
(Tomas Tranströmer, 1931-2015) Para
ser piadoso con Tranströmer, nacido en Estocolmo en 1931, que se pone a
escribir poesía desde muy joven mientras iba alternándola con su trabajo de
psicólogo, y que desde 1990 sufría una hemiplejía con afasia que no parecía afectarle su expresividad poética, diré que no entiendo su poesía.
He tratado de comerme mi animadversión repentina, he vuelto a leerlo con
comprensivos ojos, y he tenido otra vez que ir a recoger mis ojos por el suelo,
que es dónde voy a buscar el libro de Tranströner cada vez que lo cojo y se me
cae de las manos. Para mi este nobel de 2011 suena a estafa. Estafa a la poesía. Si es así, es una pena, porque me parece
que ya hacía quince años que un poeta no recibía el nobel. No obstante, dejo
tres poemas del sueco como muestra, a mí esos poemas no me han llegado; de los
demás poemas que no transcribo aquí, ni siquiera he notado su presencia, y los
omito. Acaso otros lectores tengan otras opiniones y se emocionen con sus
libros; yo tengo suficiente con el que he leído, una antología que abarca gran
parte de su obra: se titula “Deshielo a mediodía”, y ha sido traducida por
Roberto Mascaró.
*****
POSTLUDIO
Me arrastro como un garfio sobre el
fondo del mundo.
Se engancha todo lo que no necesito.
Cansada indignación, resignación
ardiente.
Los verdugos traen piedras, Dios
escribe en la arena.
Silenciosas estancias.
los muebles, listos para volar en el
claro de luna.
Avanzo silencioso hacia mis adentros
a través de un bosque de vacías
armaduras.
*****
EN LA EUROPA PROFUNDA
Yo, casco oscuro que flota entre dos puertas de exclusas,
descanso en la cama del hotel,
mientras alrededor despierta la ciudad.
La alarma silenciosa y la luz gris
penetran
y me suben lentamente hasta el próximo
nivel: la mañana.
Horizonte escuchado. Algo quieren
decir los muertos.
Fuman, pero no comen. No respiran,
pero les queda voz.
Voy a apurarme por las calles como
uno de ellos.
La catedral ennegrecida, pesada como
una luna, hace flujo y reflujo.
*****
CAE NIEVE
Los entierros llegan
más y más apretados
como los carteles de autopista
cuando nos acercamos a una ciudad.
Miles de personas miran
hacia el país de las sombras largas.
Un puente es construido
lentamente,
derecho hacia el espacio.
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