EFÍMEROS 98. Conde de Lautréamont (1846-1870): "¡Bello como como el encuentro fortuito sobre una mesa de disección de una máquina de coser y de un paraguas!”
Se deja aquí, como homenaje a Lautréamont, el célebre pasaje de sus “Cantos de Maldoror” que ha sido celebrado por los
surrealistas como un texto precursor del movimiento, por la sugerencia de
imágenes oníricas e imprevistas y por inducir a lo maravilloso, que a decir de
André Breton es siempre bello, y que a decir de Lautréamont lo bello siempre
anda en pugna y hermanado con la muerte, como en una mesa de disección. Mesa de disección que, a decir del
propio Breton, funcionaría como el espacio neutro donde objetos contradictorios
se alían para producir un fenómeno estético. Belleza, nos viene a decir
Lautréamont en este párrafo, es todo, y en todas partes puede anidar, sólo hay
que saber contemplarla, puede encontrarse entre los estados u objetos más
mórbidos o tétricos, allí donde no se la espera, precisamente por imprevisible
o porque la asociación de ideas y de imágenes ha logrado extraer belleza de lo
casual o improbable.
CANTO VI [2],[I]
“Yo sé leer la edad en las líneas
fisonómicas de la frente: tiene dieciséis años y cuatro meses. ¡Es bello como
la retractilidad de las garras en las aves rapaces, o, aún mejor, como la
incertidumbre de los movimientos musculares en las heridas de las partes
blandas de la región cervical posterior, o, más bien, como esa trampa continua
para ratas, capaz de atrapar cantidades ingentes de roedores, pues el mismo
animal, al ser cogido, la vuelve a tensar, y que funciona, incluso, oculta
debajo de la paja, o sobre todo, como el encuentro fortuito sobre una mesa de
disección de una máquina de coser y de un paraguas!”
RESEÑA BIOGRÁFICA
Poco se sabe del Conde de Lautreámont, pseudónimo de Isidore Ducasse, salvo lugar y fecha de nacimiento y muerte. Se sabe que vino al mundo el 4 de abril de 1846 en Montevideo, hijo de un diplomático francés en esa ciudad y de una madre también francesa que muere cuando el poeta tenía un año. Que con trece es enviado a un pueblo del sur Francia, cerca de Lourdes, para educarse en la cultura francesa, y que más tarde, con veinte años, se muda a París, donde vive en hoteles a cuenta de una asignación que le pasa el padre. Y poco más se sabe, más allá de que en 1870 publica en Bélgica a sus expensas “Los cantos de Maldoror”-tirada de apenas 20 ejemplares para regalar a sus amigos- y de que muere poco después, el 24 de noviembre de 1870, en su habitación de un hotel en el barrio de Montmartre, por causas desconocidas, tal vez debido a una fiebre tifoidea en medio de las precarias condiciones de la guerra franco-prusiana. Se sabe que además de los cantos que le dieron fama después de su muerte, publicó dos folletitos en París a los que dio el título de “Poesías”, aunque está escrito en prosa casi aforística y poco contiene de poesía, salvo el título. Y poco más es lo que se sabe, a parte del descubrimiento que se hizo de sus "Cantos" por parte de los surrealistas, especialmente, que lo incluyeron por sus imágenes del inconsciente como exponente de surrealismo "avant la lettre", además de haber sido elogiado por los simbolistas por su imagen de malditismo decadente y por la contracultura por ser pionero de la transgresión y de la liberación de los instintos.
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