Se dejan aquí cinco poemas del primer libro de Elvira Sastre "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo", publicado en 2013 y prologado por Benjamín Prado, que ya entonces envidiaba sus poemas por ser "los poemas" -decía- "que escribiría yo si pudiera ser ella: desafiantes, jóvenes, afilados; llenos de imanes, de anzuelos y de bombillas rotas que, sin embargo, aún siguen encendidas en la oscuridad." Con el tiempo Elvira Sastre se ha hecho tan famosa que ya no necesita que Benjamín Prado venga a presentarla; casí tendría que rogarle ahora Prado a Sastre que le prologue un libro. Ahora que se ha convertido en un fenómeno poético de masas reunidas en estadios y teatros. Habría que decir que no importa cómo sea la poesía de Elvira Sastre si es capaz de llenar estadios y cambiar la borreguil pelota por una versos de pie quebrado. Baudelaire diría: no importa que te emborraches; emborráchate de Rilke, de Campoamor o de Sastre, pero emborráchate. De poesía, siempre.
Pero el caso es que Benjamín Prado supo olfatear el fenómeno en aquel momento y ahora que se vuelve a reeditar ese libro nos lo recuerda: "A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba de una escritora distinta, especial, con una mirada digna de ser oída. Sus obras son espejos para mucha gente porque reflejan estados de ánimo colectivos, ofrecen refugio a quien los lee y le cuenta también su propia historia, porque su autora tiene una mirada a la vez íntima y social, romántica y reivindicativa; y algo más que es la virtud que distingue a los buenos poetas: ser una buena narradora. Volver a estas páginas nos confirma que no nos equivocábamos a quienes empezamos a segurile la pista en ellas".
Elvira Sastre nació en Segovia en 1992, estudió Filología en la Universidad Autónoma de Madrid y realizó un máster de traducción. Con poco más de veinte años publico este su primer libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo", con gran repercusión y que la lanzó a una fama precoz como poeta. Otros libros suyos, que pueden leerse también este este blog en una mínima selección, son: "La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida" (2016) y "Adios al frio" (2020). Que además de afortunada poeta es una buena narradora, como afirma Benjamín Prado, lo corrobora su novela "Días sin ti" (2019), que obtuvo el premio Biblioteca Breve.
DEJÉ LA
POESÍA EN EL TINTERO Y SALISTE TÚ
Quisimos jugar
A hacer del
invierno
Una excusa
para quitarnos la ropa
Y terminamos
haciéndonos la cama,
Un día,
Y otro,
Y otro,
Y se hizo primavera
en nuestra cara.
Intentamos
dejar de mirarnos
Anteponiendo
nuestros miedos
A las ganas,
Pero entonces
nuestros ojos
Se encontraron
con todos ellos
Cruzando la
calle,
De la mano,
Y no
volvimos a verlos.
Pretendimos
Controlar cada
latido
Pausar el
pecho cuando se hacía de día,
Malgastar el
corazón a la primera
Para no
dejar poesía en el tintero.
Dormimos
dándonos la espalda
En vez de
las buenas noches
En un
intento
De matar al
amor,
Pero nos
levantamos sin ropa
Envueltas en
un abrazo desnudo
Que seguía
el compás
De un beso
con lengua entre dos bocas
Llenas de
ternura,
Y aquel
despertar
Fue como
abrir la ventana
Y el corazón
con ella.
Simulamos
Anteponer la
carne al cariño,
Reducirnos a
cuatro manos
Llenas de
polvos mágicos,
Regalarnos un
par de noches
Y bailar con
el amor en otras camas.
Pero
entonces nos descubrimos
Buscando nuestra
cara por la calle
El café de
media tarde
Empezaba a
saber a un día entero
Entre las
mantas de tu cama,
Desprendí a
dormir
Si tu voz no
me decía esa noche
Que al día
siguiente nos veríamos,
Todas las
paredes de mi casa
Protestaban por
tu ausencia
Y cada
reparo comenzaba a diluirse
Por las
paredes de mi espalda
Cada vez que
me acariciabas el pelo
Y me decías
que besarme
Era como
tocar una nube.
Y entonces
yo,
En vez de
bajarte al cielo,
Te subí a
él.
Nos
quedamos aquí,
Te dije.
Seamos
una estrella
Que se
cumple.
Nunca tuve
tantas ganas
De ponerle a
mi rutina tu nombre
Como ahora.
Es como
añadirle una exclamación
A un puñado
de frases corrientes.
ME SOBRA LA
POESÍA
Me sobró
el resto
Desde el
primer beso.
Amor,
A mí desde
que estás
Me sobra
amor por los cuatro puntos cardinales
De este país
que no quería ser conquistado
Y acabó
enamorado de tu bandera.
Se me han
roto las brújulas
Y ahora mire
donde mire
Solo
Estás
Tú,
Y un trozo
de mar conjugado en futuro
Y un beso en
cada ola de tu marea
Y varias frases
cosidas a tu frente
Para que
leas poesía cada vez que te mires al espejo.
