Se deja aquí una selección de poemas
bastante extensa del libro de Octavio Paz "Hacia el comienzo",
perteneciente al segundo periodo que el poeta pasó en la India como diplomático
en la embajada de Nueva Delhi entre 1962 y 1968, puesto al que iba a renunciar
tras la criminal matanza en la plaza de Tlotelolco el 2 de octubre de 1968. En
breve se glosará esta fértil etapa de su vida y de su obra.
VIENTO
ENTERO
El presente
es perpetuo
Los montes
son de hueso y son de nieve
Están aquí
desde el principio
El viento
acaba de nacer
Sin edad
Como la luz
y como el polvo
Molino de sonidos
El bazar
tornasolea
Timbres motores radios
El trote
pétreo de los asnos opacos
Cantos y
quejas enredados
Entre las
barbas de los comerciantes
Alto fulgor
a martillazos esculpido
En los
claros de silencio
Estallan
Los gritos
de los niños
Príncipes en harapos
A la orilla
del río atormentado
Rezan orinan
meditan
El presente es perpetuo
Se abren las
compuertas del año
El día salta
Ágata
El pájaro caído
Entre la
calle Montalambert y la de Bac
Es una
muchacha
Detenida
Sobre un
precipicio de miradas
Si el agua
es fuego
Llama
En el centro
de la hora redonda
Encandilada
Potranca alazana
Un haz de
chispas
Una
muchacha real
Entre las
casas y las gentes espectrales
Presencia
chorro de evidencias
Yo vi a
través de mis actos irreales
La tomé de
la mano,
Juntos atravesamos
Los cuatro
espacios los tres tiempos
Pueblos
errantes de reflejos
Y volvimos
al día del comienzo
El presente
es perpetuo
21 de junio
Hoy comienza
el verano
Dos o tres pájaros
Inventan un
jardín
Tú lees y
comes un durazno
Sobre la
colcha roja
Desnuda
Como el vino
en el cántaro de vidrio
Un gran
vuelo de cuervos
En Santo
Domingo mueren nuestros hermanos
Si hubiera
parque no estarían ustedes aquí
Nosotros nos
roemos los codos
En los
jardines de su alcázar de estío
Tipú Sultán
plantó el árbol de los jacobinos
Luego
distribuyó pedazos de vidrió
Entre los
oficiales ingleses prisioneros
Y ordenó que
se cortasen el prepucio
Y se lo
comiesen
El siglo
Se ha
encendido en nuestras tierras
¿Con su
lumbre
Las manos
abrasadas
Los
constructores de catedrales y pirámides
Levantarán
sus casas transparentes?
El presente es perpetuo
El sol se ha
dormido entre tus pechos
La colcha
roja es negra y palpita
Ni astro ni
alhaja
Fruta
Tú te llamas
dátil
Datia
Castillo de
sal si puedes
Mancha escarlata
Sobre la
piedra empedernida
Galerías
terrazas escaleras
Desmanteladas
salas nupciales
Del
escorpión
Ecos repeticiones
Relojería
erótica
Deshora
Tú recorres
Los patios
taciturnos bajo la tarde impía
Manto de
guajas en tus hombros indemnes
Si el fuego
es agua
Eres una
gota diáfana
La muchacha
real
Transparencia del mundo
El presente
es perpetuo
Los montes
Soles destazados
Petrificada
tempestad ocre
El viento rasga
Ver duele
El cielo es
otro abismo más alto
Garganta de
Salang
La nube
negra sobre la roca negra
El puño de
la sangre golpea
Puertas de piedra
Sólo el agua
es humana
En estas
soledades despeñadas
Sólo tus
ojos de agua humana
Abajo
En el
espacio hendido
El deseo te
cubre con sus dos alas negras
Tus ojos se
abren y se cierran
Animales fosforescentes
Abajo
El desfiladero caliente
La ola que
se dilata y se rompe
Tus piernas abiertas
El salto
blanco
La espuma de
nuestros cuerpos abandonados
