"Por lo que le hiciste a Patricia", gritó.
- Jaime Bayly
Sé que no es una gran frase, pero podría ser el título de una novela, o la frase rumiada hasta la muerte por uno de los mejores escritores del siglo XX, o tal vez por dos de ellos, una frase dicha cuando dos escritores del boom latinoamericano aún eran felices e indocumentados y ninguno había recibido el premio nobel. Fue la frase escuchada por Gabriel García Márquez mientras se levantaba del suelo intentando recuperarse del puñetazo que le acababa de propinar su hasta aquel momento amigo del alma Mario Vargas Llosa por lo que le hizo a su mujer Patricia. Podría tratarse de una reyerta medieval entre dos caballeros por su dama, pero resulta que ocurrió el 12 de enero de 1976 en México durante el prestreno de una película donde dos amigos escritores se encuentran y uno le dice al otro "Hola, Mario", sin que le diera tiempo a añadir ¿Cómo te encuentras, amigo", porque enseguida supo que se encontraba mal, más celoso que nunca o eso es lo que se deduce de la entrevista que se le hace a Jaime Bayly en "La Vanguardia" (léase aquí), que uno de los puñetazos más famosos de la historia tuvo como causa principal los celos, así lo enjuicia ahora en la entrevista: "Gabo queda bien, alegre y pacífico, Mario no: celotípico, violento. ¡Pegar está mal". "Por lo que le hiciste a Patricia", ¡toma!, para que te lo preguntes toda tu vida, para que te sientas culpable y te preguntes siempre qué le pudiste hacer a Patricia, para que lo estés rumiando que es lo que le pudiste hacer a Patricia mientras te levantas del suelo medio noqueado sin saber aún (o tal vez sí) qué fue lo que le pudiste hacer a Patricia, una frase para rumiar y para escribir una novela y eso fue también lo que debió pensar Jaime Bayly y ni corto ni perezoso se puso a escribir "Los genios", la novela donde disecciona el célebre puñetazo, el choque de trenes que acabó con una amistad, más bien la locomotora Mario echando humo, arrollando y haciendo descarrilar todos los vagones del expreso Gabo, una frase de novela para la historia, para que Mario también la esté rumiando de por vida preguntándose que le habría hecho Gabo a Patricia Llosa, tal vez toda la imaginación pornográfica de Mario puesta al servicio de los celos, todos los días imaginándose Mario cómo golpeaba la cara de Gabo y se caía al suelo, por lo que le hiciste a Patricia, preguntándose siempre qué le hizo a Patricia, nada da más intriga y curiosidad que los celos, no te dejan reposar ni conciliar el sueño, que se lo digan a Otelo, son capaces de hacerte matar, a algunos de romper una amistad a base de puñetazos, quien sabe lo que le hizo Gabo a Patricia, lo que le hicieron los celos a Mario, lo que le hizo un puñetazo mal dado a una gran amistad.

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