De igual
manera
Que me sobran
las manos cuando no estás
Y tengo
demasiado latidos
Para tan
poco pecho
-aunque me
hayas
Hecho el
corazón más grande que la pena-,
Del mismo
modo
Que mis pies
pierden el ritmo
Cuando no
van a tu casa
-el aire
solo se mueve
Cuando tú
bailas-
Y el cartero
me pregunta por ti
De tanto
escribirle tu nombre…
De igual
manera,
Me sobran
las formas
Y las
excusas
Y las
palabras,
Me sobra
hasta el silencio
Y el eco de
las estaciones,
Me sobra el
pasado
Y la
tristeza
Y los
poemas,
Me sobra la
ciudad
Y los
enamorados que cabalgan sobre ella,
Me sobran
las mentiras
-menos esas
que consiguen
Que te
quedes un ratito más-,
Me sobran
todos los besos llenos de tinta
Y todas las
palabras manchadas de saliva,
Me sobra tu
casa
Y la mía
Y las noches
que duran días,
Me sobra
esta bendita paz
y esta
ausencia de ruidos
Que me has
regalado,
Me sobran
mis dedos
Y mis sueños
Y mis dedos
que te sueñan
Y mis sueños
con tus dedos,
Me sobra el
miedo
Y los
callejones
Y la luz,
Me sobran
las huellas
Porque me
sobra el camino.
Desde que
estás
Me sobra
todo lo que tengo
-me sobra
hasta lo que no tengo-
Porque tú me
das todo.
Mi vida,
Desde que
estás tú
Lo único que
me falta
Es la
muerte.
Y no la echo
de menos.
LA CAPA DE
TODOS LOS SUPERHÉORES
Hagamos un
trato:
Tú levántate
de la cama
Como si
quisieras salir antes que el sol
Y yo haré
como que no miro
Mientras decides
Qué color
combina hoy más con tu sonrisa.
Despéinate
Mientras yo
me froto el sueño de los ojos
Sólo para
ver si sigues ahí
O te has
quedado en mi insomnio
Y déjame
decirte
Que eres las
chica más guapa que he visto hoy
-sí, el día
acaba de empezar
Y ya sé que
serás la más bonita-.
Levántate
Cinco minutos
antes
Sólo para
tumbarte conmigo diez minuto más,
Murmura que
llegas tarde a trabajar
Sin soltar
mi mano,
Bésame
Como si
acabaras de verme
Y déjame
besarte
Como si
fueras mi desayuno,
Que algo
tengo que hacer
Con esta
hambre de sueños
Y de ti
Con la que levanto
Cuando duermo
contigo.
Haz la cama
conmigo dentro
Y vuelve a
decirme eso
De que
durmiendo conmigo
Aprendiste a
soñar.
Déjame
Darte los
buenos días
Metiéndote mano
antes de irte
Para que
llueva
Y pueda
salir el arcoíris
-por si no
te lo había dicho nunca:
Los días son
preciosos
Cuando los
pintan tus piernas-.
Escríbeme
Nada más
irte,
Échame de
menos
Y llena la
carretera de suspiros,
Déjame un
mensaje
En el espejo
del baño
Y dime que
vas a volver
Porque tienes
que terminar
Todos los
besos a medias
Que se han
quedado en mi boca.
Y, por
favor,
Sonrójate,
Nunca dejes
de hacerlo,
Que tus
mejillas dan color al precipicio gris que nos espera
Al borde de
la cama
Y vienes
siendo necesaria
Para sobrevivir:
Ya lo sabes,
Debajo de tu
uniforme del trabajo,
En algún
lugar entre el tacto de tu camisa
Y la piel
que te envuelve,
Escondes la
capa
De todos los
superhéroes.
STENDHAL
Quererte fue
como apostar
Al riesgo
más alto
Con todos
los ases sobre la mesa
Y las mangas
vacías,
Cruzar la
carretera
Con el
semáforo en rojo
Y los ojos
cerrados,
Escribir poemas
Que nunca
saldrán a la luz.
Fuiste un
día de invierno
Sin abrigo,
Una alarma
Que no
volvió a sonar
Después de
apagarla por primera vez,
Todas las
quemaduras
Que vienen
después del fuego,
El único
accidente
De una
autopista vacía.
Pero
quererte fue también
Encontrar los
puntos a todas las frases,
Mirar directamente
al sol
Y conseguir
no apartar la mirada,
Encontrar unos
ojos
Que en vez
de mirar en la misma dirección que yo
Me mirasen a
mí.
Y fuiste
también,
Todas las
canciones
Que aún no
había escuchado,
Todas las
estrellas fugaces
Cazadas a
primera vista,
La música
Del primer
baile de fin de curso,
Una noche
que se volvió
Una vida
llena de respuestas.
Fuiste como
enamorarse
Directamente
de Stendhal
Y olvidar el
síndrome.
MADRID SIN
NOSOTRAS NO ES MADRID
He vuelto a
casa
Y me he dado
cuenta
De que
Madrid no merece su nombre
Desde que tú
no estás,
Pero tú ya
sabes que es más fácil
Hablar de
ausencias
Que sufrirlas.
Está todo
como lo dejaste
-menos tú-,
Aunque el
cielo de este infierno
Sea demasiado
blanco desde que no lo sobrevuelas,
Y las noches
anden medio perdidas
Porque no sé
cómo explicarles
Que ahora
toca echarte de menos,
Y mis manos
se pregunten
Por qué te
he cambiado por los poemas
-ellas
siempre te prefirieron a ti-.
El invierno
ha venido sin bufanda
A mi calle
Y no puedo
negar
Que el frío
sin ti es solo una parte meteorológico,
Que si no
las mmiras tú
Las hojas de
los árboles en vez de bailar
Se marchitan,
Que las
semanas ahora
Solo son un
cúmulo de planes vacíos
En vez de
viajes alrededor de ti.
Madrid sin
nosotras
No es
Madrid,
Amor,
Solo es un
burdo intento
De parecerse
a cualquier cosa
Sin conseguirlo.
Como cantar
en voz baja
O besar con
los ojos abiertos.

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