Ir al contenido principal

Frase del día: Entrenar la gratitud (Gabi Hostnik)



 "Si queremos tener un mayor bienestar integral, tenemos que entrenar la gratitud."

- Gabi Hostnik (neurocientífica)

No me voy a meter a ahondar en la entrevista que "La voz de Galicia" le hace a la neurocientífica Gaby Hostnik (léase aquí), más que nada para no tomarme el trabajo de analizarla, pero me da la impresión de que se presta a recibir críticas en muchas de las aseveraciones que hace; no es de extrañar, la ciencia da una visión objetivista y chata del hombre que suele reducirlo a un cuerpo y que desdeña al ser humano como ente espiritual, esa es la tendencia deshumanizadora de la ciencia, y la neurociencia, en concreto, participa de ello como otra cualquier ciencia, con más agravantes incluso, porque nos hace creer que es la ciencia que anda más cerca del alma. Ya lo críticó en su momento Carl Jung: Etimologicamente psiquiatra significa "médico del alma" y el psiquiatra hace tiempo que ha abandonado el alma como su preocupación, simplemente no cree en ella. Lo mismo podría decirse de la neurociencia: es un poco risible que se nos haga pasar la ciencia de los nervios y el cerebro por disciplina que se preocupa de las cosas del alma. La ciencia no cree  en el alma. Ni siquiera sabe lo que es el espíritu. Es ciencia, y con ese rótulo nos estamos topando ya con la misma antagonía del espíritu. La ciencia da remedios y explicaciones para el cuerpo, pero ni siquiera osa rozar la humanidad del hombre.

Y disculpas por alargarme en la introducción. Voy al grano. Gaby Hosnik hace en su entrevista un encomio de la gratitud y no podríamos estar más de acuerdo, pero resulta que lo hace de una forma torticera. "La gratitud impacta en nuestro bienestar", dice; no nos dice: la gratitud nos hace vivir mejor, qué lenguaje el de la neurociencia, ¡Dios mío!. (Un neurocientífico no conoce la palabra felicidad, no busquen, es algo que pertenece al espíritu y al alma, cosas que un neurocientífico ignora. La chatedad moral del neurocientífico sólo le daja conocer el bienestar.) Alguien podría pensar: así es, efectivamente. Pero en su modo de expresión ya comienzan los problemas. La palabra "impactar",  el vocablo "bienestar", la jerga científista que cosifica al hombre. Aboga por buscar "herramientas", otra palabra tecnológica que nos espanta, de la que uno gusta abusar por que el hombre es un animal de  herramientas, un ser de tecnologías. "Hay que entrenar la gratitud para estar mejor", nos alienta, incluso nos da a entender que la gratitud se puede entrenar, como si fuera un músculo, tal vez los neurocientíficos nos inventen todo un gimnasio para entrenar las cualidades morales que hacen al ser humano más humano. Sin duda la gratitud estaría entre ellas. Y si en ese gimnasio pudiéramos entrenar la gratitud, que Hostnik cree que sí, estaremos entrenando "esa flexibilidad mental, esa resilencia, esa capacidad de cambio y de adaptación". Creo que sobran los comentarios. Imaginense a Violeta Parra dando gracias a la vida (antes de suicidarse por amor, por cierto) no por agradecimiento (que como ella bien sabía no busca nada a cambio, sino sólo producir el canto de alabanza), sino para volverse más flexible, más resiliente. Demos las gracias, no por nada, no gratuitamente, sino para obtener algo a cambio: para ser más resilientes tal vez, de manera que si al ser agradecidos y dar las gracias por tantos dones, no recibiéramos nada a cambio, acabaríamos siendo unos malditos desagradecidos, tal como nos sugiere en esta entrevista Gaby Hostnik. Es el problema de la ciencia, que sabe mucho de lo que es objetivo, pero si algo como el agradecimiento resulta ser intangible, no lo comprende y lo distorsiona, lo vuelve objetivo y hasta rentable: o el agradecimiento da su fruto y nos vuelve resilientes o perdona, pero no hay nada que agradecer si no obtenemos nada a cambio y ¿para qué vamos a volvernos agradecidos? Si los místicos tuvieran ese concepto del agradecimiento, se habría acabado la mística nada más nacer. Pero a la neurociencia que más le da: no le interesa la mística. Para ella las cimas de la experiencia humana son sus abismos y sus miserias. He aquí la miseria de la ciencia. Seamos agradecidos. Pero no por interés, como nos predica la neurociencia, sino desinteresadamente, por qué sí. Ya se descubrirá luego los beneficios del agradecimiento. Pero, por favor, no se vuelvan agradecidos por hipocresía. Ser agradecidos nos vuelven más resilientes. Pero, por favor, no queramos volvernos más resilientes siendo agradecidos.

