la honda unidad humana de Wordsworth es la que otorga valor decisivo -aunque también sus peligros y sus frecuentes fracasos- a su obra poética.





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