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"¡Y no estamos preparados!" — Fiona Stewart (La frase del día)

 


"¡Millones de personas van a vivir cien años pronto en el mundo y no estamos preparados!"

- Fiona Stewart (Directora de pensiones y longevidad del Banco Mundial)

 Me encanta esta frase porque nos lo cuenta todo sobre nuestro mundo. Es una frase que sale en una entrevista a la Directora de longevidad del Banco Mundial: la palabra trabajar aparece siete veces y la palabra salud ninguna. Eso nos lo dice todo: no quieren que lleguemos a viejos sanos, más bien quieren que llegemos trabajando. Me encanta esta frase porque parece que nos anuncia que viene la plaga de la langosta en forma de ancianos escleróticos. O parece que nos dice: ¡cuidado, que está a punto de llegar la próxima pandemia! Por otra parte, me encantan las frases que van entre admiraciones, porque son frecuentes en la poesía, ese maravilloso arte de expresar sentimientos de nobleza; pero no nos engañemos, la banca sólo lo siente por su pobre dinero y lo que le entristece es que nos volvamos más pobres. De seguir siendo tan viejos nos volveremos todos pobres, así que habrá que hacer algo con los viejos, algo como ponerlos a trabajar. Nos debería asombrar que como dice Fiona Stewart, Directora Global de pensiones y longevidad del Banco Mundial en una entevista a "La vanguardia" (léase aquí), lleguemos tan lejos y  tan longevos, y sin embargo su voz no es de admiración: nos acaba de dar la voz de alarma gritándonos que vamos hacia el desastre. Deberiamos estar contentos, por fin muchos nos haremos centenarios, pero aquí se muestra la paradoja de nuestro mundo tecnológico. Que cada vez que se consigue algo, se paga un duro precio por ello. Es la penitencia y la otra cara del progreso. Porque no nos engañemos, si vamos a llegar tan viejos a la muerte es por una cuestión tecnológica. Hemos logrado hacernos con la tecnología necesaria para volvernos matusalenes. Tal vez la carrera por el centenario ya haya comenzado; tal vez lo que codiciábamos no era alcanzar la eterna juventud si no la perfecta senectud, que era algo más a nuestro alcance sin mear fuera del tiesto. He aquí otra paradoja del progreso: sus éxitos también son sus fracasos. "El mayor éxito humano es vivir el doble que hace un siglo", nos ilustra Fiona. No nos dice que ese éxito ya no podrá replicarse. Dentro de un siglo no viviremos el doble que el siglo anterior, hasta podría ocurrir que viviésemos menos. Tenemos nuestros éxitos topados. No nos dice que ese éxito puede ser un fracaso, pero por si acaso nos prepara para ello: vamos a vivir cien años y no andamos preparados, ¡qué fracaso! Nuestra especie nunca estuvo preparada para ninguna de sus conquistas, pero esta de llegar a los cien años se nos antoja más bien un castigo en boca de una directora del banco mundial, es lo que tiene el dejar a los bancos que nos diseñen el futuro: que ese futuro tiene un precio por el que hay que pagar dinero. Y siempre hay alguien que mete la mano en la caja y se lo termina llevando

Mientras la población mundial va envejeciendo más y a una velocidad que se las pela, comenzamos a descubrir una verdad desagradable: que no es tan rentable llegar a viejos porque los viejos ya no podemos trabajar. Llegar a viejo y vivir sin empleo son expresiones sinónimas que revelan la triste realidad: un anciano no es un hombre que se ha hecho sabio sino un trasto viejo que no sirve para nada y que hay que arrumbar. Es el problema de dejarle los anális de la realidad a los bancos: que a todo le quieren sacar un rendimiento y, cuando no se lo sacan, lo que era una bendición se convierte entonces en un problema que hay que eliminar. Es el problema de nuestro mundo, que ve la distopía ahí donde tendría que ver la utopía, pero parece que un mundo de ancianos felices ya no será posible: serán ancianos, sí, pero vivirán muy pobres y desgraciados, es decir, igual que han vivido toda su vida; acaso más. Las palabras de Fiona Stewart me suenan a la voz de su amo: es la manera que tienen los ricos banqueros e inversionistas de amargar la ancianidad a los pobres.  Y resulta que llegar a viejo ya no es tan utópico si nos cuesta pasta. ¡Cuánto despilfarro en pensiones hasta los cien años! Y los bancos no se dedican a dar limosnas ¿Así que por qué no ponemos a los viejos a trabajar? Qué idea maestra la del Banco Mundial, han conseguido la cuadratura del círculo. Llevar a los viejos al tajo y que mueran con el mono y con las botas puestas. Ella, Fiona, una de las directoras del Banco Mundial lo dice políticamente correcta, pero lo dice: "a los que quieran retirarse antes hay que decirles que tiene un precio y a los que quieran trabajar más años, hay que compensarles por ello". O sea, queremos ancianos competitivos, que es lo mismo que decir ancianos pobres compitiendo.  Y empresarios explotadores que puedan explotarlos durante cien años, qué idea capitalista más genial, no acaba nunca la gallina de poner huevos de oro. Nada nos dice Fiona de lo mal repartido en millones que anda este mundo; nada nos dice de que los pobres tal vez no lleguen a viejos; nada nos dice de que los ricos ancianos ambicionan seguir trabajando para hacerse más ricos en cualquiera de los bancos mundiales donde se quiere poner a trabajar a destajo a todos los viejos hasta que cumplan cien años. Será el momento entonces de regalarles un reloj y dejarles que cobren su pensión. Hasta los cien años todos a trabajar para cobrar la pensión. Pero lo sabemos: no puede haber mundo más distópico que el que se llena de viejos trabajando a destajo para cobrar una pensión. Un mundo distópico en el que las colas en las oficinas de empleo estén formadas por angustiados octogenarios. Un mundo sin utopías lleva a distopías como estas; y nos lanzan la voz de alarma para que nos vayamos acostumbrando a las cosas anormales: poner a trabajar a los ancianos para que todos podamos llegar a fin de mes. Sería más compasiva la eutanasia, pero preferimos darles a los viejos su mayor tortura. Se llama trabajo. De esta tortura sólo nos salvaríamos haciéndonos un Benjamin Button. Sólo naciendo viejos nos libraremos de trabajar hasta la muerte.

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