Comentarios

ENTRADAS POPULARES

POETAS 107. Jaime Sabines III ("Maltiempo")

    Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano, reputado como uno de los grandes exponentes de la lírica mexicana. Su padre, Julio Sabines, había nacido en el Líbano; pronto emigró con sus padres y sus dos hermanos a Cuba y, ya trasladado a México, entró a formar parte de la revolución de ese país en 1914. La figura del padre, al que más tarde dedicara el libro de poemas “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”, fue clave para su vocación por la poesía, pues se había empeñado  en inculcar en el hijo el gusto por la literatura. La madre, Luz Gutiérrez, procedía de una familia de tradición militar, y su abuelo llegó a ser gobernador de Chiapas. En 1945, Jaime Sabines se traslada a la Ciudad de México con la idea de estudiar medicina, carrera que deja sin concluir cuando entiende que su verdadera vocación es la literatura. Regresa a su tierra nata...

El síndrome de Ulises: el miedo a regresar a Ítaca.

    Si leemos atentamente “La Odisea”, nos es posible percibir el instante dramático en que la narración alcanza su clímax. Es el instante en que comprobamos que Ulises es especialmente humano y vulnerable al miedo y al fracaso.  Se trata del momento en que, al fin,  Ulises regresa a Ítaca, se infiltra en su propio palacio como un mendigo, se echa sobre unas pieles que las sirvientas le han extendido  para que duerma en el suelo y cae en la cuenta de que no es capaz de conciliar el sueño, de que el miedo -el más humano miedo- le atormenta y le impide dormir. Es ese pasaje situado en el capítulo XX en que comienzan a agitarse  por la mente de Ulises las dudas sobre si podrá salir victorioso de la lucha que ha de entablar al día siguiente contra los  pretendientes que han invadido su palacio y que aspiran a casarse con Penélope. En ese momento la diosa Atena baja a su lado en cuerpo y figura de mujer y le recrimina el que sea infeliz e...

Anteponer el verso a la barbarie – William González Guevara (Frase del día)

Nada más importante que anteponer el verso a la barbarie. — William González Guevara (poeta) La frase del día de hoy no corresponde a William González Guevara si no a su tío Salvador Corrales, pero es como si le perteneciera porque el se la grabó a fuego y la convirtió en la divisa de su vida y lo ha demostrado escribiendo y publicando poesía sin parar, la última recogida en su libro "Cara de crimen", que acaba de ganar el premio Espasa de poesía. Su vida escapando de la inmisericorde violencia que asola Nicaragua nos la cuenta en entrevista a "La Vanguardia" ( léase aquí ). Cuando William tenía 5 años su madre puso rumbo a España con el designio de salvar a su hijo de un destino que ya estaba marcado: morir como los cientos de pandilleros que mueren cada año en su país, Nicaragua. Ahora mismo lo que distingue a Nicaragua del resto de países es la terrible represión ejercida por su dictador y la poesía que corre por las venas de cada nicaragüense. Nicaragua ahora mi...