El
presente es perpetuo
El morabito
regaba la tumba del santo
Sus barbas
eran más blancas que las nubes
Frente al
moral
Al flanco del
torrente
Repetiste mi
nombre
Dispersión de sílabas
Un
adolescente de ojos verdes
Te regaló
una granada
Al otro lado del Amu-Darya
Humeaban las
casitas rusas
El son de la
flauta uzbek
Era otro río
invisible y más puro
En la
barcaza el batelero estrangulaba pollos
El país es
una mano abierta
Sus líneas
Signos de un alfabeto roto
Osamentas de
reses en el llano
Bactriana
Estatua pulverizada
Yo recogí
del polvo unos cuantos nombres
Por esas
sílabas caídas
Granos de
una granada cenicienta
Juro ser
tierra y viento
Remolino
Sobre tus
huesos
El
presente es perpetuo
La noche
entra con todos sus árboles
Noche de
insectos eléctricos y fieras de seda
Noche de
yerbas que andan sobre los muertos
Conjunción
de aguas que vienen de lejos
Murmullos
Los universos se
desgranan
Un mundo cae
Se enciende una
semilla
Cada palabra
palpita
Oigo tu latir en la sombra
Enigma en
forma de reloj de arena
Mujer dormida
Espacio
espacios animados
Anima mundi
Materia maternal
Perpetua
desterrada de sí misma
Y caída
perpetua en su entraña vacía
Anima mundi
Madre de las
razas errantes
De los soles y los hombres
Emigran los
espacios
El
presente es perpetuo
En el pico
del mundo se acarician
Shiva y
Párvati
Cada caricia
dura un siglo
Para el dios
y para el hombre
Un mismo tiempo
Un mismo
despeñarse
Labor
Río rojo barcas negras
Entre dos
tamarindos una niña descalza
Y su mirar
sin tiempo
Un
latido idéntico
Muerte y
nacimiento
Entre el
cielo y la tierra suspendidos
Unos cuantos
álamos
Vibrar de
luz más que vaivén de hojas
¿suben o bajan?
El presente
es perpetuo
Llueve sobre mi infancia
Llueve sobre
el jardín de la fiebre
Flores de
sílex árboles de humo
En una hoja
de higuera tú navegas
Por mi
frente
La lluvia no te moja
Eres la
llama de agua
La
gota diáfana de fuego
Derramada
sobre mis párpados
Yo veo a
través de mis actos irreales
El mismo día
que comienza
Gira el espacio
Arranca sus
raíces el mundo
No pesan más
que el alba nuestros cuerpos
Tendidos
MADRIGAL
Más
transparente
Que esa gota
de agua
Entre los
dedos de la enredadera
Mi
pensamiento tiende un puente
De ti misma
a ti misma
Mírate
Más real que
el cuerpo que habitas
Fija en el
centro de mi frente
Naciste para
vivir en una isla.
LECCIÓN
El trueno
anda por el llano
El cielo
esconde todos sus pájaros
Sol
desollado
Bajo su luz final
Las piedras
son más piedra
Rumor de
follajes inciertos
Como ciegos
que buscan su camino
Dentro de
unos instantes
Noche y agua
serán un solo cuerpo
CON LOS OJOS
CERRADOS
Con los ojos
cerrados
Te iluminas
por dentro
Eres la
piedra ciega
Noche a
noche te labro
Con los ojos
cerrados
Eres la
piedra franca
Nos volvemos
inmensos
Sólo por
conocernos
Con los ojos
cerrados
PASAJE
Más que aire
Más que agua
Más que
labios
Ligera liera
Tu cuerpo es
la huella de tu cuerpo
CONTIGO
Ráfagas
turquesa
Loros
fugaces en parejas
Vehemencias
El mundo
llamea
Un árbol
Hirviente de
cuervos
Arde sin
quemarse
Quieta
Entre los
altos tornasoles
Eres
Una pausa de
la luz
El día
Es una gran
palabra clara
Palpitación
de vocales
Tus pechos
Maduran bajo
mis ojos
Mi pensamiento
Es más
ligero que el aire
Soy real
Veo mi vida
y mi muerte
