EFÍMEROS Y BREVES 130. Juan Gelman (1930-2014): cinco poemas de Juan Gelman en el 96 aniversario de su nacimiento
EL JUEGO EN QUE ANDAMOS
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy
enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes
desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.
ARTE POÉTICA
Entre tantos oficios ejerzo éste que
no es mío,
como un amo implacable
me obliga a trabajar de día, de
noche,
con dolor, con amor,
bajo la lluvia, en la catástrofe,
cuando se abren los brazos de la
ternura o del, alma,
cuando la enfermedad hunde las manos.
A este oficio me obligan los dolores
ajenos,
las lágrimas, los pañuelos
saludadores,
las promesas en medio del otoño o del
fuego,
los besos del encuentro, los besos
del adiós,
todo me obliga a trabajar con las
palabras, con la sangre.
Nunca fui el dueño de mis cenizas,
mis versos,
rostros oscuros los escriben como
tirar contra la muerte.
EN LA FECHA
Solo de ti, lleno de ti,
esta tarde a las 7,
el ciudadano de tu ausencia
se palpaba la cara, la voz, los
papelitos,
deveras comprobando
que tus ruidos andaban por sus huesos
y en general que te habías ido.
Golpeó puertas, teléfonos.
La gran ciudad estaba equivocada sin
tu pelo,
señora y él sentía tirones detrás del
corazón.
A lo mejor era el tabaco,
de todos modos yo soy otro:
un pedazo de ti,
alguien a quien castigan puertas,
ruidos,
teléfonos,
y, andá a saber por qué,
toda la parentela de la muerte.
EL ANIMAL
Cohabito con un oscuro animal.
Lo que hago de día, de noche me lo
come.
Lo que hago de noche, de día me lo
come.
Lo único que no me come es la
memoria. Se encarniza en
palpar hasta el más chico de mis
errores y mis miedos.
No lo dejo dormir.
EL PERRO
El poema no pide de comer. Come
los pobres platos que
gente sin vergüenza o pudor
le sirve en medio de la noche.
La palabra divina ya no existe. ¿Qué
puede
hacer el poema, sino
contentarse con lo que le dan?
Después aullará por ahí
sin respuesta, será
otro perro perdido
en la ciudad impiadosa.
Soy su oscuro animal.

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