POETAS 107. Jaime Sabines I (La señal)

    Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 – Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano, reputado como uno de los grandes exponentes de la lírica mexicana. Su padre, Julio Sabines, había nacido en el Líbano; pronto emigró con sus padres y sus dos hermanos a Cuba y, ya trasladado a México, entró a formar parte de la revolución de ese país en 1914. La figura del padre, al que más tarde dedicara el libro de poemas “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”, fue clave para su vocación por la poesía, pues se había empeñado  en inculcar en el hijo el gusto por la literatura. La madre, Luz Gutiérrez, procedía de una familia de tradición militar, y su abuelo llegó a ser gobernador de Chiapas. En 1945, Jaime Sabines se traslada a la Ciudad de México con la idea de estudiar medicina, carrera que deja sin concluir cuando entiende que su verdadera vocación es la literatura. Regresa a su tier...

POETAS 152. Gloria Fuertes: Poemas.

  Gloria Fuertes fue una poeta y narradora española nacida en Madrid el 28 de julio de 1917 en el seno de una familia humilde (su padre era conserje y su madre sirvienta y costurera). Ya desde muy pequeña tuvo que trabajar en diferentes actividades para ayudar en casa. También desde muy niña comienza a escribir sus primeros poemas y cuentos. Según comenta en el prólogo de su obras incompletas fue en aquella época cuando nació esa manera peculiar de escribir, de carácter espontáneo y de una sencillez contundente y emocionante: “empecé a escribir como hablaba, así nació mi propio estilo”.   Su niñez fue difícil, lo pasó mal con trabajos embrutecedores, le llevaron interna a un colegio de monjas a los trece años, además de tener que esconder para escribir. “Cuando mi madre me veía con un libro me pegaba”, confesó una vez. Su precocidad con la escritura le llevó a publicar en un periódico su primer poema con 14 años. Después de estudiar el bachillerato, trabajaría como modista,...

POETAS 121. Elvira Sastre (II): "Adiós al frío"

  Elvira Sastre nació en Segovia en 1992, estudió Filología en la Universidad Autónoma de Madrid y realizó un máster de traducción. Con poco más de veinte años publicó su primer libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo" (2013), con gran repercusión y que la lanzó a una fama precoz como poeta.  El libro venía precedido por un prólogo de Benjamín Prado, quien supo adivinar la gran poeta en ciernes que planeaba por aquellos versos. Ya en ese momento Prado definió sus poemas como "desafiantes, jóvenes, afilados; llenos de imanes, de anzuelos y de bombillas rotas que, sin embargo, aún siguen encendidas en la oscuridad." Pero el caso es que Benjamín Prado supo olfatear el fenómeno desde sus inicios y ahora que se vuelve a reeditar ese primer libro nos lo recuerda: "A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba  de una escritora disti...

"El alma es como un espejo" — Un poema de Rumi

  Dejo también al final de este poema una sucinta pero completa semblanza del místico persa. El alma es como un espejo que adopta Tu forma. El Corazón es como un peine que se hunde de arriba a abajo en Tu pelo. Al ver  la Belleza de José, las mujeres se cortaron las manos con sus propios cuchillos. Alma mía, ven a mí. Pondré mi alma justo en el centro. Todos están borrachos en esta casa. Nadie se entera ni de quién entra por la puerta. No te quedes en la puerta. Da mala suerte. Este Corazón se oscurece cuando se queda alguien en la puerta. Todas las borracheras de Dios son una, aunque sean miles; pero los que se emborrachan de placeres son sólo dos, tres. Ve al bosque de los leones. No te preocupes por si te hacen daño. Yalal Ad-Din Muhammad Rûmi, también conocido como Mevlâna, que en árabe significa “nuestro señor”, fue un poeta místico musulmán persa y erudito religioso que nació el 30 de septiembre de 1207 en Balj, actual Afganistán, y murió en Konia, en 1273. Hijo de un no...