El mundo es
verdadero
Veo
Habito una transparencia
MAITHUNA
Mis Ojos te
descubren
Desnuda
Y te cubren
Con una
lluvia cálida
De miradas
***
Una jaula de
sonidos
Abierta
En plena
mañana
Más blanca
Que tus
nalgas
En plena noche
Tu risa
O más bien tu follaje
Tu camisa de
luna
Al saltar
de la cama
Luz cernida
La espiral cantante
Devana la
blancura
Aspa
X
Plantada en un abra
***
Mi día
En tu noche
Revienta
Tu grito
Salta en
pedazos
La noche
Esparce
Tu cuerpo
Resaca
Tus cuerpos
Se anudan
Otra vez tu
cuerpo
***
Más rápida
que la fiebre
Nadas en lo
obscuro
Tu
sombra es más clara
Entre las
caricias
Tu cuerpo
es más negro
Saltas
A la orilla de lo improbable
Toboganes de
cómo cuando porque sí
Tu risa
incendia tu ropa
Tu risa
Moja mi
frente mis ojos mis razones
Tu cuerpo
incendia tu sombra
Te meces en
el trapecio del miedo
Los terrores
de tu infancia
Me miran
Desde tus
ojos de precipicio
Abiertos
En el acto
de amor
Sobre
el precipicio
Tu cuerpo es
más claro
Tu sombra es más negra
Tú ríes
sobre tus cenizas
***
Dormir
dormir en ti
O mejor
despertar
Abrir
los ojos
En tu centro
Negro blanco negro
Blanco
Ser sol insomne
Que tu
memoria quema
(y
La memoria
de mí en tu memoria)
CIMA Y
GRAVEDAD
Hay un árbol
inmóvil
Hay otro que
avanza
Un
río de árboles
Golpea mi
pecho
Es la
dicha
El oleaje
verde
Tú estás
vestida de rojo
Eres
El sello del
año abrasado
El tizón
carnal
El astro frutal
En ti como
sol
La hora reposa
Sobre un
abismo de claridades
Puñados de
sombra los pájaros
Sus picos
construyen la noche
Sus alas
sostienen al día
Plantada en
la cresta de la luz
Entre la
fijeza y el vértigo
Tú eres
La balanza diáfana
EJE
Por el
arcaduz de sangre
Mi cuerpo en
tu cuerpo
Manantial de noche
Mi lengua de
sol en tu bosque
Artesa tu cuerpo
Trigo rojo
yo
Por el arcaduz de
hueso
Yo noche yo
agua
Yo bosque
que avanza
Yo lengua
Yo cuerpo
Yo
hueso de sol
Por el
arcaduz de noche
Manantial de cuerpos
Tú noche del
trigo
Tu bosque
en el sol
Tú agua que
espera
Tú
artesa de hueso
Por el
arcaduz de sol
Mi
noche en tu noche
Mi sol en tu
sol
Mi trigo en tu
artesa
Tu bosque en
mi lengua
Por el arcaduz del cuerpo
El agua en
la noche
Tu
cuerpo en mi cuerpo
Manantial de
huesos
Manantial de soles
DOMINGO EN
LA ISLA ELEFANTA
IMPRECACIÓN
Al pie de
las sublimes esculturas,
Desfiguradas
por los musulmanes
La multitud
ha dejado un picnic de basura
Para los
cuervos y los perros.
Yo la
condeno a renacer cien veces
En un
muladar,
Como los otros,
Por eones,
en carne viva han de tallarlos
En el
infierno de los mutiladores de estatuas.
INVOCACIÓN
Shiva y
Párvati:
Los adoramos
No como a
dioses,
Como a imágenes
De la
divinidad de los hombres.
Ustedes son
lo que el hombre hace y no es,
Lo que el
hombre ha de ser
Cuando pague
la condena del quehacer.
Shiva:
Tus cuatro brazos son cuatro ríos,
Cuatro surtidores.
Todo tu
ser es una fuente
Y en ella se
baña la linda Párvati,
En ella se
mece como una barca graciosa.
El mar
palpita bajo el sol:
Son los
gruesos labios de Shiva que sonríe;
El mar es
una larga llamarada:
Son los
pasos de Párvati sobre las aguas.
Shiva y
Párvati:
La mujer que es
mi mujer
Y yo,
Nada les pedimos, nada
Que sea del
otro mundo:
Sólo
La luz sobre
el mar,
La luz
descalza sobre el mar y la tierra dormidos.
Comentarios
Publicar un comentario